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Concordia » Cadena Entrerriana
Fecha: 10/01/2026 08:32
Un acta del Consulado Uruguayo, fechada en 1920, reafirma la tesis de que el «Zorzal Criollo» nació en Tacuarembó. El hallazgo, revelado por la Comisión Gardel Rioplatense, será sometido a pericias para confirmar su autenticidad. La eterna disputa sobre la cuna del máximo exponente del tango ha sumado un capítulo que promete ser definitivo. En noviembre de 2025, la Comisión Gardel Rioplatense un grupo binacional de investigadores y gestores culturales localizó un documento histórico en el Consulado de Uruguay en Buenos Aires que sitúa el nacimiento del artista en tierras orientales. Los detalles del hallazgo El documento, identificado como el folio 907 de un antiguo bibliorato consular, fue descubierto por una escribana uruguaya. Según los datos consignados en el acta, el trámite fue realizado personalmente por el cantante el 8 de octubre de 1920, cuando tenía 32 años. Los puntos centrales del certificado indican: - Lugar de nacimiento: Tacuarembó, Uruguay. - Fecha de nacimiento: 11 de diciembre de 1887. - Filiación: Hijo de Carlos y María Gardel, ambos declarados como uruguayos. - Estado civil y profesión: Soltero y artista. Este certificado funcionaba de forma provisional como una partida de nacimiento y habría sido la pieza legal que le permitió a Gardel tramitar, posteriormente, su ciudadanía argentina. Entre la estrategia legal y el misterio La controversia sobre su nacionalidad no es solo un debate de historiadores, sino una leyenda que el propio Gardel alimentó. Una de las hipótesis más fuertes sostiene que la versión uruguaya surgió en 1920 por una necesidad práctica: el cantante debía viajar a España y, debido a antecedentes en su certificado de buena conducta, optó por ampararse en una legislación de la época que permitía registrarse en el consulado uruguayo con dos testigos. Sin embargo, para Walter Santoro, presidente de la Fundación Internacional Carlos Gardel, la falta de certezas era una decisión consciente del artista. «Él entendía que temas como la religión, el fútbol o la política dividían. Siempre decía que no había que dividir, sino multiplicar», explica Santoro. Un ídolo sin fronteras El espíritu conciliador de Gardel quedó inmortalizado en el Mundial de Fútbol de 1930. En la final entre Uruguay y Argentina, el «Morocho del Abasto» fue el único artista encargado de representar a ambas naciones. Ante la pregunta sobre su favoritismo, su respuesta fue diplomática y eterna: «Tengo mi corazoncito dividido». Si bien los «nacionalismos» de ambos lados del Río de la Plata se disputan su origen, Santoro enfatiza que el sentimiento de pertenencia de Gardel siempre estuvo claro: «Cuando quiso decir a dónde pertenecía, eligió Buenos Aires». Fue la ciudad donde se construyó profesionalmente, a la que le cantó con devoción y en la que manifestó su deseo de pasar sus últimos días. Próximos pasos El documento será sometido a una batería de pericias técnicas para establecer su veracidad absoluta. De confirmarse su autenticidad, el folio 907 se convertirá en la prueba documental más relevante en décadas para intentar cerrar una de las incógnitas más fascinantes de la cultura popular rioplatense. Con información de La Nación Fuente: Cadena Entrerriana compartir
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