10/01/2026 01:28
10/01/2026 01:20
10/01/2026 01:18
10/01/2026 01:18
10/01/2026 01:18
10/01/2026 01:18
10/01/2026 01:18
10/01/2026 01:18
10/01/2026 01:18
10/01/2026 01:17
» Clarin
Fecha: 09/01/2026 13:08
La anglo-australiana Rio Tinto está en conversaciones para comprar la suiza Glencore y crear la mayor compañía minera del mundo, con un valor de mercado combinado de más de US$ 200.000 millones, poco más de un año después de que conversaciones previas entre ambas fracasaran. Las empresas han estado discutiendo una posible combinación de parte o la totalidad de sus negocios, incluida una adquisición totalmente en acciones, dijeron en comunicados separados el jueves. Una unión entre ambas representaría el mayor acuerdo jamás realizado en una industria que ha sido tomada por una fiebre de adquisiciones, a medida que los mayores productores buscan reforzarse en cobre, un metal clave para la transición energética que cotiza cerca de máximos históricos. Glencore y Rio Tinto poseen grandes activos de cobre, y la potencial transacción crearía un nuevo coloso minero para rivalizar con BHP Group, que durante mucho tiempo ha ostentado el título de la mayor minera. Sin embargo, analistas ya habían planteado dudas sobre los posibles obstáculos para un acuerdo. Glencore es uno de los mayores productores de carbón del mundo, un negocio del que Rio Tinto salió previamente, mientras que ambas compañías tienen culturas muy diferentes. Rio Tinto tiene una capitalización bursátil de alrededor de US$ 137.000 millones, mientras que Glencore está valorada en US$ 70.000 millones. Qué tienen en Argentina Rio Tinto, la segunda mayor minera del mundo (detrás de BHP), tiene proyectos de litio y cobre en la Argentina, como Rincón, en Salta, donde con la ayuda de un RIGI por 2.700 millones de dólares espera producir unas 60.000 toneladas de carbonato de litio. En Olaroz, Jujuy, ya tiene actividad avanzada, mientras que construye las obras de Fénix y Sal de Vida, en el Salar del Hombre Muerto, Catamarca. Mientras tanto, Glencore anunció el mes pasado la reactivación de la mina de cobre Bajo de la Alumbrera, en Catamarca, la última gran operación de ese mineral en el país, que fue cerrada en 2018. En esa misma provincia tiene en carpeta inversiones por 3.800 millones de dólares en Agua Rica, y otros US$ 9.500 millones en El Pachón, San Juan. Una segunda oportunidad Ambas mantuvieron conversaciones en 2024, pero fueron abandonadas después de que no lograran ponerse de acuerdo sobre la valoración. Desde entonces, Rio Tinto reemplazó a su director ejecutivo, mientras que Glencore hizo un esfuerzo por delinear públicamente sus perspectivas de crecimiento en cobre. En conversaciones privadas, el director ejecutivo de Glencore, Gary Nagle, ha descrito una unión Rio Tinto-Glencore como el acuerdo más obvio de la industria. Aun así, la brecha entre las valuaciones de ambas compañías se ha ampliado desde las discusiones previas. Las conversaciones se producen en un momento de alta demanda para el cobre. El metal se disparó a máximos históricos por encima de los US$ 13.000 por tonelada esta semana, impulsado por una serie de interrupciones en minas y por movimientos para acumular el metal en Estados Unidos ante posibles aranceles de la administración Trump. Esto ha reforzado un foco existente entre ejecutivos e inversionistas mineros de que los suministros futuros del metal serán ajustados. Para Rio, un acuerdo con Glencore ampliaría de forma significativa su producción de cobre y le daría participación en la mina chilena Collahuasi, uno de los yacimientos más ricos del mundo y uno que ha codiciado durante mucho tiempo. Aunque Rio ya posee grandes activos de cobre, tanto ella como su mayor rival, BHP, siguen obteniendo una parte sustancial de sus ganancias del mineral de hierro, un mercado que enfrenta un futuro de demanda incierto a medida que el auge de décadas en la construcción en China llega a su fin. Tiene mucho sentido, dijo Ben Cleary, gestor de cartera en Tribeca Investment Partners. Es el gran acuerdo minero pendiente que existe. El nuevo director ejecutivo de Rio Tinto, Simon Trott, se ha centrado hasta ahora en reducir costos y simplificar el negocio, y la empresa ha prometido desprenderse de algunas de sus unidades más pequeñas. El presidente Dominic Barton ha señalado que Rio ha dejado atrás una serie de acuerdos desastrosos de su pasado, afirmando que la compañía será más abierta cuando se trate de realizar adquisiciones. Las nuevas conversaciones llegan en medio de una ola más amplia de operaciones en el sector, más recientemente con el acuerdo de Anglo American para comprar Teck Resources, después de que Anglo repeliera con éxito un intento de adquisición por parte de BHP. Glencore ha sido una de las compradoras más agresivas de la industria en el pasado, incluida una audaz propuesta para combinarse con Rio en 2014, liderada por el entonces director ejecutivo Ivan Glasenberg, quien aún posee alrededor del 10% de la compañía. Más recientemente, Glencore ha enfrentado una presión creciente de inversionistas después de que su acción tuvo un desempeño inferior el año pasado, afectada por precios débiles del carbón y por cuestionamientos sobre su estrategia. La empresa ha colocado a sus minas de cobre en el centro de su negocio, y el director ejecutivo, Nagle, expuso el mes pasado planes para casi duplicar la producción de cobre durante la próxima década. Si bien los activos de cobre de Glencore probablemente sean el principal atractivo, la empresa también es el mayor transportista de carbón del mundo. También extrae metales como níquel y zinc, además de contar con un enorme negocio de comercialización. Bajo las reglas de adquisiciones del Reino Unido, Rio Tinto tiene hasta el 5 de febrero para confirmar que hará una oferta o retirarse durante seis meses. Fuente: Bloomberg Mirá también Newsletter Clarín
Ver noticia original