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» La Nacion
Fecha: 09/01/2026 12:48
Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo. Independiente repescó un problema: Javier Ruiz pasó de esperanza para 2026 a borrado por declararse en rebeldía El delantero, figura de Barracas en 2025, fue recuperado del préstamo por pedido de Gustavo Quinteros; sin embargo, el juvenil decidió que se quiere ir; una historia con muchos claroscuros - 7 minutos de lectura' Si Ruiz no juega en Independiente, el que se va es el presidente. Ese mensaje, recibido por LA NACION desde el club de Avellaneda, presagiaba y confirmaba un clima espeso alrededor de la situación de un futbolista. Fue el 26 de diciembre, pocos días después de que se anunciara efectivamente que Independiente hacía uso de la repesca de Javier Ruiz, la figura de Barracas Central a lo largo de 2025. El futbolista, de 21 años, que transitaba su segundo período de préstamo en la entidad de los Tapia, había sido pedido públicamente por el técnico del Rojo, Gustavo Quinteros, que lo pensaba como puntal para su proyecto. En esos días navideños, el clima era extraño. Sorprendentemente, periodistas uruguayos y comunicadores especializados en mercados de pases sostenían que Ruiz iba a ser cedido a Peñarol. La sombra del poderoso Grupo Pachuca -de relaciones muy cercanas con el Rojo- revoloteaba paralelamente a la versión de una interna dirigencial por la cual alguien del club quería darles a los mexicanos al futbolista para que lo comercializaran. La bola de nieve creció hasta que fue el propio Néstor Grindetti, presidente de Independiente, quien salió a aclarar en algunos medios partidarios que el rumor era falso y que el delantero se quedaba. El fin de año sería tranquilo en Avellaneda. Aquietadas las aguas, el 4 de enero el plantel retomó el trabajo. Ruiz estuvo en Villa Domínico y la cuenta de Instagram del club subió una foto suya con un gesto de pulgar arriba. La imagen fue replicada por el jugador en su perfil. Sin embargo, al día siguiente todo cambió. Ruiz no fue al entrenamiento. Y entonces se dispararon las versiones. Que le habían pagado un sueldo viejo, que no se lo habían actualizado, que se quería ir... El 6 de enero reapareció en Villa Domínico y tuvo una charla con Gustavo Quinteros, que se sorprendió al escuchar las palabras del futbolista: No quiero jugar en Independiente. Automáticamente, Quinteros lo sacó de los planes de la pretemporada y, lógicamente, del viaje a Uruguay, donde el Rojo disputará tres amistosos en la Serie Río de la Plata. Desde entonces el conflicto escaló. Este jueves debía presentarse a trabajar con la reserva, pero lo hizo una hora más tarde de lo pactado, lo cual causó un enorme malestar. Ahora Ruiz continuará entrenándose pero con los futbolistas que no son tenidos en cuenta y esperan un nuevo destino. Su representación deberá conseguir una oferta de venta que satisfaga a Independiente. El futbolista tiene contrato hasta 2029. Desde el club son tajantes ante la consulta de LA NACION: No sale a préstamo. Solo sale si hay una oferta que nos deje satisfecho. No tenemos una deuda grande como él refiere. Ni él ni nadie se va a llevar por delante a Independiente. Ruiz le escribió directamente al presidente para decirle que había decidido no jugar más. ¿Pero nadie habló con el futbolista cuando se pensó en su regreso de Barracas? Él le había dicho al DT que estaba contento de jugar en Independiente. De la noche a la mañana cambió de criterio. Está muy mal aconsejado. Lo están usando, dicen desde Avellaneda. El representante de Ruiz es Adrián Ruocco, histórico agente de Carlos Tevez, y que en Independiente también maneja la carrera de Tarzia. LA NACION intentó contactarse con el empresario, que no respondió los mensajes. Desde ese lado, hay silenzio stampa. La gran incógnita es si, además de la presión impuesta por la representación de Ruiz, alguien de Independiente tenga especial interés en que el juvenil sea vendido. No lo sé, deja la duda una alta fuente del club. No es la primera vez que esta dirigencia tiene problemas con juveniles. En el pasado, Santiago Hidalgo [hoy en Toulouse, de Francia] y Santiago López [iniciará un préstamo en Tigre luego de un año en Rosario Central] pasaron por situaciones similares, aunque en ambos casos la cuestión llegó a una solución. El caso de Ruiz ya parece cosa juzgada. Y para el hincha se repite algo que sucedió hace un año con otro producto de sus inferiores, Rodrigo Atencio, que en 2024 se destacó en su préstamo en Central Córdoba de Santiago del Estero y cuando regresó a Independiente fue vendido a Sport Recife en una cifra que no llegó a los 2 millones de dólares. Jugaba por plata Ruiz creció en Libertad, partido de Merlo, donde de chico jugaba por dinero. Eso te saca el miedo, porque te cagan a patadas, contó hace unos meses en una entrevista en TNT Sports. Tuvo una infancia durísima: cuando tenía 12 años murieron su papá y su hermano y eso lo llevó a dejar el fútbol. Jugaba en UAI Urquiza. Pero tiempo más tarde, su tío lo recomendó a Fernando Berón, que por entonces coordinaba las divisiones juveniles de Independiente. Llegó a Villa Domínico con 16 años. En esa nota, de septiembre, los dirigentes de Independiente debieron haber tomado nota de las declaraciones. Ruiz algo había avisado. No pienso en volver, dijo, en una charla donde destacó por sobre todo a Rodrigo Rey como un líder con el que cada tanto hablaba. No se lo notaba confortable cuando le preguntaban sobre Independiente. Yo sentía que las veces que había entrado lo había hecho y que me merecía una oportunidad y no tenerla... Cuando apareció Barracas no dudé, admitió. El día que cumplió 19 años, Carlos Tevez lo hizo debutar con la camiseta de Independiente. Fue el 24 de septiembre de 2023, en el empate sin goles ante Instituto en Avellaneda, por la fecha 6 de la Copa de la Liga. Ruiz entró los últimos 20 minutos y a pura gambeta dejó buenas impresiones en el hincha del Rojo. Había formado parte de la reserva campeona y terminó 2023 sumando minutos en casi todos los partidos. El comienzo de 2024 sufrió una expulsión ante Gimnasia por una entrada vehemente. A partir de entonces, perdió lugar con Tevez. Cuando llegó Julio Vaccari, no lo vio con la experiencia necesaria para su proyecto; entonces, Independiente lo cedió a Barracas Central, aunque siguió pagándole el sueldo. Con la necesidad de tener continuidad y apenas participación en 12 partidos de Independiente, Ruiz llegó al equipo de lo Tapia en septiembre de 2024, a préstamo por un año, vínculo que fue renovado a mediados de 2025. Sin embargo, sus buenas actuaciones en el Guapo obligaron a los dirigentes del Rojo a interrumpir la relación -previa charla entre Grindetti y Chiqui Tapia-. La presión de los hinchas fue clave: veían que el chico se destacaba en una posición, la de extremo por izquierda, en la que Independiente no tenía un titular confiable (ni Abaldo ni Tarzia rindieron plenamente). En Barracas disputó 44 partidos, anotó 5 goles y dio 6 asistencias. Lo que parecía ser el primer gran refuerzo de Independiente para 2026 terminó convirtiéndose en un problema en Avellaneda. La decisión del jugador no tiene vuelta atrás y el club espera una oferta que le sirva y descomprima la situación. Pero queda flotando en el hincha la frustración por la imposibilidad de disfrutar de futbolistas surgidos en la cantera. Y también la sensación de que dentro de la comisión directiva la interna sigue haciendo de las suyas.
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