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» Clarin
Fecha: 09/01/2026 07:02
Por la obra de modernización del ingreso de trenes a Retiro, recorrido limitado entre Belgrano R y J.L. Suárez/ Bartolomé Mitre. Por obras de renovación de vías entre Maldonado y Tigre, servicio interrumpido Retiro-Tigre, se lee en uno de los carteles que decoran la Estación Retiro del ferrocarril Mitre. En total, la obra a cargo de Trenes Argentinos se extenderá por 49 días que empiezan a correr desde el 10 de enero. Con estas limitaciones en el servicio, miles de usuarios tendrán que reordenar por más de un mes y medio sus trayectos rutinarios para llegar a horario a sus destinos. En 2025 hubo limitaciones durante fines de semana largos y vacaciones de invierno, pero la historia de servicios limitados y frecuencias cortadas es la gran constante de los últimos años. Un relevamiento de Clarín registró que el servicio del ferrocarril Mitre estuvo afectado -entre cortes, demoras, reducciones de frecuencia o cierres de estaciones- en uno o todos sus ramales por algún motivo ligado a obras durante el 54% de los últimos 11 años, un total de 2.167 días tomando el período del 1 de enero de 2015 al 31 de diciembre de 2025, dejando de lado el año de pandemia. En ese período, en el que pasaron cuatro gobiernos, hubo de todo. Adecuación de andenes que tardaron más de un año y que emplearon andenes provisorios que demoraron los servicios; o el proyecto de viaducto que cerró estaciones temporalmente, una de ellas por más de dos años. También se dio el trabajo de renovación total de la parrilla de vías de ingreso de trenes a Retiro (que en realidad comenzó en 2018 y se frenó en pandemia). En el caso del ramal Mitre -según Trenes Argentinos, el que tiene la menor cantidad de usuarios de la línea-, se obligó a sus pasajeros a hacer trasbordo en Belgrano R por dos años y medio, duplicando sus tiempos de viaje. Esta vez, el ramal Tigre es el protagonista: su corte no es parcial, es total. Y en la última semana antes del comienzo de la obra, Clarín se acerca a hablar con los pasajeros que aguardan el tren que los lleve a su casa. Uno de los que espera es Gregorio Gómez, que viene todos los días a Capital Federal a trabajar por la mañana. Es pasajero del ramal José León Suárez, el cual dejará de llegar a Retiro para finalizar su recorrido en Belgrano R. Gregorio ya vivió aquella experiencia en los años 2021 a 2023, cuando el servicio tampoco llegaba a la terminal. Desde la semana que viene voy a usar el subte desde la estación Belgrano R. Lo que sí me da temor es que se extiendan los trabajos, porque el año pasado ya había ocurrido con las intervenciones que se hacían para mejoras, dice. Se refiere a las que en 2025 se enfocaron principalmente en la renovación de vías y en el tendido de fibra óptica en el ingreso a Retiro, y que acumularon entre todas las intervenciones al menos 79 días de reducción de recorridos. ¿La frecuencia mejoró o empeoró para él en todo este tiempo? Comenta que no nota una diferencia impactante. Para mí está igual que siempre, ellos dicen que lo que están arreglando no se ve. Con lluvia quizás antes se complicaba más porque se hacían piletones. Pero si tengo que comparar con los otros el Mitre es el que mejor anda, aunque de todas formas hay demoras, no se cumple con los horarios. La desconfianza en la pantalla lo mantiene del lado de afuera, sin pagar por molinete, a la espera de que efectivamente aparezca ese tren que lo lleve. La cautela lo salva, porque mientras habla el cronograma le avisa que su tren se canceló y que debe esperar 20 minutos más para el siguiente. El margen de tiempo le hace decidir otra cosa y toma como opción más rápida el subte, que está a pocos metros. María Picos es de las que el lunes tendrá que empezar a viajar con su auto, porque ya no podrá usar el ramal Tigre. Para ella, la frecuencia claramente no mejoró con las mejoras. Cuando iba a la facultad a la mañana, hace unos años, tardaba 30 minutos desde Martínez hasta Retiro. Hoy en día para ir al trabajo estoy 40 o 45 minutos en el tren, que aparte frena de la nada antes o después de una estación, a veces va a paso de hombre. Cada vez es peor porque anda más lento, remarca. Aclara que usará auto porque las alternativas le quitan más tiempo: El otro ramal queda medio a trasmano para los que nos tomamos el Tigre. Te queda tomarte el 314 hasta puente Saavedra y después cualquier otro bondi que vaya para el centro. Para mí tardás mucho más. Porque el tramo hasta Puente Saavedra en colectivo son como 25 minutos y en hora pico más. Complica bastante, porque los que vienen de Tigre o San Fernando tardan más todavía, y quizás algunos necesiten más de dos bondis para llegar a Retiro. La lógica diría que los trenes deberían funcionar mejor, ser más efectivos y ágiles, y sin embargo los usuarios parecen pensar diferente. Para un experto en temas ferroviarios como Jorge Waddell el problema acarrea al menos 20 años. Los trenes a Tigre están tardando 67 minutos cuando históricamente tardaban 47, son 20 minutos más. En la vía Suárez están tardando 10 o 15 minutos más de los horarios de siempre y todo por esto, porque se hacen obras mal hechas, no se termina nunca y además hay miedo a que pase algo. Entonces, si la vía permite técnicamente circular a 80, la ponen a 50, si permite a 50 la ponen a 40 para evitar correr riesgo, pero así el servicio no funciona, destaca. El docente en las carreras de Ingeniería Ferroviaria de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa) y de la UBA opina que no hay ninguna razón técnica para cortar el servicio para las obras que se hacen, aunque destaca que no es algo nuevo en la Argentina. Es una mala práctica que se ha instaurado, yo diría que desde que (Florencio) Randazzo fue ministro, pero no hay ninguna razón, eso no pasa en ningún lugar del mundo. En una noche se pueden cambiar 100, 200, hasta 300 metros de vía y al otro día puede pasar el tren, agrega. Para Waddell el punto de partida para esta sucesión de malos años arrancó tras la tragedia de Once. Luego Randazzo, ministro de Interior y Transporte, lanzó un plan de obras de emergencia para el ferrocarril Mitre con una inversión de $ 633 millones. Compró 55 formaciones de trenes a la empresa china CSR Sifang para las líneas Sarmiento y Mitre, y años después investigaciones judiciales apuntaron a pagos con sobreprecio. Creo que hay tres cosas: primero, un desprecio total de las autoridades por el servicio ferroviario. Este gobierno lo tiene, pero los anteriores también lo tuvieron. Yo diría que, al menos en las últimas dos décadas, a los gobiernos les importa cero el transporte ferroviario. Segundo, hay una degradación de los técnicos que o no se animan a contradecir las órdenes, o son realmente ignorantes y hacen la cómoda. Claro que es más cómodo hacer una obra sin trenes que con trenes, pero no es la comodidad lo que hay que buscar. Y tercero, hay un problema que viene desde el accidente de Once, nadie quiere correr ni el menor riesgo posible cuando se hace una obra, explica. Compara con aquellas grandes afectaciones previas, la última que tomó el período de mayo 2021 a noviembre 2023 y no tuvo un corte total: Dentro de todo llegaban a Belgrano, no era un cierre total. Pero no había ninguna razón tampoco, porque tenés cuatro vías, podés trabajar con dos. Es la nueva política ferroviaria de la comodidad y de no querer correr ningún riesgo de nada. Waddell señala que, en las buenas épocas del Tigre, este pasaba cada 8 minutos, pero ahora hay uno cada 21 y en hora pico lo reducen a 15. Es un desastre, tampoco es que las otras líneas estén de maravilla, pero por lo menos no se ha cortado el servicio para hacer obras, o sea, se hizo toda la vía nueva del Roca sin cortar el servicio, el Sarmiento sin cortar el servicio. Hay comportamientos dispares con las distintas líneas. El Mitre es la tercera línea de trenes que más usuarios transporta desde el área metropolitana, después del Roca y del Sarmiento: la utilizan 150.000 pasajeros por día. Para apoyar la decisión de reducir los recorridos del tren durante el verano, Trenes Argentinos informó que en noviembre y diciembre la cantidad de usuarios en el ramal Tigre llega, en promedio, a 33.000 diarios, mientras que en enero y febrero no superan los 25.200, lo que representa un 25% menos de personas afectadas en comparación con otros períodos del año. Son dos obras distintas. Sobre la primera -que afecta al Mitre y al Suárez- ahora estamos con la parte final, que es el señalamiento en la terminal de Retiro. La otra obra es la renovación del ramal Tigre. Se llevan adelante las dos obras juntas porque determinamos que tanto enero como febrero son los meses en que menos pasajeros viajan. Se eligió atacar a distintos puntos que son complejos para hacer en dos días. Tardaríamos tres veces más si seguimos cortando los fines de semana, indican a Clarín desde Trenes Argentinos. Para la empresa la posibilidad de unificar obras para disminuir las interrupciones o servicios limitados del Mitre no coincidía con el plan por etapas que, al menos con la obra de Retiro, viene desde hace más de cuatro años. También indicaron que seguro quedarán algunas intervenciones más luego de que se cumpla con el plazo de 49 días. Se van a hacer algunos otros trabajos en el Ramal Tigre para terminar de renovar las vías y toda la infraestructura. PS Sobre la firma Mirá también Newsletter Clarín
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