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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 09/01/2026 04:06
Romina, la madre de Jeremías Monzón, el adolescente de 15 años que fue asesinado y encontrado en una fábrica abandonada en Santa Fe, describió con dureza detalles macabros del crimen. Lo citaron para ejecutarlo y tiraron pistas falsas para que no lo podamos encontrar, apuntó. A su vez, volvió a quejarse por la impunidad con la que se manejaron los autores, al tratarse de menores de edad. Con un crudo relato, Romina relató cómo fue tratado el cuerpo de su hijo tras el homicidio. Cada agravante, cada cosa que han hecho, no solo lo asesinan, lo desvisten, eliminan las prendas en el Parque del Sur, le hacen una lápida, describió. Son asesinos de 14 años. Que tengan 14 años, no los hace inocentes. Esto no fue un juego que salió mal, apuntó la madre de la víctima al afirmar que "lo citaron para ejecutarlo". Asimismo, descartó que se hubiera tratado de un accidente, luego de que señalara que los acusados "manipularon el cuerpo post mortem, tiraron pistas falsas para que no lo podamos encontrar". Al mismo tiempo que negó que hubiera un móvil del crimen que pudiera justificar lo ocurrido, la madre sostuvo que lo que le hicieron a su hijo es macabro y definió a la actitud de los acusados como cínica, cruel y despiadada, de acuerdo con las declaraciones que brindó en un móvil con el medio local AIRE de Santa Fe. Desde su perspectiva, el proceso judicial no logró ofrecerle consuelo ni reparación. No puede ser la respuesta que el asesino de tu hijo sale libre porque tiene menos de 16 años. Hay todo un sistema que genera esto, cuestionó al apuntar que dos de ellos fueron enviados a sus casas por tener 15. Cada audiencia solo sirve para una catarsis delante del juez, me enteré que el defensor y el imputado no decían nada porque a la media hora estaban en la casa, recriminó la mujer, tras asegurar que el rumbo que había tomado la causa por involucrar a menores no era justicia. Hicimos todo lo que podíamos hacer en tiempo récord, todo lo que se pudo hacer con los organismos que nos ayudaron en la búsqueda. Lo mejor es esto, y no es justo, sobre todo no es justo, lamentó la mamá de Jeremías. Luego de que el cuerpo del adolescente fuera encontrado en el predio de una fábrica abandonada, tres menores fueron identificados como presuntos involucrados. Se trata de dos jóvenes de 15 años, que recuperaron la libertad y quedaron bajo resguardo de la Secretaría de Niñez, y una adolescente de 16 años, quien permanece detenida y será juzgada conforme a la Ley de Menores. La primera en ser detenida fue la novia de la víctima y había sido señalada como la última persona que lo habría visto con vida. A esta hipótesis se llegó a partir de una grabación que los mostró mientras caminaban juntos. Ahora, los investigadores plantearon que la menor lo habría guiado hacia la zona donde se presume fue asesinado. Es terrible cuando vi el video de él caminando con la asesina hacia ese punto y ahí me di cuenta de que el cadáver que habían sacado ese lunes podía ser Jere. Ahí caigo en la cuenta, porque nosotros lo buscábamos y cualquier escenario, por más perverso y rebuscado, que se estaba escondiendo, era mejor que tener la certeza de que en la morgue estaba mi hijo, recordó. De acuerdo con la hipótesis principal de la causa, el joven fue emboscado y recibió 23 puñaladas en distintas partes del cuerpo. Tras asesinarlo, los responsables cubrieron el cadáver con cartones y abandonaron el lugar. El hallazgo se dio días después, cuando los vecinos alertaron a la Policía por un olor nauseabundo, que había inundado la zona. Romina también señaló la responsabilidad de las familias de los adolescentes involucrados, a quienes acusó de encubrimiento. La impunidad de la familia, que los encubrieron, son también partícipes, aseguró la mujer al indicar que, si el hecho hubiera sido al revés, hubiera sido la primera en entregar a su hijo a las autoridades. Después de que el caso conmocionara a toda la provincia, el ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, aseguró que desde el Gobierno se había ofrecido contención y asistencia a las familias afectadas por los delitos cometidos por menores de edad. Aunque reconoció que no era suficiente para suplir una pérdida de esa magnitud, planteó que hay que discutir en Argentina el tema de la punibilidad. Discutir desde qué edad y en qué casos. Hay que tener a disposición una respuesta de tipo penal, a lo mejor diferenciada de la de un adulto pleno, un mayor de dieciocho años, pero algo que permita al Estado realmente contener casos extremos en los cuales claramente el chico queda suelto y nada garantiza de que se corte este ciclo de violencia y se haga algo para evitar la reiteración, evaluó durante un diálogo con AIRE de Santa Fe.
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