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La Paz » Politica con vos
Fecha: 08/01/2026 17:39
Ya se quemaron 20 mil hectáreas y el humo de la Patagonia llegó a la Provincia. La provincia de Buenos Aires está en alerta por incendios forestales en La Patagonia, en un contexto climático crítico que ya dejó unas 20.000 hectáreas afectadas en distintos puntos del territorio. El Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) declararon riesgo extremo para amplias zonas bonaerenses, mientras el humo de los incendios en la Patagonia comenzó a sentirse también en el centro y sur provincial. El escenario se da en paralelo a los incendios que arrasan miles de hectáreas en Chubut, Río Negro, Neuquén y Santa Cruz, y que ya provocaron evacuaciones masivas. En ese marco, Buenos Aires aparece dentro del grupo de 16 provincias bajo el máximo nivel de alerta, con condiciones que las autoridades describen como «potencialmente explosivas». Dentro del mapa de riesgo elaborado por el SMN, el sur bonaerense concentra los focos más preocupantes. Municipios como Coronel Dorrego, Tres Arroyos, San Cayetano, Necochea, Lobería, Patagones, además de Tandil y Ayacucho, figuran con semáforo rojo por peligro extremo. El director provincial de Defensa Civil, Fabián García, describió el panorama como una lucha constante contra las llamas. En declaraciones a la prensa, detalló que solo durante la última semana dos grandes incendios consumieron más de 12.000 hectáreas, entre ellas unas 10.000 en las zonas de Valle Hermoso y La Cautiva, en Coronel Dorrego. «En lo que va de enero ya se quemaron aproximadamente 20.000 hectáreas en toda la provincia, principalmente en el sur bonaerense», explicó García, al dar cuenta de la magnitud del problema que se arrastra desde fines de 2025. Según los criterios técnicos, el riesgo extremo se configura cuando se combinan temperaturas superiores a los 30 grados, humedad por debajo del 30% y vientos que superan los 30 km/h, condiciones que convierten pasturas secas y rastrojos en material altamente inflamable. Con focos activos, condiciones climáticas adversas y humo cruzando provincias, Buenos Aires permanece en alerta máxima ante un escenario que combina riesgo ambiental, impacto sanitario y una amenaza constante sobre vastas zonas rurales.
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