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  • Para el ex jefe de Chevron, el petróleo de Venezuela "no afectará en nada a Vaca Muerta"

    » Clarin

    Fecha: 08/01/2026 16:51

    Ali Moshiri conoce la Argentina, más aún fue el primer inversor extranjero a través de Chevron en Vaca Muerta, en tiempos en que el kirchnerismo era muy mal visto en los mercados internacionales. Pero este presidente del coloso petrolero estadounidense para América latina durante lo últimos 40 años firmó un suculento contrato que aún se guarda en reserva para invertir en el shale. Casado con una venezolana, con hijos venezolanos, logró que la compañía permaneciera en Venezuela, más aún Chevron es la única petrolera de Estados Unidos que siguió en el régimen de Maduro. Moshiri ahora forma parte de un fondo de inversión que busca captar US $2.000 millones para la explotación de petróleo en Venezuela, de los cuales US$ 1.000 millones pondría el gobierno de EE.UU. Suele justificar, para un verdadero hombre del petróleo, el riesgo no está sobre la tierra, está debajo. Entrevistado telefónicamente por Clarín y el medio experto en energía, Econo Journal, recuerda su experiencia en Argentina, cuando en 2014 tuve que ir al directorio de Chevron a pedirles 1.200 millones de dólares para invertir en la Argentina, pensaban que yo estaba loco, que me había vuelto loco. Pero me alegra que lo hayamos hecho. Nunca nos detuvimos. Cuando me retiré de Chevron, siempre pensé que quería seguir teniendo presencia en la Argentina. El abril pasado junto con Doris Capurro, ex directora de YPF, invertimos en tres campos de petróleo convencional que YPF se desprendió en Santa Cruz. Argentina es increíble por dos razones. La primera es la gente: personas bien educadas, talentosas. La segunda es el país en sí: tiene una enorme cantidad de recursos naturales. Y ahora ustedes tienen un presidente con una visión económica, que quiere empujar al país más hacia el capitalismo, y ojalá funcione. -¿Cuál es el principal desafío para Venezuela? -Desde el sábado por la mañana hay una nueva Venezuela. Y el primer paso es definir quién va a gobernar el país durante el período de transición. Eso es lo más importante. Es importante que sea alguien del sistema actual, guste o no, porque esa persona tiene que equilibrar todo y tener capacidad de diálogo. Si se trae a alguien completamente nuevo, se genera un vacío de poder, y ese vacío genera inseguridad, y nadie va a invertir. -¿Ha estado en Caracas? -Voy a Caracas muy seguido. De hecho, planeo ir la semana que viene o la siguiente. Voy porque la familia de mi esposa está allí y también porque tengo inversiones. Durante las sanciones invertimos en el sector privado, hicimos algunos acuerdos en el sector petrolero, siempre con privados, porque con el Estado no se podía por las sanciones. Tengo dos razones para ir: negocios y familia. Para mí siempre fue algo normal. Como ciudadano estadounidense, tuve que sacar visa porque mi residencia estaba vencida, pero la obtuve. Estuve dos semanas y pienso volver. Creo que todo va a estar bien. - ¿Cree que Delcy Rodríguez es esa persona del sistema que mencionó? -Anunciaron a Delcy Rodríguez como presidenta interina. Quien sea esa persona necesita tener el 100% del respaldo de Estados Unidos, y Estados Unidos tiene que tener influencia en el país. Si no, no funciona. Tiene que haber acuerdos y reconocimiento. -¿Por cuánto tiempo debe estar a cargo Delcy Rodríguez? -Solo para la transición. Absolutamente para la transición. Desde mi punto de vista, la última elección en Venezuela no fue una elección de popularidad. Fue una elección entre unos veinte grupos frente al sistema de Maduro. Era básicamente me gusta o no me gusta el sistema Maduro. Si hubiera un sistema verdaderamente democrático, habría muchos candidatos, como en la Argentina: políticos como Capriles, López, Rosales, y muchos jóvenes nuevos que podrían competir realmente. Eso sí sería un proceso democrático. Para llegar a eso, primero hay que estabilizar el país. Y como ustedes saben mejor que nadie, en América Latina la prioridad número uno es la economía. Apoyo cien por ciento esa estrategia. - ¿Por qué Chevron se quedó tanto tiempo en Venezuela? -Trabajé 40 años en Chevron y nunca nos metimos en política. En 2006 mantuve a Chevron en Venezuela con una lógica muy clara: mientras el valor de nuestros activos no empeorara o incluso mejorara, nos quedamos. Hicimos lo mismo en Angola. Mientras podamos operar dentro de la ley, Chevron se quedará. Esa fue siempre mi filosofía. Y fue la misma con la que entramos en Vaca Muerta. Muchos estuvieron en desacuerdo con nosotros, incluso una gran empresa europea se enojó mucho cuando decidimos invertir en la Argentina. Pero era un negocio. Nunca apoyamos a un partido político: analizamos la economía y decidimos invertir. Hoy se ve que fue una buena decisión: Chevron es una de las compañías mejor posicionadas para seguir operando en Venezuela. -¿La industria petrolera venezolana puede crecer rápido en producción? -Venezuela puede volver a producir 1,5 millones de barriles por día en unos 18 meses o menos con una inversión de entre 5.000 y 7.000 millones de dólares. Pero pasar de ahí es mucho más difícil. - ¿Por qué? Porque hay que reparar y expandir la infraestructura. Venezuela tiene 38 millones de barriles de capacidad de almacenamiento y solo el 40% es usable. El problema se traslada del subsuelo a la superficie. Llegar a 2,5 millones de barriles por día requiere obras importantes, con una inversión entre 80.000 y 100.000 millones de dólares. En el subsuelo se puede, pero en superficie hace falta muchísimo dinero. -¿Piensa invertir? -Quiero ser de los primeros en invertir en Venezuela. Estoy trabajando en un vehículo de inversión para levantar 2.000 millones de dólares. Es mucho dinero, sí, pero estamos avanzando. -¿Habló con funcionarios del gobierno de EE.UU.? -Estamos en contacto con todos. Hasta hace dos meses nadie quería saber nada de Venezuela. Hoy, después del sábado, todos están tratando de entender qué pasa. Hace poco no podía levantar ni un dólar por las sanciones. Hoy todos quieren entrar. Nuestro objetivo es que de esos 2.000 millones, 1.000 millones vengan del sector público (gobierno de EE.UU.) y 1.000 millones del sector privado. Ya tenemos todo preparado: venimos trabajando en este proyecto desde hace años. -¿Qué puede pasar con el precio del petróleo? -El precio está débil, alrededor de 60 dólares. Por eso las grandes petroleras no van a correr a Venezuela. Hoy la industria habla de eficiencia de capital y costos. Si Rusia y Ucrania llegan a un acuerdo, habrá más petróleo en el mercado. Si cambia la situación con Irán, pueden subir la producción rápidamente. Todo eso presiona los precios a la baja. Por eso, la inversión en Venezuela vendrá principalmente del mercado privado. - ¿Le preocupa la sobreoferta de crudo? -Sí, hay sobreoferta. La OPEP produce unos 2829 millones de barriles diarios y puede llegar fácilmente a 33. Pero el crudo venezolano es pesado y necesario para las refinerías, mientras que el petróleo del Permian es liviano y sobra. Nuestros proyectos asumen un precio de 60 dólares. No invertimos en activos que no sean económicamente viables. Creo que veremos precios bajos por un tiempo. -Con 60 dólares el barril, ¿se cubren los costos operativos en Venezuela? -Sí, si se es selectivo. Algunos activos no lo justifican. A 1,5 millones de barriles el break-even es de unos 45 dólares. Pero para llegar a 2,5 millones se necesitan proyectos con break-even de 65 o 70 dólares el barril. Por eso es clave seleccionar bien los activos. -¿Y en Vaca Muerta? -Depende del operador. Vista, por ejemplo, puede operar con break-even bajo, alrededor de 45 dólares. En Vaca Muerta, la eficiencia del capital no convencional ayuda mucho. Cuando la infraestructura esté lista, Vaca Muerta podrá operar cómodamente a 45 dólares. -¿Cómo afecta Venezuela a Vaca Muerta y al Medio Oriente? -No afecta en nada a Vaca Muerta. Venezuela puede sumar 500.000 barriles más, que irán mayormente a EE.UU. No impacta a la Argentina. Para pasar de 1,5 a 2,5 o 3 millones hace falta muchísimo dinero y precios altos. Hay que reconstruir tanques, ductos, todo. Eso lleva tiempo y capital. -¿Cómo ve hoy a Chevron en la Argentina? -Creo que quedarse en la Argentina fue una decisión excelente para Chevron. La sociedad con YPF fue muy buena y permitió revalorizar activos como El Trapial, que tiene un enorme potencial no convencional. El contexto político actual va a atraer más empresas. Incluso se habla de proyectos de LNG, algo impensado antes. Con recursos, el dinero llega. Sobre la firma Newsletter Clarín

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