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» TN
Fecha: 08/01/2026 16:41
Treinta años después de su aparición en casi todas las jugueterías y kioscos del mundo, los Tamagotchi siguen vivos. No solo como recuerdo de los años noventa, sino como un objeto que volvió a instalarse en mochilas, bolsillos y escritorios, ahora de la mano de nuevas generaciones que los descubren como un dispositivo retro y de adultos que los reencuentran desde la nostalgia. Leé también: Como las Labubu pero interactivo y con movimientos: así es Mirumi, el minirobot que ya es viral Lanzadas por Bandai Namco en 1996, estas mascotas virtuales marcaron a una generación con una propuesta tan simple como exigente: alimentar, limpiar y cuidar a un pequeño personaje digital para evitar que muera. Desde entonces, la compañía japonesa vendió más de 100 millones de unidades en todo el mundo y el fenómeno no se detuvo. En los últimos cinco años las ventas se multiplicaron por siete, según datos oficiales de la empresa, sin contar su línea de videojuegos. Hoy, en 2026, plena era de la inteligencia artificial, la mecánica de los Tamagotchi sigue siendo la misma: las mascotas digitales reclaman atención cuando tienen hambre, se enferman o ensucian su entorno virtual. Crecen si reciben cuidados constantes y pueden desaparecer si se las descuida. Esa lógica, que exige tiempo y compromiso, es parte central de su atractivo. Lejos de quedar anclados en el pasado, los Tamagotchi encontraron un nuevo lugar como accesorio de moda. La compañía señala que hoy son especialmente populares entre jóvenes de la Generación Z, atraídos por la estética de principios de los 2000 y por una experiencia digital más simple y tangible. En el distrito de Harajuku, uno de los epicentros de la cultura urbana de Tokio, no es raro verlos colgando de mochilas o carteras, como las virales muñecas Labubu. Leé también: Adorados por las celebridades, el fenómeno Labubu no para y obligó a las jugueteras chinas a reinventarse En la actualidad, Japón concentra casi la mitad de las ventas totales de Tamagotchi. Un 33% corresponde a las Américas y solo un 2% a otros países de Asia y el Pacífico, de acuerdo con Bandai Namco. Esa distribución refleja tanto el peso cultural del producto en su país de origen como su expansión global. Para celebrar el aniversario número 30, Bandai Namco inauguró este miércoles una exposición en Tokio que recorre la historia completa del juguete. Los visitantes ingresan a la muestra a través de un gran huevo blanco y recorren distintas instalaciones interactivas, con espacios para fotos y salas donde se pueden probar modelos históricos, desde los primeros Tamagotchi de pantalla monocromática y botones básicos, hasta las versiones actuales, con pantallas a color, conectividad wifi y funciones sociales que permiten interactuar con otros usuarios. Tres décadas después, el pequeño huevo digital sigue demostrando que no todas las modas tecnológicas son pasajeras. Algunas, incluso en un mundo hiperconectado, sobreviven gracias a la simple idea de cuidar algo, aunque sea pixelado.
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