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» Clarin
Fecha: 08/01/2026 16:32
Un informe publicado tras la sorpresiva destitución de Rubén Amorim al frente del Manchester United reveló que su salida no se dio únicamente por los pobres resultados deportivos, sino también a tensiones internas con varios futbolistas argentinos y roces con la dirigencia que terminaron por adelantar su salida. El artículo publicado en la sección de deportes del diario The New York Times indicó que, hacia finales de diciembre, Amorim tuvo un intenso enfrentamiento con Lisandro Martínez durante un entrenamiento, luego de que el defensor manifestara su descontento por no ser titular en algunos partidos. Este cruce se convirtió en uno de los focos de conflicto que evidenciaron la mala comunicación entre el entrenador y parte del plantel profesional. "Él y Martínez se encararon durante un entrenamiento en diciembre, en la época en que el United se enfrentaba al Crystal Palace y al West Ham United. Martínez se consideraba listo para ser titular y, al creer que Amorim lo estaba apartando, se lo hizo saber de manera descrita como intensa. Martínez, que fue suplente contra Palace y West Ham, no fue titular hasta el Boxing Day contra el Newcastle, pero fue nombrado capitán y llevó el brazalete durante los últimos dos partidos de Amorim, demostrando la admiración del técnico por su energía, citó la nota que lleva la firma de los periodistas Laurie Whitwell, Adam Crafton y Mark Critchley. Otro de los puntos clave en su destitución fue la frustrada llegada del arquero campeón del mundo. El entrenador portugués insistió en reforzar el plantel con Emiliano Dibu Martínez, un deseo compartido también por algunos jugadores, incluido el propio Martínez. Sin embargo, tras caerse la operación, la directiva decidió fichar a otro arquero: el belga Senne Lammens. La negativa a su pedido marcó una ruptura, y el ex técnico del Sporting de Lisboa fue finalmente marginado de las decisiones sobre los refuerzos del equipo. Otro foco claro del informe fue la relación con Alejandro Garnacho. El conflicto entre ambos terminó por afectar el ambiente grupal y, según el reporte, el extremo argentino reaccionó con alivio y celebración tras el despido de Amorim, dando me gusta a una publicación del periodista Fabrizio Romano, contando la noticia, lo que destaca lo tensa que estaba esa relación. Después de perder la final de la Europa League 2024 frente al Tottenham, el Bichito fue contundente en rueda de prensa respecto al ex DT del Sporting de Lisboa: Hasta la final he jugado todas las rondas, he ayudado al equipo. Hoy, jugar 20 minutos no sé, declaró. Esta afirmación no le cayó bien a Amorim, quien le respondió que no lo tendría en cuenta para el primer equipo: Será mejor que reces para encontrar un club que te compre, le expresó al argentino, lo que llevó a quiebra la relación entre ambos. En la reunión de Old Trafford, Gill (David, asesor junto a Sir Alex Ferguson) planteó objeciones propias, cuestionando a Amorim por relegar a algunos de los nombres más grandes del club al escuadrón bomba, señalando que apartar a Marcus Rashford, Alejandro Garnacho, Jadon Sancho y Antony le costó millones al club. Algunos en el United creen que el trato a Garnacho, quien se fue al Chelsea por 40 millones de libras en agosto, redujo su valor en 15 millones", dice el articulo. Amorim también resistió cambios tácticos propuestos por la dirigencia, como pasar a línea de cuatro defensores. Una fuente interna declaró: "El técnico no quería modificar su estilo de juego, pero los resultados y la presión de arriba lo complicaron". Decisión que el técnico no quiso aceptar. Además de las tensiones con los futbolistas argentinos, los desacuerdos con los ejecutivos del Manchester United y el bajo rendimiento del equipo, la destitución del portugués también se vio impulsada por su paupérrimo porcentaje de victorias: 38,1%, el más bajo en la era Premier League de los Red Devils. Este dato sirvió como argumento adicional para justificar el cambio. La dirigencia le explicó a los jugadores que la decisión fue consecuencia de actitudes recientes y de la pérdida de confianza en la recta final del ciclo de Amorim. Algunos miembros del plantel manifestaron molestias por fallas en la comunicación y cierta distancia percibida en la relación con el técnico. En conjunto, estos factores no solo explican por qué Amorim dejó Old Trafford tras apenas 14 meses, sino también el clima de división que marcó sus últimos días al frente de uno de los clubes más grandes del mundo. Newsletter Clarín
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