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Gualeguaychu » El Dia
Fecha: 08/01/2026 16:25
En Villa Castells, con solo dos ramales en funcionamiento, pasajeros se quejan por las extensas esperas de hasta dos horas, servicios que no aparecen y paradas sin refugio. En Villa Elvira atraviesan una situación similar Uno de los primeros micros de la mañana llega a las 6.15. El siguiente, recién a las 7.40 y entre uno y otro, no hay alternativas. Lilian, vecina de la parada de 10 y 499, lo vive a diario y no oculta su bronca: Somos los olvidados de Villa Castells. En los horarios de mayor concurrencia no hay frecuencia y los que trabajamos llegamos tarde o tenemos que avisar para que no nos descuenten, relató. Para ella, el servicio deja mucho que desear y no se condice con los aumentos del boleto. El caso de Lilian no es aislado. En el corazón de Villa Castells - entre las calles 10 y 11, y de 499 a 502 - los vecinos aseguran que el transporte público se volvió un obstáculo cotidiano. Por el barrio solo circulan los ramales Norte 10 y Norte 12, con frecuencias que, según denuncian, rara vez se cumplen. En verano, la situación se profundiza por la reducción de unidades, pero los usuarios advierten que el problema persiste durante todo el año. Fanny, vecina con 45 años en el barrio, contó que las aplicaciones oficiales llegaron a marcarle esperas de más de 50 minutos. Un chico me mostró en el celular que faltaban 51 minutos para que pase el próximo micro. Tuve que ir hasta Camino Centenario y tomar otra línea, teniendo la parada en la esquina de mi casa, explicó. A su entender, la Línea Norte es la que peor anda, incluso en comparación con otras que también funcionan con cronograma de vacaciones. Además, cuestionó la falta de garitas: Una persona mayor no puede estar 45 ó 50 minutos parada, con este calor. Así se viaja en la ciudad cuando los usuarios consiguen un micro / EL DIA A pocos pasos, mientras, en la parada de 10 y 502, Ramona esperaba desde hacía casi una hora tras salir del trabajo. Siempre hay espera. Hoy está tardando bastante y no hay ningún reparo, ni garita. Cuando llueve o hace mucho calor, no hay dónde meterse, señaló. La vecina reconoció que en época de vacaciones la frecuencia empeora, aunque aclaró que la incertidumbre es una constante a lo largo del año. La irregularidad llevó a muchos a buscar alternativas. Agustín, empleado de una barbería de la zona, directamente dejó de usar el transporte público: Me manejo en bici o caminando porque no me gusta esperar. En verano pasan menos todavía. Acá el micro puede tardar 45 minutos o una hora, y la gente ya ni va a la parada porque sabe que no pasa. Según contó, la resignación se volvió parte del paisaje barrial. Atuel, vecino de Villa Castells desde hace un año, describió la experiencia con algo extremo. Es una ruleta rusa. Hay horarios en los que sabés que en 15 ó 30 minutos pasa algún micro, pero después no sabés nunca más. La app no coincide con la realidad que vivimos los usuarios. Para ir a trabajar a Villa Elvira debe combinar colectivos y destacó el contraste con otras líneas: El Este pasa cada cinco minutos. No es un problema general, es acá, con esta línea. Un chico me mostró en el celular que faltaban 51 minutos para que pase el próximo micro. Tuve que ir hasta Camino Centenario y tomar otra línea, teniendo la parada en la esquina de mi casa Fanny usuaria de Villa Castells El impacto también alcanza a las familias. Fabián, vecino de la zona, explicó que utiliza el colectivo para llevar a su hija y que en vacaciones las esperas superan la hora, con picos de hasta dos horas. Uno se guía por la aplicación, pero muchas veces falla, afirmó. Otra vecina, con más de 30 años en Villa Castells, fue tajante: No es solo ahora. Los fines de semana esperás dos horas. El transporte en colectivo prácticamente no existe. Incluso quienes no viven en el barrio padecen las deficiencias. Rosa, que viaja a trabajar a la zona, debe combinar colectivo, tren y caminar unas siete cuadras para llegar a destino, ante la falta de opciones directas y confiables. Los reclamos de Villa Castells se suman a otras quejas registradas en distintos puntos de la ciudad y refuerzan la idea de que el problema no es nuevo. Hay horarios en los que sabés que en 15 ó 30 minutos pasa, pero después no sabés nunca más cuándo va a pasar un colectivo. La app no coincide con la realidad que vivimos los pasajeros Atuel usuario de Villa Castells En ese contexto, el Municipio avanza con la licitación del transporte público, que incluye a las líneas Norte, Sur, Este y Oeste. El pliego prevé, entre otros puntos, la renovación de flota, mejoras en las frecuencias, ampliación de recorridos y sistemas de seguimiento en tiempo real. La adjudicación está prevista para fines de este mes. Mientras tanto, en el barrio, la espera continúa. Y con ella, la sensación de aislamiento de quienes, a pocas cuadras del casco urbano, sienten que el transporte los dejó a la deriva. En Villa Elvira también reclaman por más frecuencias de las líneas 520 interno 19 ya que están pasando cada 45 minutos y llegan con pasajeros desbordando su capacidad lo que provoca que los usuarios viajen en pésimas condiciones. ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales ¿Ya tiene suscripción? Ingresar Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884. © 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados. Bienvenido Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com Bienvenido DATOS PERSONALES Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com ¿Querés recibir notificaciones de alertas?
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