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Parana » Lasexta
Fecha: 08/01/2026 01:04
Este miércoles hemos visto una operación inédita en alta mar: Estados Unidos interceptó y abordó un barco ruso, el 'Marinera' (antes 'Bella 1'), reteniendo a toda su tripulación. La acción fue espectacular: un helicóptero abordando el barco mientras la Guardia Costera estadounidense lo tomaba por completo. Rusia ya ha reaccionado: denuncia piratería y exige explicaciones, asegurando que lo que hizo EEUU es ilegal. Pero, ¿lo es realmente? ¿Por qué este enfrentamiento es tan grave? Porque este asalto pone en juego la forma en que se interpreta el derecho internacional. Estamos hablando de un choque directo entre dos potencias, que no solo afecta al petróleo o al armamento que pudiera transportar el barco, sino a la soberanía de los estados y la libertad de navegación en alta mar. Estados Unidos asegura que el 'Marinera' transportaba petróleo ilegal y armamento del mercado negro, y que la operación se hizo para hacer cumplir sanciones internacionales. Rusia, en cambio, sostiene que el barco iba vacío y tenía permisos para navegar, lo que, de ser cierto, convertiría la acción estadounidense en una agresión directa a la soberanía rusa. Junto al 'Marinera', otro barco ruso fue interceptado en el Caribe, dejando claro que EEUU no teme asumir riesgos para controlar la flota fantasma rusa. Derecho internacional: ¿piratería o acción legal? Todo depende de lo que realmente transportaba el petrolero. La Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (1982) establece: - Artículos 87 y 92: garantizan la libertad de navegación y regulan la jurisdicción sobre los buques en alta mar. Si el 'Marinera' iba vacío, EEUU habría cometido un acto ilegal. - Artículo 110: introduce excepciones. Permite interceptar barcos que se dediquen a piratería, trata de esclavos o actividades ilícitas, incluso en aguas internacionales. Aquí es donde Washington se respalda: asegura que el 'Marinera' forma parte de la "flota fantasma rusa", dedicada a transportar petróleo ilegal y armamento del mercado negro. Lo que está en juego Este enfrentamiento no es solo militar: es legal, diplomático y económico a la vez. La operación demuestra cómo EEUU está dispuesto a arriesgar un enfrentamiento directo con Moscú para hacer cumplir sanciones y controlar la actividad de la flota fantasma rusa. En pocas palabras, hoy hemos visto perseguir, abordar e incautar un buque ruso en alta mar, una operación que mezcla acción militar, sanciones internacionales y derecho internacional, y que podría marcar un antes y un después en las relaciones entre Estados Unidos y Rusia.
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