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La Plata » El dia La Plata
Fecha: 07/01/2026 20:09
Nicolás Marotte, de 21 años y guardavidas en Berisso, tardó un poco más de 13 horas en cruzar el río que divide Argentina y Uruguay. Cómo fue la travesía y su preparación Escuchar esta nota Eran las 4:28 de la mañana del pasado lunes cuando Nicolás Marotte -21 años, de Berisso, guardavidas- abandonó la orilla del puerto de Colonia de Sacramento, Uruguay, para sumergirse en río el más ancho del mundo y enfrentar la hazaña más grande de su vida (hasta ahora): cruzar el Río de La Plata a nado. El travesía de 42 kilómetros que divide a los países limítrofes duró exactamente 13 horas con 33 minutos. La partida fue a las 4:28, con el sol a punto de salir y culminó a las 5:51 de la tarde, en el Parador de Miguelín, a 150 metros de la pérgola de Punta Lara, balneario de Ensenada. Nicolás, en diálogo con EL DIA, no supo hallar una semilla, un germen que explique el por qué del cruce. Pero, lo que sí dijo fue: El cruce es algo que siempre estuvo mientras yo entrenaba. No como un objetivo puntual. A medida que iba creciendo, mis compañeros más grandes lo hacían y ese fue un gran impulso. Marotte, que trabaja como guardavidas en la Playa Municipal de Berisso, entrena desde los 11 años en el Equipo de Centro Integral de Actividad Acuática. Allí su docente -y amigo- es Ariel Iotov, quien realizó la misma odisea acuática en enero de 2025. El cruce de Ariel fue el detonante para que yo lo haga, expresó el joven de Berisso. La travesía Un comienzo podría ser la primera brazada en tierras uruguayas, durante la madrugada del lunes. Pero, lo cierto, es que para Nicolás Marotte el cruce comenzó mucho antes: Me entrené durante los últimos ocho meses con nados más largos en la pileta. Fue un cambio completo. Siempre hice velocidad y tuve que empezar a hacer fondos contó a este diario y sumó: Empecé haciendo bloques de 1.000 metros y llegué a fondos de 14 kilómetros en la pileta. Después, empecé a nadar en el río. Lo cierto es que durante la madrugada del 5 de enero, con el sol escondido, Nicolás comenzó la travesía con tan solo un velero y un bote de apoyo. Las primeras horas fueron óptimas. Marotte frenaba cada 15 minutos para alimentarse: intercalaba entre bebida isotónica, un cuadrado de membrillo, un gel de cafeína o una pastilla de electrolitos. Pero lo que era viento a favor y una nado cómodo, se convirtió después de la cuarta hora, un escenario inhóspito: El río se empezó a picar y yo a descomponerme. Cambié el protocolo de comida y comencé a frenar cada 20 minutos. Igualmente, tenía ganas de vomitar, relató Marotte. Finalmente, luego de un largo tramo aguantándose el vómito, en la hora siete, Nicolás expulsó todo el alimento ingerido. Por suerte me sentí aliviado. Pero, al largar toda la comida, comenzaron los calambres por la deshidratación, recordó. Ante la embestida del río, optó por ignorar los calambres hasta que fue imposible: Hacía la plancha para descansar hasta que me acomodaba y volvía a nadar, sumó. Pero, finalmente, el viento se calmó: Aunque siguieron los calambres, pude nadar mejor. De a poco, Marotte comenzó a ver barcos y su mente pensó queda poco. El nado continuó y, a 7 kilómetros del Parador de Miguelín de Punta Lara -punto de llegada, Nicolás volvió a pensar: Realmente queda poco. Faltaban solo dos horas. Botes y veleros con amigos cuyas bocas estaban llenas de aliento se hicieron presentes y Nicolás, envalentonado a pesar de los calambres, siguió nadando. A las 5:51 tocó tierra firme argentina. Fue una emoción terrible. Amigos, familia, gente que estuvo todo el año bancándome, rememoró el berissense. Y ojo: durante la alimentación, los vómitos o incluso los períodos de calambres, Marotte nunca abandonó el agua. Ante conocer la experiencia, este cronista preguntó: ¿tuviste miedo? No. Sólo la primera vez que toqué el río, durante el entrenamiento. Me tiraron 8 kilómetros adentro y me asusté. Pero fue necesario, respondió. Este periodista insistió: ¿qué es nadar para vos? Mi vida gira alrededor del agua. Comencé a los 11 años pero nadar se fue haciendo algo más propio. Vivo en el agua, sentenció. En cuanto a lo que viene, Marotte aseguró: No pensé nada más. Quiero terminar la temporada tranquilo. Después ya veré. ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales ¿Ya tiene suscripción? Ingresar Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884. © 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados. Bienvenido Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com Bienvenido DATOS PERSONALES Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com ¿Querés recibir notificaciones de alertas?
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