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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 07/01/2026 19:29
La discusión por la renovación de autoridades en el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, que deberá tener una nueva conducción a partir del 15 de marzo, tiene su impacto directo en el bloque de senadores del peronismo bonaerense, que aún no resolvió sus autoridades y en donde a priori son dos los sectores que pugnan quedarse con la presidencia. El recambio legislativo dejó producto de la victoria electoral del pasado 7 de septiembre un bloque de 24 integrantes para el peronismo en el Senado bonaerense, obteniendo así el quorum propio en la Cámara alta. Sin embargo, las desavenencias del oficialismo hacen que aún no se defina qué sector estará al frente de la presidencia del bloque, como así tampoco de la estratégica vicepresidencia 1° del Senado. Hay tres grandes espacios: el kirchnerismo en sus distintas vertientes, que tiene mayoría numérica dentro de la bancada; el Movimiento Derecho al Futuro, que trabaja en la construcción política del gobernador bonaerense, Axel Kicillof; y tres integrantes que forman parte del Frente Renovador. Una de esas tres figuras es Malena Galmarini. El kirchnerismo busca quedarse con la vicepresidencia de la Cámara, que está acéfala y forma parte de la línea sucesoria del Poder Ejecutivo. El nombre que había aportado la expresidenta Cristina Kirchner para ese lugar fue el del intendente en uso de licencia de José C. Paz, Mario Ishii. Mientras que para la conducción de la bancada, el ex ministro de Seguridad bonaerense y actual senador, Sergio Berni, es la propuesta. Sin embargo, en el MDF quieren que los lugares a ocupar respondan directamente al gobernador Axel Kicillof. Nosotros tenemos dos referencias claras en el Senado: Ayelén Durán y Germán Lago; sabemos que van a responder a los intereses de Axel, planteó un colaborador de Kicillof al respecto. La primera es la propuesta para ocupar la vicepresidencia 1° de la Cámara; mientras que Lago es quién podría pelear la presidencia del bloque. Lago fue en la boleta de Fuerza Patria por la Cuarta sección electoral. Es el intendente del distrito de Alberti y pidió licencia para asumir su banca en la Cámara alta. Siempre, además, estuvo dentro de los intendentes y dirigentes cercanos a la vicegobernadora, Verónica Magario. Por eso, desde el entorno del gobernador lo respaldan. Lo que devela esta negociación no saldada es que la discusión también está atada al futuro del PJ bonaerense, que en marzo debe renovar autoridades. Magario tiene intenciones de presidir el partido. El acompañamiento de Kicillof pareció blanquearse semanas atrás cuando la titular de la Cámara alta encabezó un encuentro de fin de año junto a militantes matanceros del que también participó el gobernador. El acto no fue difundido oficialmente. Allí, la presidenta del Senado planteó que iban a ir por la herramienta del PJ, que con la provincia de Buenos Aires sola no alcanza y que respaldarán a Kicillof en su excursión nacional durante este 2026. En un tercer grupo está el Frente Renovador de Sergio Massa. El espacio del exministro de Economía cuenta con tres bancas propias dentro del espacio peronista en la Cámara alta: Malena Galmarini, Valeria Arata y Marcos Pisano. En el kirchnerismo aseguran que el sector de Massa avala la postulación de Ishii para la vicepresidencia 1°. El 26 de febrero será una fecha clave en la que se visualizará cómo está el bloque peronista y quién lo conducirá. Siempre y cuando se mantenga unido y no haya una fragmentación; un escenario que no se descarta en el ámbito legislativo provincial. Para ese día hay convocada una sesión extraordinaria. Magario llamó a sesionar ese día para definir las autoridades de cámara; también debería jurar la senadora de La Cámpora, Roxana López, que reemplazará a Gabriel Katopodis, que se pidió licencia para seguir al frente del ministerio de Infraestructura bonaerense. Antes del 26 de febrero, habrá otro punto de inflexión cuya definición impactará en la convivencia del bloque peronista. Será el 8 de febrero; día en el que vence el plazo para presentar candidaturas a la presidencia del Partido Justicialista bonaerense. Hoy por hoy hay distintos escenarios dando vuelta: la realización efectiva de una elección interna donde como contó Infobae asoman varios nombres por sector o un acuerdo para alcanzar una integración de unidad con representación de todos los espacios. En cualquiera de ellos, el rol de Magario será activo. La vicegobernadora bajó la orden a los suyos de trabajar en la recolección de avales y purificación del padrón en los PJ locales donde tienen la conducción. En La Plata admiten que es difícil encontrar un nombre de consenso buscan instalar desde algunos espacios y que, incluso, nadie quiere motorizar una elección interna para el partido de oposición más importante en la provincia más grande del país; por el gasto y logística que implica un proceso de esas características. Pero si no hay un acuerdo y el peronismo va a elecciones internas, las réplicas podrían materializarse inmediatamente después en la convivencia del peronismo en los bloques legislativos y la relación con el Poder Ejecutivo. Kicillof, en tanto, quiere tener resuelto y enfilado al peronismo en su provincia para iniciar el camino de la construcción nacional hacia las elecciones del 2027.
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