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» La Nacion
Fecha: 07/01/2026 18:25
Boca: Luis Advíncula rescindió y ya casi no queda nada del equipo finalista de la Copa Libertadores Fue uno de los hitos más importantes de Boca en los últimos años, aunque no se tradujo en un trofeo para sus vitrinas. Hace poco más de dos años, el club alcanzó la final de la Copa Libertadores, luego de 11 temporadas sin llegar a esa instancia. La expectativa fue enorme: miles de hinchas viajaron a Río de Janeiro desde distintos puntos del país y coparon las playas y las tribunas del Maracanã, en imágenes que recorrieron el mundo. El resultado fue adverso: el equipo cayó en tiempo suplementario ante Fluminense, que contó con la ventaja de jugar como local. Si bien el conjunto dirigido por Jorge Almirón no se destacaba por su juego y avanzaba fases gracias a un Sergio Romero decisivo en las tandas de penales, aquel grupo de futbolistas estuvo a un paso de hacer historia y pudo marcar el inicio de un camino distinto, de un Boca protagonista importante en el plano internacional. La mezcla de futbolistas experimentados Romero, Marcos Rojo, Edinson Cavani y otros que tenían proyección Valentín Barco, Cristian Medina, Ezequiel Fernández conformaba una base interesante para los primeros meses de presidencia de Juan Román Riquelme, que arrasó en la elección celebrada 43 días después de la derrota en Brasil. Sin embargo, hoy quedan muy pocos vestigios de ese plantel: tras la salida de Luis Advíncula, anunciada este miércoles tras la rescisión del contrato, permanecen apenas cuatro sobrevivientes de aquella final, luego de partidas de referentes, de que se cerraran ciclos de forma abrupta y de que desfilaran cinco directores técnicos por el banco. El peruano, de 35 años, fue uno de los pilares del equipo en la Copa Libertadores. Marcó goles decisivos contra Pereira, para iniciar una remontada y lograr el primer triunfo en la fase de grupos; frente a Colo Colo en Chile, para abrir el camino del 2-0; ante Nacional, de Uruguay, en la Bombonera, en la vuelta de la serie de octavos de final, y también en la final, cuando empató a 18 minutos del cierre del tiempo regular y forzó el alargue. Supo convertirse en uno de los jugadores más queridos por los hinchas, pero, en sintonía con el declive del equipo, su nivel cayó a partir de 2024. Tras un buen primer semestre en tiempos de Diego Martínez, en el segundo quedó signado por un episodio que estableció un quiebre en su etapa en el club: al minuto de juego fue expulsado frente a Cruzeiro en Belo Horizonte, en el desquite del cruce de los octavos de final de la Copa Sudamericana. Llegó tarde a un cruce y dejó al equipo con diez hombres, y Boca quedó eliminado. Desde entonces le costó recuperarse, y tres meses más tarde llegó otro golpe decisivo, cuando volvió a ver la tarjeta roja en el histórico 3-4 a manos de Vélez en una semifinal por la Copa Argentina. Aunque comenzó el 2025 como dueño del puesto, rápidamente perdió el lugar a manos de Juan Barinaga hasta el final de la era de Fernando Gago. Con Miguel Russo como entrenador empezó otra vez en cero: fue titular en los tres partidos del Mundial de Clubes, pero luego volvió a quedar por detrás del ex defensor de Belgrano. Este miércoles, Advíncula pasó por Ezeiza para despedirse de sus compañeros, y en las próximas horas será anunciado como refuerzo de Alianza Lima, el club de sus amores y verdugo de Boca en el repechaje de la Libertadores 2025, instancia que volverá a protagonizar en 2026. Advíncula tenía contrato hasta diciembre de este año, pero la falta de minutos y una cuestión personal lo llevaron a decidir su regreso a su país después de 11 años. Ante esta baja, Boca frenó la salida de Lucas Blondel a Argentinos Juniors y analiza opciones para el lateral derecho; Marcelo Weigandt volvió tras su préstamo en Inter Miami, aunque por ahora se entrena aparte con un preparador físico del club. Cumplí el sueño de jugar en un club tan gigantesco como Boca. Pasé por todo: ser criticado, ser elogiado... Siempre intenté dar lo mejor. Soy un ser humano que se equivoca y acepté cuando me tocó hacerlo, pero voy a estar eternamente agradecido por cómo me trataron. Es impresionante lo que se vive acá, adentro: es una familia y se va a extrañar. El recuerdo que más voy a llevarme es que la Bombonera te ovacione, contó Advíncula en el Canal de Boca. De los 23 jugadores que estuvieron cerca de cortar una racha de 16 años sin ganar la Copa Libertadores, cuatro integran el plantel actual: Nicolás Figal, Miguel Merentiel, Edinson Cavani y Javier García, que renovó su vínculo pese a que cumplirá 39 años a fines de enero y no es titular desde octubre de 2023, hace más de 800 días. En ese período dejaron el club Romero, Nicolás Valentini, Frank Fabra, Medina, Pol y Equi Fernández, Barco, Darío Benedetto, Luca Langoni, Vicente Taborda, Marcelo Saracchi, Facundo Roncaglia, Diego González y Jorman Campuzano. Al igual que Weigandt, Bruno Valdez y Juan Ramírez se entrenan apartados, tras retornar de préstamos y sin ser tenidos en cuenta. Lucas Janson, que integró la delegación en Río, es otro de los que empiezan relegados y pueden salir. De los 15 futbolistas, ocho se fueron libres (Romero, Advíncula, Valentini, Fabra, Pol Fernández, Benedetto, Roncaglia y González), cinco fueron transferidos (Medina, Equi Fernández, Barco, Langoni y Campuzano) y dos continúan a préstamo (Saracchi en Celtic y Taborda en Panathinaikos). En concepto de ventas, Boca recaudó cerca de 53 millones de dólares, pero esa cifra no se reflejó en compras productivas en los mercados de pases, por refuerzos que en su mayoría no rindieron. Entre quienes disputaron solo parcialmente la Copa, casi ninguno sigue en el club. Martín Payero, Norberto Briasco, Esteban Rolón y Agustín Sandez, que jugaron únicamente la fase de grupos, ya no pertenecen a Boca. Alan Varela, presente hasta los octavos de final, fue vendido a Porto, de Portugal. El único que continúa es Exequiel Zeballos, que se lesionó antes de la final y, tras una larga inactividad y un período de estar marginado, recuperó su nivel en el cierre de 2025. Desde la caída por 2 a 1 contra Fluminense, pasaron por el banco como entrenadores Diego Martínez, Fernando Gago, Mariano Herrón, Miguel Russo y Claudio Ubeda. Con ese recambio constante, Boca atravesó una de las rachas más negativas de los últimos años: no gana trofeos desde la Supercopa Argentina 2022, disputada en marzo de 2023, ocho meses antes de la final mayor en Brasil. Aquella Libertadores que se asomaba como un trampolín, hoy no es más que un mero y lejano recuerdo.
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