07/01/2026 19:50
07/01/2026 19:50
07/01/2026 19:47
07/01/2026 19:45
07/01/2026 19:45
07/01/2026 19:45
07/01/2026 19:45
07/01/2026 19:45
07/01/2026 19:44
07/01/2026 19:40
» TN
Fecha: 06/01/2026 17:45
El estado de conmoción exterior vigente en Venezuela desde el sábado llevó a un visible aumento de la seguridad en distintos puntos de Caracas. Hay alcabalas, puestos de policía en las salidas de las ciudades, y registros aleatorios. Esta es la situación, aunque los venezolanos buscaban retomar su vida normal y activistas de derechos humanos negaban una nueva ola represiva en el país. Un despliegue masivo de fuerzas de seguridad se observó en especial durante la noche del lunes y la madrugada de este martes tras el confuso episodio reportado en los alrededores del Palacio Miraflores, sede de gobierno, con disparos de artillería ante la supuesta aparición de drones no identificados. Leé también: El ala militar chavista se alinea con Delcy Rodríguez, pero pone condiciones para garantizar gobernabilidad Además, hoy permanecía cerrado el popularmente conocido como Parque del Este, en el barrio de Altamira y cercano al aeropuerto militar de La Carlota, por razones de seguridad, según anunció el Instituto Nacional de Parques. Una decena de venezolanos residentes en Caracas, cuya identidades se reserva, dijeron a TN que las alcabalas y registros mermaron un poco este martes. La vida está relativamente normal. En algunas barriadas pobres, los colectivos´ (fuerzas paramilitares armadas por el chavismo), mantienen un férreo control de la gente, incluyendo alcabalas, aunque la gran mayoría se levantó, dijo una activista opositora. Cómo se vive hoy en Caracas La tensión se palpa aún en las calles tres días después de la incursión militar estadounidense y la captura de Nicolás Maduro. Activistas de derechos humanos dijeron a TN que hay cuerpos de seguridad en la calle, parando gente y revisando, pero no hay oleada represiva más allá de la detención y posterior liberación el lunes de 14 periodistas. Un docente universitario contó que el lunes, en una conocida autopista que une Caracas con la vecina ciudad de La Guaira, se topó con un grupo de más de 200 motorizados que iban en sentido contrario al suyo y que pararon el tráfico. Son civiles armados y con pasamontañas, los famosos ´colectivos´, comentó. Según admitió, borró de su teléfono celular todos sus mensajes en las aplicaciones de mensajería para evitar problemas si es retenido en uno de los registros policiales. Mientras tanto, en Caracas y alrededores ya no se ven largas colas en comercios ante el temor de un desabastecimiento. Pero aun no llegan los alimentos frescos. Eso es normal en la primera y segunda semana de enero. Y como hubo compras nerviosas el sábado y domingo, quedan pocos vegetales disponibles. Pero el resto, hay, resumió una caraqueña. Cerca del Fuerte Tiuna, atacado en la incursión militar estadounidense, la situación es normal. Por ser época de vacaciones escolares y en muchos trabajos vacaciones colectivas, se observa poco tráfico en las calles. Los comercios y el transporte público están funcionando, en particular el Sistema de Metro y Metrobus está normalizado, dijo una mujer residente en la zona sur, cerca de esa instalación militar. Leé también: Tras la captura de Maduro, la oposición venezolana se reorganiza mientras Corina Machado se aferra a Trump En esa área, según testimonios recogidos por TN, no hay alcabalas ni registros de ningún tipo, como sí lo hubo en la llamada Cota Mil, la emblemática autopista de Caracas que bordea a 1000 metros de altura el Parque Nacional El Ávila y desde donde se ve toda la ciudad. También se reportaron registros de este tipo en la zona de Boleíta y en la tradicional avenida Rómulo Gallegos, ubicadas en una zona industrial y comercial en el municipio Sucre, en el estado Miranda, vecino a Caracas. Paraban los carros y hacían registros, contó una vecina. La mujer, que trabaja en un geriátrico, comentó que se suspendieron todas las actividades y las visitas hasta saber qué va a pasar. Además, los venezolanos se preguntan si el lunes se retomarán normalmente las clases tras el período vacacional. Hay mucho silencio en las calles. La gente empieza a retomar sus trabajos. Ya no hay colas interminables y las gasolineras están abiertas. El transporte trabaja a medias, comentó la mujer. Otro vecino del acomodado barrio de Altamira, de Caracas, dijo que la cosa pareciera estar normal, aunque ha habido poca afluencia de público en la calle. Leé también: Cuba reveló las identidades de los 32 custodios de Maduro que murieron durante el ataque de EE.UU. En la vecina ciudad de La Guaira, puerto marítimo y capital del estado Vargas, los habitantes comienzan a retomar sus actividades. Un vecino contó a TN que en el sector Los Corales la vida se está normalizando. Hay transporte púbico y mucho movimiento de carro, afirmó. Sin embargo, dijo que hay poca gente en las playas, que es la principal actividad turística del lugar. Hubo mucha presencia policial en la ciudad. Los policías salen en caravana en motos y carros y recorren la ciudad de una punta a otra. Pero no hay alcabalas, señaló. Otros vecinos contaron que la autopista Caracas - La Guaira cerró uno de sus carriles. Había un solo canal de ida y vuelta. Cerraron un canal de la autopista, indicó un lugareño.
Ver noticia original