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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 06/01/2026 15:54
La lechería argentina atraviesa una paradoja cada vez más visible. Mientras la producción de leche alcanzó en 2025 el nivel más alto de los últimos cinco años y las exportaciones se sostienen, la rentabilidad del negocio sigue deteriorándose y la lista de empresas en crisis no deja de crecer. El sector produce más, pero gana menos. Ahora, una nueva compañía dedicada a la lechería y la ganadería abrió su concurso preventivo. Se trata de la pyme cordobesa Guaymallén, que recurrió a esta herramienta por una deuda superior a los USD 19 millones. Según se informó en el Boletín Oficial, la empresa enfrenta márgenes ajustados, caída del precio real de la leche y crecientes dificultades financieras para sostener el capital de trabajo. El caso no es aislado. Se suma a una lista que ya incluye a SanCor, La Suipachense, ARSA y Verónica, entre otras firmas industriales y tambos que en el último año atravesaron procesos de reestructuración, cierres o situaciones financieras críticas. Números en verde, empresas en rojo El contraste aparece frente a los exitosos números productivos. En noviembre de 2025, la producción de leche alcanzó los 1.101 millones de litros, según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA). El volumen fue 5,2% menor que en octubre, una baja estacional habitual, pero en la comparación interanual mostró un salto del 8,1% frente a noviembre de 2024. En el acumulado entre enero y noviembre de 2025, la producción creció 10,2% respecto del año anterior. Ese desempeño permitió compensar las fuertes caídas de 2023 y 2024, años marcados por la sequía y la escasez forrajera. De sostenerse esta dinámica, el cierre de 2025 rondaría los 11.600 millones de litros, uno de los niveles más altos de la serie histórica y 3,6% por encima del promedio de los últimos cinco años. ¿Qué pasará con el precio de la leche en 2026? A ese cuadro se sumaron nuevas tensiones comerciales. De acuerdo con un informe del Movimiento CREA, la combinación de sobreoferta, una demanda interna que apenas se recupera y un mercado externo con capacidad limitada de absorción está presionando los precios a la baja. Las existencias de productos lácteos se ubican 9,6% por encima de 2024, lo que incrementa la necesidad de liquidar stocks a valores poco competitivos. El frente externo tampoco ofrece un alivio claro. La producción mundial de leche sigue en aumento, mientras que la demanda se mantiene débil en regiones clave como Asia y Medio Oriente, dos destinos donde la leche en polvo argentina tiene mucho por crecer. Ese escenario limita las posibilidades de colocar excedentes a precios que compensen los mayores volúmenes producidos a nivel local. Las perspectivas hacia 2026 refuerzan este diagnóstico. El Movimiento CREA proyecta que la producción podría continuar creciendo, pero en un escenario de mayor concentración y una rentabilidad que permanecerá bajo presión. En este marco, el principal desafío es que el mercado interno y las exportaciones acompañen el crecimiento de la oferta para evitar que el exceso de inventarios derive en una mayor presión bajista sobre el precio de la leche al productor. Más concentración de mercado Sin embargo, el récord productivo no se tradujo en un negocio más saludable. Por el contrario, la mayor oferta convive con una estructura cada vez más concentrada y con menos actores. Según un informe de OCLA elaborado con datos del Senasa, la producción de leche en Argentina terminó 2025 con 9.013 tambos activos. La cifra implica una caída del 4,2% respecto de 2024, aun en un año de alta producción. La salida de productores responde a una combinación de varios factores. Si bien durante buena parte de 2025 el poder de compra de la leche frente a los insumos fue relativamente favorable y permitió sostener la rentabilidad, ese alivio no alcanzó para revertir problemas estructurales. El arrastre negativo de la sequía, que golpeó con fuerza a fines de 2024 y comienzos de 2025, aceleró el cierre de tambos más chicos, en especial aquellos dependientes del pasto y con menor espalda financiera para afrontar la compra de alimento.
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