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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 04/01/2026 20:39
La producción de carnes y lácteos mostró en 2025 un desempeño que combinó estabilidad en algunos segmentos, crecimiento en otros y un marcado impacto en el comercio exterior medido en dólares. De acuerdo con un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el año estuvo atravesado por un aumento en la producción total de proteínas animales, una recuperación del consumo interno y valores récord en las exportaciones, impulsados principalmente por los precios internacionales. En el caso de las carnes, el informe analiza el comportamiento de los complejos bovino, porcino y aviar. En conjunto, la producción total de carne bovina, porcina y aviar se proyecta en 6,3 millones de toneladas para el cierre de 2025. Ese volumen representa un crecimiento del 0,5% respecto del año anterior y se ubica un 1,9% por encima del promedio de los últimos cinco años. Según el análisis, el resultado agregado refleja un cambio en la composición de la oferta proteica nacional, con una producción bovina relativamente estable y un mayor dinamismo en los sectores porcino y aviar. La lupa en la producción En el segmento bovino, la faena acumulada entre enero y noviembre de 2025 alcanzó los 12,4 millones de cabezas, de acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. Esa cifra implicó una caída del 1,9% interanual y se ubicó un 1,4% por debajo del promedio del último lustro para el mismo período. Aun así, el informe señala que la faena se mantuvo en niveles históricamente elevados, al igual que la tasa de extracción y la participación de hembras, indicadores asociados a una fase de liquidación. Para el total del año, se estima una faena cercana a los 13,5 millones de cabezas. Pese a la leve baja en el número de animales faenados, la producción de carne bovina prácticamente igualó la de 2024. Entre enero y noviembre, el volumen producido se ubicó apenas un 0,6% por debajo del año anterior y un 0,2% por debajo del promedio de los últimos cinco años. La proyección para todo 2025 es de alrededor de 3,1 millones de toneladas, medidas en res con hueso. El informe atribuye este desempeño a un aumento de la productividad, reflejado en un peso promedio de carcasa de 231,3 kilos, casi tres kilos más que en 2024 y 2,7 kilos por encima del promedio quinquenal. El sector aviar mostró un crecimiento sostenido durante el año. La faena de pollos alcanzó los 686 millones de cabezas entre enero y noviembre, y se proyecta un cierre anual de 753 millones, con un incremento interanual del 1,9%. En términos de producción, se estima un volumen cercano a los 2,3 millones de toneladas para todo 2025, lo que implica una suba del 2,2% tanto en la comparación interanual como frente al promedio de los últimos cinco años. Según el informe, el aumento del consumo doméstico fue uno de los principales factores que impulsaron la producción aviar. En el caso del sector porcino, 2025 podría consolidar el decimoquinto año consecutivo de crecimiento productivo. La faena anual se estima en 8,4 millones de cabezas, con una producción cercana a las 809.000 toneladas. Esto representa un aumento del 3% respecto de 2024 y un nivel 11,7% superior al promedio del último lustro. La BCR destaca que, en los últimos cinco años, la tasa de crecimiento anual de la producción porcina promedió el 4,2%. El desempeño del sector lácteo también mostró señales de expansión. Entre enero y noviembre de 2025, la producción nacional de leche alcanzó los 10.572 millones de litros, con un crecimiento interanual del 10,2% y un nivel superior al promedio de los últimos cinco años. Según el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), este aumento se explicó principalmente por una mayor producción individual, aunque también influyó la expansión del rodeo lechero. El organismo señaló que si bien la caída estacional de diciembre viene siendo más moderada que el promedio histórico, el deterioro de la ratio precio/costo podría afectar la producción hacia el cierre del año. Aun con esa advertencia, las proyecciones indican que la producción total de leche de 2025 se ubicaría cerca de los 11.600 millones de litros, un nivel que la posiciona entre las más altas de la última década y levemente por encima de 2022. En paralelo, la producción de derivados lácteos también mostró un avance significativo. Entre enero y octubre, la elaboración conjunta de quesos, yogures, leches fermentadas, leche en polvo, manteca, crema, dulce de leche y otros productos alcanzó 1,05 millones de toneladas, un 11% más que en igual período del año anterior y por encima del promedio de los últimos cinco años. Crece el consumo interno El consumo interno acompañó la dinámica productiva. En carnes, se registró un aumento en los tres principales tipos. El consumo per cápita de carne bovina se estimó en 48,6 kilos por habitante en 2025, con una mejora interanual del 1,6%, aunque todavía un 3,6% por debajo del promedio quinquenal. En tanto, el consumo de carne aviar y porcina alcanzó máximos históricos, con 46,8 kilos por habitante en el caso del pollo y 18,4 kilos en el del cerdo. Esto implicó incrementos interanuales del 3,6% y 7,5%, respectivamente. El informe explica que, además del efecto ingreso, en estos dos segmentos operó un efecto sustitución frente al precio de la carne vacuna. Las relaciones de precios asado/pollo entero y asado/pechito de cerdo aumentaron en promedio un 8,2% y un 11,3% durante el año, lo que favoreció el consumo de las alternativas más económicas. En conjunto, el consumo total de carnes se habría recuperado a 113,8 kilos por habitante, unos 3,7 kilos más que en 2024. En el sector lácteo, el consumo también mostró una recuperación. Según datos del OCLA, entre enero y octubre se promediaron 186 litros de leche por habitante, un 8,8% más que en 2024. Aunque el dato anualizado de octubre fue de 179,9 litros, la tendencia general del año se mantuvo positiva, con mayo como el mes de mayor crecimiento interanual, con una suba del 25%. No obstante, el organismo anticipó que hacia el cierre del año podría observarse una demanda interna más debilitada, con una desaceleración en los productos de mayor valor agregado. Exportaciones: menos volumen y máximos históricos en dólares El comercio exterior fue uno de los ejes centrales del desempeño de 2025, especialmente en términos de valor. En carne bovina, los precios internacionales se mantuvieron elevados debido a la fuerte demanda y a las restricciones de oferta en los principales países productores. Entre enero y noviembre, las exportaciones argentinas alcanzaron 789.000 toneladas, con una caída del 8,7% respecto del récord de 2024, aunque todavía por encima del promedio del último lustro. A pesar de la baja en volumen, el valor exportado marcó un máximo histórico. Entre enero y noviembre, las ventas externas del complejo de carne y cueros bovinos sumaron US$ 4.269 millones, superando el total anual de 2024 y 2022. Con la estimación de diciembre, el valor exportado en todo 2025 se proyecta en torno a los US$ 4.600 millones. El sector lácteo también mostró un desempeño destacado en exportaciones. Entre enero y noviembre, se exportaron más de 337.000 toneladas de productos lácteos, un 6,3% más que en 2024 y el mayor volumen para ese período en los últimos cinco años. En términos de valor, las exportaciones generaron ingresos por US$ 1.291 millones, con un incremento interanual del 16,3%. De mantenerse esta dinámica, el año podría cerrar con más de 370.000 toneladas exportadas y un ingreso cercano a los US$ 1.400 millones. El informe concluye que el desempeño de estos sectores estuvo acompañado por cambios normativos en materia de derechos de exportación, que redujeron las alícuotas aplicables a carnes y productos lácteos durante 2025. Según la BCR, este marco contribuyó a sostener la competitividad y a potenciar el desarrollo productivo de las cadenas de valor analizadas.
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