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  • Un verano con la Rambla de Mar del Plata en obra y por qué se demora tanto la reforma

    » Clarin

    Fecha: 04/01/2026 06:48

    Las obras comenzaron a mediados del año pasado, pero por un tiempo, mínimo hasta la próxima temporada, prevalecerá lo derruido por sobre lo nuevo, todo aquello que años de abandono dejaron en evidencia por sobre luminarias y baldosas flamantes. La temporada alta en Mar del Plata comenzó con la obra de recuperación de la Rambla en marcha y, según explican las autoridades, "aunque causen problemas menores", los trabajos no se interrumpirán en verano. El paisaje se divide ahora entre el ocio y el trabajo: turistas desplazándose con sus bártulos playeros conviven con maquinarias y obreros en espacios vallados. La molestias son contenidas, porque el porcentaje de espacio en ejecución en esta primera etapa es reducido. Están tomadas la mitad de la plazoleta Almirante Brown -que alberga el monumento del marino irlandés y separa los edificios del Casino Central y del NH Gran Hotel Provincial- y la plazoleta anterior al helipuerto ubicado frente al Hotel Hermitage, frente a la calle Las Heras. El resto está despejado y tal cual se le puede ver hace tiempo: sin esplendor aun maquillada para la temporada, con turistas yendo y viniendo, con el color de los músicos y cuentistas que usan las escalinatas como un anfiteatro. "Es mi temporada 16", anunciaba por los parlantes el animador de una pista de baile improvisada frente a los lobos de Fioravanti, mientras una tarde ventosa dispersaba el ritmo de cumbia. A nadie allí parece incomodarle el vallado que irrumpe y cerca el obrador. Hay un sector ya liberado que permite ver cómo lucirá cuando los trabajos culminen. Es la vereda del Casino Central, completa, que da a Peralta Ramos, a la que le reemplazaron todas las baldosas y anexaron rampas de accesibilidad. Apenas una muestra, pero el cambio es notorio. Se trata de una obra más amplia, que todavía no se vislumbra: consiste en la recuperación de solados y del equipamiento urbano; la restauración y reposición de baldosas en la rambla, en las recovas y en el boulevard del Hotel Provincial y del Casino. Resta desobstruir y reparar los desagües pluviales; colocar nuevas luminarias led en la línea de costa y poner en valor de las estructuras de piedra, las escaleras y las rampas, hasta los famosos lobos. Además de reconstruir los sectores verdes originales, se van a restaurar los emblemáticos lobos marinos -hoy con grafitis en sus bases-, los monolitos y el revestimiento de piedra de los muros inferiores, los más cercanos a la playa. Falta mucho. La obra es provincial. La ejecuta el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos a través de la Subsecretaría de Obras Públicas y la Dirección Provincial de Arquitectura. La inversión total estimada es de $12.950 millones, actualización que revelaron a este diario desde el área de prensa. "Este proyecto busca recuperar un lugar muy querido para los marplatenses y para todos los argentinos. Queremos transformarlo en un espacio donde la ciudad pueda encontrarse. No se trata solo de poner en valor una infraestructura patrimonial: es una oportunidad para que cada persona vuelva a apropiarse de la Rambla, para disfrutarla, recorrerla y sentirse parte de un entorno con historia y valor arquitectónico", explicó a Clarín el ministro Gabriel Katopodis. Reconoció que la obra "va a llevar su tiempo" y recordó cuando desde el gobierno nacional se encaró la restauración de la Casa sobre el Arroyo: "La hicimos a conciencia y seriamente, y hoy es un espacio de disfrute. La Rambla también volverá a brillar". Si la Rambla finalmente queda como la Casa sobre el Arroyo, conocida también como Casa del Puente, la obra diseñada por Amancio Williams en la década del 40 que pasó de un estado de abandono absoluto -padeció incendios y fue vandalizada- a ser recuperada y restaurada a su estado original, habrá que aplaudir de pie. El Fondo Mundial de Monumentos (WMF) premió a la casa, en Nueva York, como mejor proyecto de conservación. Hoy es un museo. Según explicó un vocero del área a este diario, el avance lento de los trabajos se debe al descubrimiento de "estructuras que estaban muy deterioradas" que obligaron a "ampliar y profundizar las refacciones. Para hacer bien esos trabajos se estiró el tiempo de obra, pero va muy bien". Los trabajos abarcarán 31.500 m2 de superficie del conjunto urbano y están siendo ejecutados en dos etapas. La primera, en marcha, comprende el frente sobre la avenida Peralta Ramos, el frente marítimo y el lateral del Hotel Provincial, la plazoleta Almirante Brown y la vereda a nivel de la playa Bristol; la segunda etapa, de 9 meses, abarca las recovas. Las ramblas de La Feliz Haciendo un poco de historia, en Mar del Plata hay que hablar de sus ramblas en plural, porque fueron cinco. La primera fue construida en 1888 en madera, pero un temporal la arrasó dos años más tarde. Carlos Pellegrini, entonces presidente de la Nación, hizo una colecta y surgió así la Rambla Pellegrini, pero también tuvo un final funesto: en 1905 la devoró un incendio. En su lugar se construyó la tercera: la pomposa Rambla Lasalle, con cafés, restaurantes y espacios para las reuniones sociales. Aunque tampoco tuvo larga vida: fue reemplazada por la Rambla Bristol. Llevó dos años su construcción, hasta 1913, y a diferencia de las anteriores, ésta fue realizada con materiales más duraderos, como cemento. Fue construida al estilo arquitectónico francés con materiales traídos en su mayoría de Europa. La idea era imitar a los balnearios más lujosos del viejo continente, entonces se hablaba de Mar del Plata como la Biarritz de Argentina. En los años 40' la ciudad crecía a un ritmo vertiginoso. La construcción que reemplazó a la Rambla Bristol fue la Rambla Casino, creación del arquitecto Alejandro Bustillo, una obra monumental que dotó a Mar del Plata de una identidad arquitectónica distintiva, pero que, lamentablemente, cayó en decadencia. La renovación es una obra en curso, ya no una promesa. Sin embargo, más allá de los andamios y el brillo del resultado anunciado, la Rambla aún enfrenta un presente incómodo: al recorrerla, es inevitable notar sitios sucios y rincones hediondos, claros recordatorios de que la puesta en valor debería ser un hecho cotidiano. AA Sobre la firma Mirá también Newsletter Clarín

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