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Concordia » Hora Digital
Fecha: 04/01/2026 02:06
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, suspendió sus vacaciones para convocar una reunión de emergencia tras el ataque militar ocurrido en Venezuela, que incluyó el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa. En un mensaje publicado en la plataforma X, Lula calificó la acción como inaceptable y afirmó que estos actos representan una afrenta gravísima a la soberanía de Venezuela y sientan un precedente extremadamente peligroso para la comunidad internacional. El mandatario brasileño enfatizó que atacar países en flagrante violación del derecho internacional es el primer paso para un mundo de violencia, caos e inestabilidad, donde la ley del más fuerte prevalece sobre el multilateralismo. Lula recordó que la condena al uso de la fuerza es coherente con la posición que Brasil ha mantenido en situaciones recientes en otras regiones y países. Además, subrayó que la comunidad internacional, a través de las Naciones Unidas, debe responder de manera contundente a este episodio. El gobierno de Lula ha mantenido desde temprano todos los canales abiertos con Venezuela. El ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, mantuvo una conversación con el canciller venezolano Yvan Gil para intercambiar información sobre la situación. Próximamente se realizará una reunión de emergencia para analizar los acontecimientos y definir una postura conjunta. Brasil, que comparte una frontera de más de 2.100 kilómetros con Venezuela, está especialmente alerta ante el impacto que una intervención militar estadounidense podría tener en la región, no solo por la posible llegada masiva de migrantes, sino también por las consecuencias políticas y de seguridad. En este contexto, la diplomacia brasileña busca coordinarse con otros países de la región. Se espera que el canciller Mauro Vieira dialogue con sus pares, incluyendo a la colombiana Rosa Villavicencio, en un esfuerzo por fortalecer una respuesta regional. Hasta el momento, solo se habían pronunciado el presidente cubano Miguel Díaz-Canel y el colombiano Gustavo Petro, quienes condenaron enérgicamente los ataques con bombas en Caracas y otras ciudades venezolanas. Para Lula, la acción militar recuerda los peores momentos de interferencia en la política de América Latina y el Caribe y representa una amenaza para la preservación de la región como zona de paz. Brasil reafirma su disposición a promover el diálogo y la cooperación como vías para resolver la crisis, rechazando la imposición de la fuerza como método para dirimir conflictos.
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