02/01/2026 21:22
02/01/2026 21:22
02/01/2026 21:22
02/01/2026 21:22
02/01/2026 21:20
02/01/2026 21:19
02/01/2026 21:16
02/01/2026 21:14
02/01/2026 21:14
02/01/2026 21:12
» La Nacion
Fecha: 02/01/2026 19:53
Según la Bolsa de Comercio de Rosario, en la región núcleo se registraron un 20% más de precipitaciones que en 2024 - 4 minutos de lectura' El 2025 terminó con un balance climático con números contundentes y lecturas contrastantes para el agro argentino. Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), a través de la Guía Estratégica para el Agro (GEA), en la región núcleo llovió un 20% más que en 2024, con un promedio anual de 1222 milímetros, es decir, 260 milímetros adicionales respecto del año pasado. El dato no solo refleja un volumen elevado de precipitaciones, sino también una distribución que, con matices, resultó determinante para el desarrollo de los cultivos a lo largo del año. Eso fue el elemento sobresaliente del año. Vale recordar, más allá de este informe, que el 2025 estuvo marcado por los anegamientos e inundaciones en el centro oeste bonaerense por las altas precipitaciones. El 2025 se despide con un balance pluvial altamente positivo. Tanto el invierno como la primavera aportaron precipitaciones superadoras de los valores considerados normales estacionales. Las lluvias que se desarrollaron a lo largo del semestre se destacaron por su abundancia y recurrencia, señaló el consultor Alfredo Elorriaga, citado por la entidad. De acuerdo con el informe, los valores normales históricos para la región núcleo considerando los últimos 30 años oscilan entre 800 y 1200 milímetros, con un gradiente bien definido de oeste a este. Durante 2025 ese patrón espacial se mantuvo, pero con un rasgo distintivo: la media anual superó incluso el límite superior del rango histórico, algo que no se explica únicamente por el total acumulado, sino también por la extensión del fenómeno. El 90% de las estaciones meteorológicas de la red BCRGEA registró lluvias superiores a las de 2024, dejando un excedente interanual promedio del 21%. Tan eficiente fue el comportamiento de las precipitaciones a lo largo de 2025 que solo enero, junio y diciembre quedaron por debajo de las medias históricas, destacó la entidad. En el resto de los meses, detalló, los acumulados no solo superaron los registros estadísticos, sino que en algunos casos los duplicaron o incluso triplicaron. La BCR mencionó ejemplos concretos: en agosto, Pergamino acumuló 180 mm, mientras que en noviembre Bell Ville registró 172 mm, en un contexto marcado por un enfriamiento del Pacífico ecuatorial compatible con La Niña . Uno de los puntos más destacados del informe es el fuerte contraste respecto del inicio del año. En el sudeste de la región núcleo, localidades como Rojas, Junín, Pergamino y Baradero mostraron incrementos interanuales muy significativos. Rojas acumuló 729 mm más que en 2024, Junín 722 mm, Pergamino 633 mm y Baradero 565 mm. El informe describió este escenario como un verdadero giro de 180 grados para una región que había comenzado 2025 con una sequía severa, con fuertes pérdidas productivas, especialmente en el maíz temprano . Solo tres estaciones de las 36 que componen la red quedaron levemente por debajo de los registros del año pasado: Noetinger, Idiazábal y Hernando, en el sudeste cordobés, con déficits de 4%, 1% y 8%, respectivamente. Tras cinco meses consecutivos con lluvias por encima de la media, diciembre quebró la tendencia. El último mes del año cerró con un acumulado promedio de 80 mm en la región núcleo, por debajo de los 110 mm que marca el valor histórico. La irregularidad fue una de las principales características: mientras amplias zonas quedaron con registros deficitarios como Lincoln con 47 mm, Baradero con 51 mm y Pergamino con 54 mm, otras lograron superar la media, como Pozo del Molle (161 mm), Hernando (125 mm), Laboulaye y Rosario (122 mm), Classon (118 mm) e Irigoyen (117 mm). El informe remarcó que este comportamiento errático es típico de los meses de verano, dominados por lluvias convectivas, caracterizadas por alta variabilidad espacial, gran intensidad, corta duración y fuerte localización. Mientras la región núcleo cerró diciembre con déficits, el norte del país mostró la contracara del mapa climático. En el norte argentino y particularmente en el NEA, las precipitaciones de diciembre duplicaron e incluso triplicaron los valores normales, generando anegamientos e inundaciones en amplias zonas de Santiago del Estero, Chaco y Corrientes. El caso más extremo se dio en la ciudad de Corrientes, donde se acumularon 530 mm en el mes, tres veces y media por encima del promedio histórico, un registro comparable solo con el de 1996. También se destacaron Ituzaingó (457 mm), Resistencia (406 mm), Las Breñas (291 mm), Oberá (342 mm), Federal (293 mm) y Las Lomitas (200 mm), entre otros puntos del país.
Ver noticia original