02/01/2026 13:22
02/01/2026 13:21
02/01/2026 13:21
02/01/2026 13:21
02/01/2026 13:20
02/01/2026 13:20
02/01/2026 13:20
02/01/2026 13:20
02/01/2026 13:20
02/01/2026 13:20
» TN
Fecha: 02/01/2026 11:47
La noche del 31 de diciembre Crans-Montana se transformó en una verdadera pesadilla. El bar Le Constellation se prendió fuego en plena celebración de Año Nuevo y dejó un saldo de al menos 40 muertos y más de 100 heridos, muchos de ellos críticos, en lo que es una de las peores tragedias que conoció Suiza. Entre los primeros en llegar al lugar estuvo Gianni, un joven de 19 años que estudia ingeniería mecánica en Ginebra. Su testimonio es desgarrador: No voy a poder ver nunca nada peor que esa noche, aseguró al medio 20 Minutes. Leé también: Impactante video: así empezó el incendio mortal en una fiesta de Año Nuevo en Suiza La escena era insoportable: el momento en que todo cambió Pasada la 1:40 de la madrugada, Gianni se enteró de que algo grave había ocurrido. Una amiga suya, que iba a ir al bar, llegó minutos después del desastre y le contó que escuchó explosiones y vio llamas. Sin dudarlo, él se acercó al lugar. Cuando llegó, no había ni bomberos ni ambulancias. Los servicios de emergencia llegaron rápido, pero venían de lejos. Las ambulancias tardaron muchísimo, relató. Mientras tanto, la situación era desesperante: Había gente tirada en el piso, sin remera, desfigurada, quemada. Todos podían ver eso. El horror y la desesperación en primera persona Cuando los bomberos lograron asegurar el perímetro, Gianni decidió actuar. Con algo de experiencia en defensa civil, se ofreció a ayudar. No eran suficientes. Nunca vi tanta gente tan mal, recordó. Leé también: El trágico incendio en Suiza sacude al fútbol: un jugador fue internado y al menos 4 están desaparecidos Primero asistió a quienes todavía podían moverse, pero la situación se volvió cada vez más extrema. Había grandes quemados. Ya no tenían cara, ni pelo. La ropa se les derretía en la piel, describió. Junto a otros voluntarios, improvisaron camillas con estructuras metálicas de los sillones para evacuar a los heridos. La cantidad de grandes quemados era enorme, sostuvo. La falta de recursos y de manos obligó a tomar decisiones imposibles. A veces teníamos que dejar a las víctimas en el piso y abandonarlas para ir a buscar a otras que seguían adentro, contó. El caos era total: Vi personas casi desmembradas, que ya no respondían. Masajes cardíacos. Vi morir a mucha gente delante de mis ojos. Una madrugada interminable bajo el frío extremo Las tareas de rescate se extendieron hasta el amanecer, con temperaturas de 11 grados. Tuve que salir corriendo a buscar mantas a los bares de al lado, recordó Gianni. Según dijo, muchas de las víctimas estaban tan quemadas que ya no se podía distinguir a un niño de un adulto, a una mujer de un hombre. Era imposible identificarlos. A pesar del horror, el joven siente que logró salvar vidas: Estoy seguro de que ayudé a personas. Muy pocos civiles se acercaron a ayudar: tres o cuatro nada más. Incluso los profesionales estaban desbordados: Los bomberos lloraban. Era peor que una película de terror. La adrenalina me mantuvo toda la noche: el impacto emocional tras la tragedia Hoy, Gianni todavía no logra procesar lo que vivió. La adrenalina me mantuvo toda la noche. Todavía no me doy cuenta, confesó. Sin embargo, lamentó la falta de contención tras el incendio: Nadie me ofreció ayuda, ni asistencia médica, aunque estuve expuesto al humo. Solo un policía me habló, para pedirme que me fuera. Leé también: El estremecedor relato de los sobrevivientes del trágico incendio en una fiesta de Año Nuevo en Suiza Una bengala en una botella: la principal hipótesis de cómo se inició el incendio Según los testimonios de sobrevivientes, el fuego empezó en el subsuelo del bar, cuando bengalas colocadas sobre botellas de espumoso y que el personal del sitio sostenía en alto provocaron el incendio al tocar los paneles acústicos de espuma del techo. Había unas mozas con botellas de champán con pequeñas bengalas. Se acercaron demasiado al techo y, de repente, se incendió, contó Axel, presente en el momento de la tragedia, al medio italiano Local Team. Un video muestra a jóvenes que graban la escena mientras siguen bailando, sin reparar en el peligro, antes de que pronto cundiera el pánico y todos se abalanzarán hacia la única salida. Las llamas se propagaron a una velocidad vertiginosa, dijo una testigo al canal francés BFMTV, lo que generó que un gran número de personas que estaban en el lugar terminaran gravemente heridas, e incluso muertas. Había una sola puerta para 100 personas.Todos se empujaban como locos. Me encontré debajo de tres o cuatro personas que ardían. Había gente muerta alrededor mío, comentó otra joven. El consejero de Estado suizo Stéphane Ganzer declaró este viernes que entre 80 y 100 personas se encuentran en estado crítico. Dada la gravedad de las lesiones, muchas personas aún no fueron identificadas. La fiscal general del cantón, Béatrice Pilloud, indicó que se movilizaron importantes recursos para identificar a las víctimas y devolver sus cuerpos a las familias, aunque puede llevar varios días.
Ver noticia original