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Parana » APF
Fecha: 02/01/2026 07:18
El Gobierno avanza con un DNU que amplía el poder de la SIDE y desata una dura reacción opositora El Gobierno nacional se dispone a dar un nuevo paso de alto voltaje institucional. A través de un Decreto de Necesidad y Urgencia, que podría publicarse en las próximas horas, el presidente Javier Milei impulsa una reforma profunda del sistema de inteligencia, otorgando mayores atribuciones a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), que conduce Cristian Auguadra, y centralizando bajo su órbita la estructura y el funcionamiento del área. Según lo que ha trascendido, la norma redefine el alcance de la actividad de inteligencia y establece que todas las tareas del sistema tendrán carácter encubierto, una definición amplia que ya despertó fuertes cuestionamientos políticos. En su artículo 2, el DNU sostiene que esa condición se justifica en virtud de su sensibilidad, con el fin de minimizar el Riesgo Estratégico Nacional. Uno de los puntos más controvertidos aparece en el artículo 19, que habilita a los organismos de inteligencia a proporcionar su propia seguridad y a repeler y/o hacer cesar agresiones contra instalaciones, bienes, personal u operaciones, tanto en sedes oficiales como durante desplazamientos o actividades circunstanciales. Además, el decreto faculta al personal de inteligencia a proceder a la aprehensión de personas, ya sea por orden judicial o en casos de flagrancia, con la obligación de dar aviso inmediato a las fuerzas policiales o de seguridad. Para la oposición, este punto implica un avance directo sobre funciones policiales. Reorganización y mayor centralización El DNU también introduce cambios estructurales: la Agencia de Seguridad pasará a denominarse Agencia Nacional de Contrainteligencia; la Agencia Federal de Ciberseguridad será reemplazada por la Agencia Federal de Ciberinteligencia; y la División de Asuntos Internos se transformará en la Inspectoría General de Inteligencia. Desde el Ejecutivo aseguran que la reforma busca modernizar, ordenar y legitimar el Sistema de Inteligencia Nacional, adaptándolo a amenazas contemporáneas y reforzando los mecanismos de control interno. También remarcan que los titulares de los órganos desconcentrados serán designados por el Secretario de Inteligencia, consolidando una conducción jerárquica más rígida. El Gobierno insiste en que el sistema no cumple funciones policiales ni judiciales, sino que produce inteligencia estratégica para la toma de decisiones del Poder Ejecutivo, y que el decreto brinda respaldo legal al personal, delimitando qué está permitido y qué no. Otro punto relevante es la separación entre ciberseguridad y ciberinteligencia: la protección de redes y sistemas quedará en la órbita de la Jefatura de Gabinete, mientras que la ciberinteligencia permanecerá bajo control de la SIDE. A su vez, se elimina la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar, transfiriendo esa función al Estado Mayor Conjunto, informó Parlamentario. Reacciones desde la oposición El decreto deberá ser enviado al Congreso y tratado por la Comisión Bicameral Permanente de Trámite Legislativo, que cuenta con diez días hábiles para expedirse, según lo establece la ley 26.122. Sin embargo, la iniciativa ya anticipa un escenario de alta conflictividad parlamentaria. Las primeras reacciones de la oposición fueron contundentes. El diputado nacional de la Coalición Cívica Maximiliano Ferraro calificó al DNU como un retroceso intolerable y de nulidad absoluta. En un extenso mensaje en la red social X, denunció que Milei volvió a reformar el sistema de inteligencia sin necesidad ni urgencia, eludiendo deliberadamente al Congreso. Ferraro advirtió que el decreto habilita espías con poder de policía, establece el secreto total como regla, centraliza el acceso a datos personales sensibles como los del RENAPER, Migraciones, Aduana y la UIF y abre la puerta a la influencia sobre la opinión pública bajo la excusa de la contrainteligencia. Todos espiados, todos sospechosos, sintetizó. Ferraro recordó que este es el segundo DNU que reforma el sistema de inteligencia en menos de un año. Y no es una modificación puntual: es una reforma integral en una treintena de artículos de la ley que avanza sobre derechos y garantías constitucionales, debilita el control democrático y republicano, y concentra poder de manera peligrosa. A continuación enumeró las modificaciones que califica como retroceso histórico: 1) espías con poder de policía, autorizados a aprehender personas; 2) un sistema de inteligencia con secreto total por defecto y actividades de carácter encubierto, sin definición precisa de lo que esto implica. Peligroso; 3) centralización masiva y acceso total a datos personales de los argentinos (RENAPER, Migraciones, Aduana, UIF) Todos podemos ser vigilados, perfilados y observados, ahora, gran parte de la información personal pasa a ser insumo de inteligencia; 4) posibilidad de influir en la opinión pública bajo la excusa de la contrainteligencia. Y concluyó reclamándole a los presidentes de ambas cámaras la urgente regularización y designación de los nuevos miembros de la Comisión Bicameral Permanente de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia y de la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo, para que este DNU sea considerado y rechazado por el Congreso a la brevedad, por su nulidad absoluta e insanable. Sino iremos directo al recinto. Desde la izquierda, el diputado Néstor Pitrola sostuvo que la ampliación de facultades de la SIDE, combinada con el nuevo Código Penal, empieza a edificar un régimen de facto dentro de una democracia formal, y habló de un pasaje de la democracia de infantería a la democracia de los servicios. En tanto, el exdiputado de Unión por la Patria Leopoldo Moreau fue aún más lejos: afirmó que el DNU equivale a dictar una nueva Ley de Inteligencia por decreto, en abierta violación de la Constitución. Alertó sobre la creación de una policía secreta, la clausura de la conducción civil de la inteligencia militar y un sistema que obligaría a organismos nacionales y provinciales a actuar como delatores de la oposición política. Con este DNU, el Gobierno vuelve a apostar por una reconfiguración del poder vía decreto, en un área especialmente sensible para la democracia argentina. La oposición ya anticipa que buscará su rechazo en el Congreso y reclama la urgente conformación de las comisiones bicamerales de control. (APFDigital)
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