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» Clarin
Fecha: 01/01/2026 13:18
Mamerto, Tutelar, Gato, Pollo Rebollo, Pilincho, Optimus Prime o Gloria Sádica son algunos de los nombres que ciudadanos de Paraguay llevan y que el Registro del Estado Civil, el órgano que da acceso a la identidad en el país suramericano, persigue evitar que se continúen inscribiendo al considerarlos "ridículos". Para ello, el ente desempolvó en 2025 una ley que data de 1987 y que ahora aplicó con la "mano dura" que faltó en el pasado y devino en el registro de estos nombres y otros poco convencionales, como Gohan -inspirado en la serie animada Dragon Ball-, Zeus, Pasión o Pilsen, que recuerda a una marca de cerveza local. "Estos nombres nunca se debieron haber inscrito", dijo en una entrevista con EFE el director general del Registro del Estado Civil paraguayo, Maximiliano Ayala. "Pero no había mano dura", agregó. De acuerdo con Ayala, ninguno de los casi 78.000 niños que nacieron hasta noviembre de este año en Paraguay se registró con un nombre raro o "influenciado por las publicidades y redes sociales". No porque los padres no lo hayan intentado, sino porque el organismo estatal apuró el paso para evitar la inscripción de nombres que resultaran "peculiares", agregó el funcionario. "Estamos intensificando los trabajos para que ningún nombre que pueda generar algún tipo de problemas a niños en el futuro sea inscrito", afirmó. Una vieja ley Hace casi 40 años, el Congreso paraguayo sancionó bajo la nomenclatura 1266/1987 la ley que regula el accionar del Registro del Estado Civil. En su artículo 56, la herramienta legal apunta que no se permitirá la inscripción de nombres "ridículos o que puedan inducir a error sobre sexo". Esta es la norma que alega Ayala para dar base legal a su campaña por el registro de nombres únicamente tradicionales en Paraguay. Además, su despacho trabaja para acordar con los registradores de todo el país cuando un nombre puede ser considerado "ridículo". "Por eso damos a conocer este tipo de nombres y la ley que regula las inscripciones, buscamos concientizar a los padres para que opten por nombres que no generen a sus hijos problemas el día de mañana", apuntó. En este sentido, el funcionario afirmó que algunas personas con nombres inusuales son víctimas de "burlas" que minan su autoestima. En algunos casos, aseveró, estas personas inician procesos para cambiar sus nombres, pero el ente no puede precisar por ahora cuántos ciudadanos se adhirieron a un trámite de este tipo este año o en el pasado reciente. Ayala también dijo que si un padre insiste en inscribir a su hijo con un nombre inusual, el registrador procederá a explicarle, ley en mano, las consecuencias que podría tener esto en la vida del menor. "Tenemos centenares de casos de padres que llegan al Registro del Estado Civil con la intención de inscribir un nombre para sus hijos que para nosotros constituye un problema porque son ridículos, no son nombres que puedan servirles el día de mañana", apuntó. Paraguay, el país de María y Juan En Paraguay, los nombres inusuales no son comunes, aclaró Ayala a EFE. En este apartado se imponen dos nombres bíblicos: María para las mujeres y Juan para los hombres, de acuerdo con los datos históricos del Registro del Estado Civil. Otros nombres femeninos muy registrados son Liz, Ana, Juana y Luz, mientras que por el lado masculino destacan José, Carlos, Luis y Pedro. También son populares algunos nombres de origen guaraní, gentilicio de uno de los pueblos nativos que habitaban el territorio paraguayo en la era prehispánica y cuya cultura se fusionó con la española en todas las regiones del país. En este sentido, el funcionario señaló que el registro de nombres guaraníes como Yeruti -que traduce Paloma o Tórtola y es popular entre mujeres-, "no tiene inconvenientes", al recordar que hacen parte del rico mestizaje de culturas de Paraguay. Con información de EFE D.D. Newsletter Clarín
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