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  • Mercado automotor 2025: qué rol tuvieron la economía, la política y el poderío de las grandes marcas en el resultado del año

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 01/01/2026 01:28

    El repaso de los números oficiales de 2025 permite tener una visión global del funcionamiento del mercado automotor argentino, que lejos de moverse únicamente por la demanda de los consumidores, tiene una fuerte influencia externa repartida entre las variables económicas generales del país y algunas decisiones políticas de alto impacto, que someten a la industria a adaptarse y poner todos sus recursos para resolver la coyuntura. Técnicamente, los 612.178 autos 0 km que se vendieron en todo el año en Argentina, equivalen a 51.000 unidades por mes y unos 2.400 por día, contabilizando sólo las jornadas laborales y excluyendo los fines de semana y los feriados nacionales. El resultado es positivo para el sector automotor porque superó la marca de las 50.000 unidades por mes, uno de los objetivos iniciales del año, y porque permite que 2025 quede justo en el Top 10 del siglo XXI, en el que el primer puesto quedó para 2013 con 955.023, el noveno fue 2015 con 643.668, y el undécimo es 2008 con 610.780 patentamientos. De ese número total de patentamientos, sin embargo, 579.403 unidades (el 94,7%) fueron autos compactos, SUVs y comerciales livianos, y el restante 5,3% quedó reservado para los vehículos pesados. El dato no es menor, porque los números que mira la industria automotriz son los de este tipo de vehículo que compran mayormente los usuarios particulares, que es hacia donde están dirigidas las campañas de promoción y bonificaciones de las marcas. El impacto de la economía En la comparación interanual, las ventas subieron consistentemente solo en el primer semestre, luego se estabilizaron a medida que la referencia era la del momento de recuperación del mercado en 2024 y terminó incluso perdiendo en noviembre. En enero, los patentamientos habían subido un 105% respecto al mismo mes del año anterior. En febrero la mejora fue del 77,9%. En marzo volvió a subir al 87,5%, y desde entonces varió a un 67% en abril, a un 61,9% en mayo y al 70,6% en junio, antes de comenzar a bajar con un 45,6% en julio, un 32,2% en agosto, un 28,8% en septiembre y un 17,5% en octubre. En noviembre se registró una baja interanual del 2,2% y en diciembre volvió a subir un 10,3% nuevamente. Esa es la influencia de la economía del país, porque hasta julio el crecimiento estaba basado en una gran oferta de crédito a tasas subsidiadas por las propias marcas, que no se pudieron mantener desde entonces por la política financiera del Gobierno, que elevó las tasas de interés para contener la suba del dólar oficial. La incertidumbre política de dos elecciones legislativas en septiembre y octubre causaron una retracción también de las operaciones de los usuarios, que recién en los primeros días de diciembre volvieron a comprar autos utilizando herramientas de financiación. El impacto de la política En 2025, el 48% de los autos nuevos que se vendieron fueron importados desde Brasil, el 40% fueron vehículos fabricados en Argentina, y el restante 12% quedó en poder de otros países productores como México, China, Colombia, Corea del Sur, Japón, Alemania, Italia, Francia, Estados Unidos y otros países con menor volumen como Indonesia y Tailandia. El cambio fue grande, porque un año atrás el 55% de los autos vendidos fueron argentinos, el 36% brasileños y el 9% de otros países. Y más contrastante es aún la cifra en comparación con 2023, cuando el 70% de los patentamientos eran de autos nacionales, el 22% correspondía a los brasileños y el restante 8% venía desde otros países. Un dato que se debe observar con especial atención es el crecimiento de las importaciones desde países extrazona, que al alcanzar el 12% establecieron una marca inédita en los últimos 10 años. Para que fuera posible hubo dos medidas claves: el acortamiento de los plazos de pago al exterior y el programa de incentivos para movilidad sustentable con beneficios arancelarios. El país que mejor aprovechó ambas situaciones fue China, que importó 42.000 de los 77.000 autos que llegaron a Argentina, es decir el 55% de las importaciones extrazona, y no sólo con autos de marcas asiáticas sino también de generalistas como Ford, que vendió 14.000 unidades del SUV Territory producidas en China. Esa es la influencia de la política del país en el mercado, porque el Gobierno de Javier Milei permitió desde enero de 2024 la libre importación de automóviles sin barreras pararancelarias y permisos de importación como las que hubo entre 2020 y 2023, y estableció el cupo de 50.000 autos híbridos y eléctricos con un precio tope de USD 16.000 FOB (libres en puerto de embarque), lo que permitió que, además de aumentar el mix de importados en general, se logró bajar el precio de los que llegaban desde otros continentes y pagaban un 35% de arancel de importación. El cupo de 2025 tuvo menor impacto en este primer año, porque el plazo para nacionalizar los autos es el 31 de enero de 2026, y hay cerca de 20.000 unidades que quedarán computadas el año próximo. Esto reduce el volumen de autos de 2025 e incrementa por demás el de 2026 por sumar autos propios y del remanente de este año. Recién 2027 mostrará una proporción más ajustada a la realidad. El poderío de las marcas El 23 de septiembre un fortísimo temporal destruyó la planta de motores de Toyota en Brasil, lo que dejó sin producción de vehículos a la marca por 45 días para los modelos híbridos, que retomaron el 3 de noviembre, pero aún mantiene sin operación industrial la gama de modelos convencionales como el Yaris y las versiones térmicas de Corolla y Corolla Cross, las que volverán a fabricarse durante las primeras semanas de enero. Ante la amenaza de Stellantis y todo su poder de fuego, y la posibilidad de terminar el año con el Fiat Cronos en el primer puesto absoluto, la decisión de Toyota fue clara, acelerar a fondo las ventas de Hilux con una política muy agresiva de precios en noviembre y fuertes descuentos en diciembre. Más allá de la estacionalidad que marca una baja natural cercana al 40%, el Yaris quedó condenado a vender menos autos, pasando de 2.200 patentamientos en octubre a menos de 600 en diciembre (73% menos), mientras que el Cronos bajó un 60%, entre 1.800 y 730. En cambio, la performance de Hilux mostró una caída de ventas de apenas el 28% entre las 2.200 unidades de octubre y las 1.800 de diciembre. Esa es la influencia del poder económico de las marcas y sus objetivos de ventas para establecer su posicionamiento en el mercado. Toyota cerró el año ganando todo. Primer puesto absoluto, con el primer puesto en pick-ups, con el primer puesto en SUV y con el primer puesto en autos compactos. Hilux, Corolla Cross y Yaris dejaron su huella sumando entre los tres modelos 79.069 unidades, lo que equivale al 13% del total del mercado y el 85% del total de ventas de la marca en el año. Su principal rival, Volkswagen, totalizó en el año 94.436 patentamientos, pero con una política diferente, polarizada en más modelos, lo que no le permitió ganar ninguna categoría. Sus tres mejores productos fueron Amarok, Polo y Taos, que sumaron 61.459 unidades, equivalentes al 10,7% del mercado y el 65% de todos los VW vendidos en el año.

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