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Colon » El Entre Rios
Fecha: 30/11/2025 09:31
Mirar la evolución de las cotizaciones de las acciones de bancos sugiere que estamos ante un negocio dinámico y ganador. Sin embargo, los bancos tuvieron entre julio y septiembre su peor trimestre en varios años: tuvieron pérdidas y cayó mucho su patrimonio neto. Los bancos la están pasando mal: el sistema bancario en su conjunto perdió alrededor de 7% de su patrimonio, en términos reales, en nueve meses de 2025. Que los bancos pierdan capital afecta al resto de la economía, porque los hace más cautelosos y los retira en parte del mercado de crédito, con lo que la economía pierde uno de sus motores. Por más que no siempre caigan simpáticos, los bancos son un vehículo necesario para intermediar entre el ahorro de las personas (los depósitos) y las inversiones de las empresas y los gastos de las personas (a quienes se les otorgan crédito). ¿Por qué perdieron plata? No hay un único motivo, sino una conjunción de razones, entre las que se destacan algunos desatinos de política monetaria. En el afán por evitar que el dólar subiera antes de las elecciones, el Banco Central y Economía decidieron retirar liquidez del sistema bancario. Para ello terminaron con la emisión de Letras Fiscales de Liquidez (LEFI) y aumentaron los encajes sobre los depósitos, lo que hizo volar las tasas de interés, con un doble efecto sobre los bancos. Por un lado, les redujo los márgenes, porque se ajustó más rápido el costo del fondeo, a corto plazo, que la tasa que cobran por los préstamos, a un plazo promedio mayor. Cuando lograron acomodarse, las tasas estratosféricas habían hecho estallar la morosidad: muchas cuotas se hicieron impagables para los deudores. Menores márgenes y mayor mora le dieron un golpe fuerte a la rentabilidad bancaria. El tiro de gracia se lo dio el desplome del precio de los títulos públicos luego de la elección de septiembre en la Provincia de Buenos Aires. Tras el 26 de octubre, los bonos se recuperaron y las tasas de interés bajaron y parecen más estables. Es probable que algo del daño se logre revertir en el último trimestre, pero los bancos terminarán 2025 con retornos sobre el capital muy bajos o negativos. No parecerían ser grandes ganadores del modelo libertario, como podían pensar a priori los populistas que denuncian los privilegios de la “patria financiera”. Las acciones sugieren que los bancos están de parabienes, pero los resultados lo contradicen. Se dice que el mercado accionario siempre anticipa el futuro, es decir que podría estar viendo algo que los números no muestran. Es que, en términos del PBI, el tamaño del mercado de préstamos es muy pequeño en comparación con los de Chile, Brasil, Uruguay, Perú o Colombia. Tiene mucho potencial para crecer. El desafío para realizar ese potencial radica en que esos países llevan años de estabilidad monetaria y cambiaria, y la gente, en ellos, ahorra en moneda local. Ese es el desafío para Argentina, y el dilema para los bancos. Si la inflación baja al nivel de esos países, y se mantiene baja, la gente estaría más dispuesta a tener pesos en el banco y en el bolsillo. Para los bancos, sin embargo, una menor inflación redundaría en menores márgenes entre la tasa que pagan por los depósitos y la que cobran por los préstamos. Ser rentables requiere que ganen escala o, lo que se le parece, que la gente ahorre en pesos. ¿Es posible? Si baja la inflación, lo es. ¿Es probable? Nunca estuvimos siquiera cerca del desarrollo de los sectores bancarios en los países comparables. No hay certeza de que esta vez sería diferente, aunque el mercado quiera creer. La paradoja en todo esto es que durante las últimas dos décadas la “patria financiera” anduvo mejor con gobiernos menos amigables que con aquellos más amigos del sector privado. Fuente: El Entre Ríos
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