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» tn24
Fecha: 30/11/2025 04:34
Hugo Moyano volvió a sacudir el tablero del gremio Camioneros. En el congreso de la Federación Nacional realizado este viernes, el histórico líder sindical dejó señales claras sobre su futura sucesión: su hijo menor, Jerónimo, fue ascendido a la estratégica Secretaría Gremial e Interior, un cargo clave en la estructura nacional del gremio. Detrás de ese movimiento, según coinciden dirigentes camioneros, aparece la influencia de Liliana Zulet, esposa de Moyano y madre de Jerónimo, quien desde hace meses presiona para que su hijo gane posiciones en la organización. Con este ascenso, el joven de 26 años pasa de la Secretaría de Juventud a manejar conflictos en todo el país y la relación con los sindicatos provinciales, donde crece la tensión con sectores disidentes. Un heredero en construcción y un mensaje hacia Pablo Moyano El salto de Jerónimo sorprendió dentro de Camioneros por su timing político. Hace pocas semanas, el propio Hugo Moyano había frenado su nombre para integrar la nueva conducción de la CGT alegando que “está crudito” para una responsabilidad mayor. Sin embargo, ahora lo posicionó en un rol mucho más complejo, lo que fue leído como una jugada para marcarle la cancha a su otro hijo, Pablo Moyano, con quien mantiene una relación tirante desde hace tiempo. El ascenso también funcionó como un gesto hacia Zulet, interesada en asegurar que si Hugo falta, haya alguien de su confianza en la cima del gremio. La caída de Aparicio y el audio que expuso la interna El reacomodamiento tuvo una víctima directa: Marcelo “Feúcho” Aparicio, hasta ahora una de las figuras fuertes del sindicato en Capital y provincia de Buenos Aires. Aparicio fue excluido de la cúpula y quedó enfrentado públicamente con José “Teta” Garnica, secretario de la rama de recolección. Garnica insinuó que Aparicio había firmado un acuerdo perjudicial con el gobierno porteño que dejó a los recolectores sin las millonarias indemnizaciones previstas por la llamada “Ley Moyano”, y que lo hizo “entre gallos y medianoche”. Aparicio respondió con un audio en el grupo interno de Camioneros, al que accedió Infobae, donde aclaró que el propio Hugo Moyano firmó ese entendimiento: “Lo que se acordó con el secretario general es garantizar que se respete la Ley Moyano. En 2028 se va a discutir el pago de las indemnizaciones como siempre”. En el mensaje también anunció que expulsaba a Garnica del grupo de WhatsApp por poner “en riesgo la fuente de trabajo de todos”. Sabe que deberá rendir cuentas ante el propio Moyano, pero dejó la advertencia: “Necesitamos del apoyo de todos para sostener la organización”. Una transición en marcha Con 82 años por cumplir en enero, Hugo Moyano comenzó a ordenar la línea de sucesión. El ascenso de Jerónimo, el respaldo a su hombre de confianza Octavio Argüello y la salida de Aparicio muestran el movimiento de fichas para garantizar que el control del gremio quede en manos del círculo más cercano. Camioneros transita un escenario interno delicado: críticas por paritarias a la baja, tensiones con seccionales del interior y la amenaza permanente de fracturas. Las decisiones de Moyano, lejos de aplacar la interna, confirman que la batalla por el poder dentro del gremio ya empezó.
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