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Parana » AnalisisDigital
Fecha: 30/11/2025 00:59
La jueza Susana Medina de Rizzo está quizás en su peor momento político y personal, más allá de que sigue queriendo instalar lo contrario entre propios y extraños. La respuesta oficial respecto a sus movimientos en el Poder Judicial, dejaron al descubierto sus maniobras con demasiada falsedad y mentiras. La jueza no solamente no va a trabajar buena parte de los días del cronograma judicial, sino que utiliza buena parte de la estructura del Estado para cumplir con su objetivo de los últimos años: ser lo más parecido a una “embajadora itinerante” del Poder Judicial entrerriano, viajando por el mundo y por buena parte de país, pese a no ocupar cargo alguno en la conducción del cuerpo, más allá del período que le tocó ser presidenta (2022/2023). La mayoría de sus viajes a Buenos Aires -donde va dos o tres veces por mes, sin actividad oficial alguna, sino solo por cuestiones personales o de su carrera político/judicial- son por vía terrestre. Y para ello utiliza siempre el vehículo oficial que tiene asignado en el Poder Judicial, por lo cual el Estado entrerriano paga los gastos de combustible del viaje y los de estadía y viáticos del chofer que la conduce no solo en la ruta, sino también en cada movimiento que hace en esos días en Capital Federal. Por años exigía que el chofer fuera el mismo, por cuestiones de confianza. Era la única que tenía permitida tal resolución. Pero ahora van alternando los conductores de los vehículos oficiales. Lo que no cambia es la modalidad. Mientras tanto, millones de pesos anuales se gastan en viajes, viáticos y combustible para las cuestiones personales y no institucionales de la jueza Medina de Rizzo. “A ella siempre le gusta llegar con chofer a Casa Rosada, al Poder Judicial o a cualquier lugar donde va. Ama esa imagen del chofer que baja del auto y le abre la puerta, para ella bajar como una autoridad destacada” y que se note ese detalle, acotó uno de los conductores que se acogieron a la jubilación en los últimos años y que la acompañó en varios viajes. Ese mismo método utiliza tanto con los choferes como con sus “elegidos de Mantenimiento e Intendencia”. Son los que, en Paraná, pueden llevar y traer a gente de su familia a la casa quinta -fuera de Paraná- o bien, en el caso de los de mantenimiento (muchos de los cuales hizo ingresar cuando ella fue presidenta), los obliga a ir a hacer el fuego para el asado a ese lugar o bien realizar determinados arreglos en su casa de calle Santiago del Estero, consensuar y concretar todo con su marido Rizzo, que por lo general los espera en el domicilio, previo llamado de la señora vocal. Un chofer del STJ percibe 132.033 pesos por día cuando sale de la provincia y aparte hay que pagar la nafta. Cada viaje a Buenos Aires de Medina de Rizzo, en nafta, al Poder Judicial le cuesta no menos de 300 mil pesos. Y aparte van los viáticos pertinentes para cada chofer que, además, por reglamento, debe permanecer a no más de 10 cuadras del lugar donde se encuentra la vocal. Un caso especial era cuando Medina visitaba a su hija médica forense de la Corte Suprema, que vive en la zona de Puerto Madero y se alojaba allí. Los hoteles se le encarecían a los choferes y hasta terminaban endeudándose por lo que percibían como anexo. En los últimos 15 años, Susana Medina utilizó buena parte de la estructura del Poder Judicial para buscar obsesivamente un posicionamiento personal en organizaciones judiciales, sin importar gastos del Estado ni la maraña de contradicciones que se iban observando en cada paso que daba. Medina de Rizzo era alguien en Buenos Aires y el exterior, con un discurso progresista y de defensa de las políticas de género y otra persona absolutamente diferente en Paraná, donde todo el mundo la conoce. Aquí siempre fue una jueza de ultraderecha, vinculada a las prácticas autoritarias del Opus Dei, a la Iglesia, al poder militar y a los empresarios de centroderecha. “Junto a Elías Neuman aprendí a recorrer los pasillos de las cárceles de Devoto y Caseros, en un momento difícil del país, donde las desapariciones y el dolor estaban a flor de piel, en un momento que no funcionaban las instituciones”, dijo a la revista porteña Sophia en 2016. Se recibió a los 24 años, en 1980, cuando llegó a Buenos Aires. Fue allí que lo conoció al médico militar Ricardo Rizzo, que estuvo en el Hospital Militar de Paraná desde febrero de 1972 hasta diciembre de 1977. Y entre 1978 y diciembre de 1982 estuvo en el Hospital Militar Central de Capital Federal. O sea que, según Susana Medina, ella iba a las cárceles donde estaban la mayoría de los detenidos políticos de la última dictadura, siendo hija de un suboficial de Ejército y recién casada con un médico militar, que prestaba servicios en un nosocomio público en plena dictadura. Si bien el lugar no fue un centro de detención, sí prestó servicio médico a personas que fueron llevadas desde otros centros clandestinos. O sea que Rizzo siguió con la misma tarea que hacía en el Hospital Militar de Paraná, donde fue denunciado por un exsoldado pero la causa no avanzó por las presiones de la jueza Medina de Rizzo. Y el médico militar nunca denunció las atrocidades que sucedían en el nosocomio castrense y nadie lo desconocía: lo sabía desde el soldado más raso destinado en el lugar hasta el suboficial de fin de semana. De hecho, cuando se tramitaron las causas por violaciones a los derechos humanos en Paraná, el único interés que siempre demostró la jueza con abogados querellantes fue para determinar que su marido no apareciera en ningún expediente. Ricardo Rizzo. Lo extraño del caso fue que de los cientos de reportajes que dio Medina de Rizzo siendo fiscal, jueza o vocal del STJ, desde 1988 a esta parte, nunca se acordó de mencionar su “tarea de compromiso y solidaridad” con los presos políticos en plena dictadura, en Buenos Aires. Lo comentó entre gallos y medianoche en la audiencia en el Senado -que no tenía mayor trascendencia pública en agosto de 2004- y recién se lo dijo a un medio periodístico porteño en julio de 2016, casi 36 años después de haberse recibido. Y quizás no fue casualidad que cuando asumió como jueza de Instrucción, en 1991, ubicó como su mano derecha a la exagente de Inteligencia del Batallón 601 en Paraná, Mónica Zunilda Torres y tenía como asistente personal al escribano César Bretto, exoficial de la Policía de Entre Ríos y ligado estrechamente a sectores de inteligencia de la Fuerza Aérea Argentina. Años después, en 2023, Medina en persona impulsó que la biblioteca de la Escuela de Policía Salvador Maciá lleve el nombre de Bretto, por su rol de oficial de Policía y como docente del instituto. César Bretto. Bretto, fallecido en 2019, estuvo cuatro años como policía, ya que se recibió en 1962 y renunció en 1966, en el gobierno del brigadier Ricardo Favre. Era un hombre de la noche paranaense, que vivía en pleno Parque Urquiza, transitaba las calles con un automóvil costoso antiguo descapotable y disponía de un moderno yate denominado Piripipí para pasear con sus amigos por el río Paraná. También aparecía ligado a la astronomía. Cuando trabajaba en el Juzgado de La Paz -antes de seguir su carrera judicial en Paraná- tenía un coche Gordini con escape libre que hoy por hoy muchos recuerdan con cierta molestia en el poblado. Además, era considerado “un buen informante” en sectores de las fuerzas armadas, tanto en los tiempos de la última dictadura como en la democracia. Y para Medina de Rizzo, era importante reconocerlo por su supuesto “rol en la Policía entrerriana”, delante de la propia conducción de la fuerza, que comandaba el jefe Gustavo Maslein, en un acto oficial, por más que nadie supiera de las virtudes de su vida. El entonces jefe solo pudo saber que integró la Policía y también, por un tiempo, el plantel de docentes de la escuela de oficiales. Pero como Bretto era “como un hermano” para Medina, ella se encargó de recordarlo, homenajearlo y no aceptó que nadie le dijera que no. Es decir, como siempre se ha manejado en la vida. Contradicciones, usos y abusos Susana Medina de Rizzo, con dineros públicos fundamentalmente, se ocupó de construir una extensa red de contactos políticos, diplomáticos y religiosos que la han posicionado para presidenta de la Asociación de Mujeres Juezas de la Argentina y aparecer así, en una extensa grilla, como aspirante a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Sin embargo, su conducta como jueza, con un patrón de ausencias laborales prolongadas, retrasos en resoluciones judiciales, y una trayectoria familiar marcada por controversias contrastan notoriamente con su discurso público. Quedó al descubierto por dos informes periodísticos de ANALISIS. El primero -que comprendió a todos los integrantes del alto cuerpo del STJ y donde sobresalieron sus estadísticas por encima del resto- dejó establecido que entre entre 2016 y 2021, Medina de Rizzo acumuló 477 días de ausencia en su cargo judicial. El almanaque judicial tiene entre 218 y 220 días hábiles por año. La tendencia continuó en años posteriores. En la segunda nota de este medio periodístico, entre 2022 y lo que va de 2025, Medina estuvo ausente 191 días hábiles adicionales. Solo en 2025 acumuló 32 días de ausencia hasta mediados de año. En total, entre 2016 y 2025, la vocal no estuvo presente en su despacho durante aproximadamente 668 días hábiles, equivalente a más de tres años judiciales completos. Durante el período 2016-2021, Medina realizó 28 viajes al exterior, visitando: México, Suiza, Italia, Países Bajos, Kenia, Pakistán, Vaticano, Estados Unidos, Paraguay, Perú, Marruecos, Costa Rica y Sudáfrica, entre otros destinos. La mayoría de estos viajes (al igual que los realizados en varios lugares de Argentina y en particular Buenos Aires) fueron justificados bajo las categorías de "capacitación", "actividades institucionales y académicas" o "actividades de AMJA" (Asociación de Mujeres Juezas de Argentina). En todos los casos, Medina cobró su salario íntegro, y en alguna instancia también percibió viáticos del Poder Judicial entrerriano. Un ejemplo controversial fue un viaje al Vaticano para reunirse con el Papa Francisco, que fue declarado como "capacitación" en los registros oficiales. La jueza Medina nunca quiso entender que quien ejerce una función como presidenta de la AMJA, debería tener una doble responsabilidad y justificar de manera muy clara sus ausencias. Caso contrarioimpide brindar el servicio de Justicia que deben recibir los entrerrianos al costo del lucimiento personal de una jueza, solventada con fondos del Estado provincial. El otro problema fue siempre la morosidad de uno o dos años en sus resoluciones de expedientes, en la Sala Laboral del STJ. La estadística la comanda el vocal Germán Carlomagno, pero luego sigue ella. Uno de los casos más notorios fue el de una cadete de la Escuela de Oficiales de Policía que resultó víctima de violencia de género institucional y fue expulsada tras su denuncia. El Superior Tribunal de Justicia—con el voto en contra de Medina—ordenó finalmente la reincorporación de la cadete, pero el caso evidenció las demoras en el tratamiento de expedientes sensibles. El reglamento de licencias del STJ establece en su artículo 40 que las licencias por capacitación "no podrán exceder de 20 en total al año", y que solo se otorgarán "siempre que se garantice la normal prestación del servicio". Además, el mismo artículo indica que "en la solicitud deberá declararse bajo juramento estar al día en el despacho de las causas y en el dictado de resoluciones y sentencias que le hayan sido asignadas para decidir". O sea, algo que Medina nunca cumplimentó. Pero a toda esta situación hay que agregarle un uso abusivo del personal del STJ de parte de Medina de Rizzo, para tareas privadas o particulares, más allá que, por lo general, es una práctica de demasiados magistrados y funcionarios públicos con varios de sus subordinados. Pero Medina va más allá al enviar, casi a diario o varias veces en la semana, a personal de Maestranza o Intendencia y en especial a aquellos que hizo nombrar por su influencia o por haber estado como presidenta a realizar tareas a su casa de calle Santiago del Estero o bien a la vivienda de fin de semana que dispone en las afueras de Paraná. En su mandato, 64 personas fueron designadas como interinas, suplentes o temporarias, más 28 empleados para personal de Maestranza. Y en 2023 firmó resoluciones para 99 designaciones para personal interino y 34 de Maestranza. “Usted vaya, golpea y lo estará esperando el doctor Ricardo Rizzo para darle las indicaciones”, decía la jueza, como una suerte de latiguillo, la magistrada. El tema es que algunos de ellos decidieron renunciar posteriormente a sus cargos de empleados (pese a la falta de trabajo, a los buenos sueldos que tienen y a la estabilidad o jubilación luego) porque se vieron obligados a realizar tareas extras -y no solamente relacionadas a desperfectos, arreglos generales o pintura- que les ocasionaron serios problemas psicológicos. “Me fui porque me daba asco hacer lo que me exigían que hiciera”, confesó uno de ellos. O sea, eran obligados a ceder a determinadas situaciones, desde una posición de poder de una jueza o de su marido jubilado, sin que pudieran decirle que no a esos planteos, a riesgo de tener que soportar posibles sanciones. Y el tema se transformó en problema no solo para los empleados en cuestión, sino también para algunos vocales del STJ hasta donde llegaron las quejas de los afectados, con el pedido especial de que no se enterara nada la jueza Medina de Rizzo, para evitar represalias. Y en contrapartida, aquellos que siempre hicieron lugar sigilosamente a los planteos específicos de la magistrada y su esposo, algunas veces hasta podían contar con un ascenso, en reconocimiento a esa actitud servil y complaciente. Y obviamente, siempre con dineros del Estado, porque estamos hablando de empleados que, en horario de trabajo, asistían privadamente a la vocal y a su esposo. Esas mismas prácticas y decisiones privadas de parte del doctor Rizzo le generaron incluso otros problemas a la jueza Medina, como cuando fue atacada por dos mujeres en las inmediaciones de su casa de calle Santiago del Estero, en 2017, amenazada y golpeada. Fueron a reclamarle, de parte de otra persona allegado a ellas, por un dinero que se había comprometido a entregarle el doctor Rizzo por “servicios prestados” y que supuestamente no cumplió. Después se supo que hubo pagos de parte de Rizzo, en la sede de OSECAC y en su propio domicilio de calle Santiago del Estero, pero siguieron exigiendo. Esa persona en cuestión, un chantajista serial, está actualmente preso por asesinar a un estilista paranaense, en Santa Fe. Le aplicó 58 puñaladas en su cuerpo, después de mantener una relación sentimental con el peluquero, que derivaba en prolongadas extorsiones. Esa misma gente es la que se relacionaba con Rizzo. Algo similar ha ocurrido en diferentes situaciones en el Club Atlético Paraná, donde Rizzo es directivo (y lo fue en otras instancias), donde otros dirigentes tuvieron que intervenir para que no sea golpeado el médico, por no cumplir con dineros prometidos, también por “servicios prestados” con anterioridad. Esa situación llevó a que muchas veces Rizzo tuviera que alejarse de la institución por determinados meses, a los efectos de no sufrir castigos físicos por tales actitudes. Susana Medina de Rizzo representa un caso paradigmático de construcción de poder judicial en Argentina: una magistrada que ha transitado de la derecha liberal a la alianza con el peronismo, y ahora al libertarismo; que ha acumulado cientos de días de ausencia mientras preside causas laborales con retrasos significativos; que ha construido una extensa red de contactos internacionales financiada por el Estado provincial; y que aspira abiertamente al máximo tribunal del país. Siempre es mejor seguir hablando de compromiso, de solidaridad, de la justicia para los pobres y las mujeres y, a la vez, continuar con una vida de reina, viajando por el mundo, sin cumplir con el cargo que tiene en el STJ ni dar mayores explicaciones sobre los recursos del Estado que utiliza a través de reiterados viajes con choferes. Siempre es mejor seguir con la doble vida. La manipulación del régimen de subrogancias Una de las manchas más llamativas y delicadas que dejó la gestión de Susana Medina como presidenta del Superior Tribunal de Justicia de la provincia de Entre Ríos consiste en que se habría detectado que en varios expedientes de máxima sensibilidad, se manipuló la integración del Superior Tribunal de Justicia en los casos en que éste debía integrarse por Vocales de las Cámaras de Paraná, que reemplazan a los jueces del STJ cuando éstos son recusados o se excusan. Este sistema de reemplazos está establecido como una suerte de “calesita” o listado en el que se van designando por orden los vocales que subrogan, a medida que en los expedientes que tramitan ante el STJ aparece la necesidad de sustituir a un Vocal. El mecanismo que se habría utilizado, consistía en que en las causas “sensibles” o de interés para algún sector de influencia, se omitía designar a los Vocales de mayor independencia, salteando u omitiendo su designación pese a que, conforme el listado, esta correspondía. En cambio, se elegían y designaban como reemplazo a los vocales de cámara con mayor cercanía con la Presidencia del STJ o aquellos que se consideraban más permeables a su influencia. En ocasiones, el sistema recurría a una estrategia de mayor disimulo, a través de la actuación de alguna de las Secretarias del STJ, quien mantenía guardado el expediente a la espera que el turno de designación de los vocales con mayor independencia pasara, y se habilitara la designación de los vocales preferidos. Esta manipulación es de una gravedad mayúscula, ya que afecta a la imparcialidad de los magistrados que deben entender las causas, lo que en la jerga judicial se denomina “juez natural”, eligiendo en cambio a los jueces que puedan tener una mirada similar a la de quien pretende la decisión. Pese a que los integrantes del STJER conocieron de estas gravísimas manipulaciones, ninguno de ellos atinó a frenar el mecanismo, que habría sido utilizado por ejemplo, para la definición de los vocales que debían resolver en la causa “Goyeneche”, luego anulada con severas críticas de la Corte Suprema, así como en el trámite iniciado por la Asociación Judicial Entre Ríos, en el que se cuestionaban los descuentos salariales establecidos en virtud de la emergencia decretada en el gobierno de Gustavo Bordet. Finalmente, el sistema quedó expuesto cuando la Asociación Civil “Entre Ríos sin Corrupción” interpuso una acción de inconstitucionalidad cuestionando la ley que había dado intervención al Superior Tribunal de Justicia en el Consejo de la Magistratura Provincial. En dicha acción, la designación de vocales subrogantes, para reemplazar a los recusados integrantes del Superior Tribunal de Justicia demandó varios meses. La sospecha de que se podría estar manipulando la designación, se acrecentó cuando se advirtieron errores manifiestos. Ello llevó a la ONG a solicitar primero en el propio expediente y luego a través de un pedido de acceso a la información pública, que el STJER provea la información sobre el sistema de designaciones de vocales subrogantes. La presidenta Medina se negó a proporcionar la información y la ONG tuvo que requerirla por vía de amparo. Fue en ese trámite que se hicieron públicas las anotaciones del registro de subrogancias en las que se advertiría la alteración del orden de designaciones.La escandalosa situación no generó mayores consecuencias. Por acuerdo del 6/6/23, luego de que se destaparan las críticas, la Secretaría en lo Contencioso Administrativo fue virtualmente intervenida. Recién el 11 de septiembre de este año, bajo otra Presidencia en el STJER, se inició un Sumario Administrativo contra la secretaria del STJER, Patricia Alasino. ¿Era ella la única responsable? Ausencias sin justificar y gastos continuos En los informes enviados a ANALISIS desde el STJ (que en principio se negó por voto unánime, al entender que no era “de trascendencia pública”) existen infinidad de licencias que pueden ser atribuidas a actividades relacionadas con la presidencia de AMJA pero no se aclara por parte de Susana Medina. Y no parece ser un descuido, sino deliberadamente ambiguo y confuso. Veamos un detalle del período 2016/2021, que es sorprendente y hasta vergonzoso la forma de manejarse con las responsabilidades y los dineros del Estado entrerriano. Porque la mayoría de los viajes Medina de Rizzo los hizo con los choferes del STJ, que demandan viáticos y gastos de nafta, en cifras millonarias en ese período. --En infinidad de licencias Medina dice que éstas obedecen a invitaciones. Pero solamente una vez mostró la invitación en cuestión (1/10/2018), lo que hace suponer que las demás no existen. Fue por una reunión con la ONU Mujeres y un encuentro posterior con gente del BID. --El 15/1/2016 viaja 2 días a Buenos Aires, por actividades institucionales y académicas, sin viáticos. --El 11/2/2016 pide viáticos por una actividad de capacitación en Buenos Aires, según declara personalmente y luego aclara que es a raíz de“actividades institucionales y académicas". No corresponden los viáticos por dos motivos: por ser capacitación y porque no representaba al tribunal ya que no ejercía la presidencia. --El 26/2/2016 pidió viáticos por 4 días para ir a la apertura del año judicial de Jujuy. No correspondía porque no representaba al tribunal, sin perjuicio de que vuelve 2 días después del evento. --EL 11/3/2016 solicitó licencia por 2 días por “otros motivos” y aclaró era por una “entrevista en Buenos Aires. No dijo con quién ni para qué y, además, el pedido de licencia fue posterior a los días no trabajados.- -El 10/3/2016, o sea, fecha cruzada con la anterior, retornó a Capital Federal por 3 días, con viáticos pagos, a un evento en la Corte Suprema de Justicia. O sea, fue por un exclusivo interés personal, ya que no representaba al tribunal y viajó como presidenta de AMJA. Por ende, correspondía que AMJA abone elcosto de los viáticos y no el Poder Judicial de Entre Ríos. --El 18/3/2016, volvió a Buenos Aires, por un día, para entrevistarse con la ministra de Desarrollo Social (Carolina Stanley, exfuncionaria macrista con vínculos con embajada de EE.UU). Cobró viáticos pese a que no viajó en representación del STJ. --El 22/3/2016 retornó a Buenos Aires por un día, para tener una entrevista en la Embajada de EE.UU. Es decir, un encuentro totalmente personal, que no tenía nada que ver con la función. Supuestamente, ese encuentro fue para acordar la llegada del agente encubierto estadounidense, que estuvo escondido en Tribunales, concurriendo a diario y del que nadie dijo ni una palabra, pese a la gravedad institucional y de seguridad que ello implicaba. - -El 31/3/2016 vuelve a CABA por 2 días con viáticos pero no corresponde abonarlos porque se moviliza por AMJA y en interés personal. Supuestamente iba a ver al ministro de justicia, pero ella no representaba al tribunal. --El 25/4/2016 vuelve a Capital Federal por 1 día. Cobra viáticos pero tampoco le correspondía porque era un viaje por “actividad inherente a la función”, pero sin determinar. --El 6/5/2016 retorna a Buenos Aires por otros 4 días. Tampoco le correspondían viáticos. --El 29/2/2016 presenta una justificación de viaje desde el 21/5 al 10/6 (20 días), alternando motives y justificativos, todos personales. No se consigna dónde viaja. --El 21/7/2016 viaja nuevamente a Buenos Aires por 4 días, por asuntos personales. --Desde el 23/8 al 6/9/2016 se ausenta sin motivos ni justificaciones supuestamente en Buenos Aires. En algunos casos no cobra viáticos. --El 12/9/2016 vuelve a CABA por 4 días con viáticos que no le corresponden percibir porque son jornadas de capacitación y reuniones en las que no representa a nadie. --El 28/9/2016 se toma 3 días con viáticos por “actividad inherente a vocalia”, lo cual no existe. Las ausencias hay que justificarlas y Medina no lo hace. --El 11/10/2016 vuelve por 3 días a Capital Federal, sin viáticos. Se reúne con autoridades políticas deprovincia de Buenos Aires (con los que no había ninguna relación protocolar) y en el Ministerio de justicia de la Nación pese a que no representa a nadie de Entre Ríos. Todo interés personal. Se queda en CABA por “capacitación”. --El 24/10/2016 se ausenta del 26/10 al 31/10 por capacitación. --El 6/11/2016 se ausenta desde las 20 hasta las 23.59 horas por motivos académicos y al día siguiente también no va a trabajar por capacitación. --El 18/11/2016 presenta un escrito para ausentarse desde 14/11 al 27/11 alternando motivos y justificaciones. Arranca en CABA, pasa por Suiza y termina en Méjico. --El 12/12/2016 vuelve a CABA (1 día), por actividad exclusiva de interés personal. --El 2/2/2017 se ausenta 5 días. Alterna motivos personales con actividades ajenas al tribunal. --El 6/3/2017 se ausenta 4 días. Alterna motivos y justificaciones, ninguna relacionada con su función. --El 9/3/2017 se ausenta 7 días por asuntos de interés personal. --El 30/3/2017 vuelve a Buenos Aires por 1 día para juntarse con una ingeniera de la Cancillería argentina. O sea, un asunto totalmente ajeno a su función. --El 12/4/2017 retorna a Capital Federal a un acto protocolar pese a que no representa altribunal y lo declara como “capacitación”. --El 18/4/2017 se ausenta por 7 días por “capacitación” pero parece ser unaactividad de AMJA. Caso contrario sería de interés personal. --El 3/5/2017 informa ausentarse del 9/5 al 20/5 alternando motivos y justificaciones. Arranca con viajes en La Haya y termina en Nairobi. --El 30/5/2017 se toma 3 días por “asuntos académicos”. Hay que remarcar que a ningún juez ni funcionario se le cubren los gastos cuando viaja por asuntos personales. --El 7/7/2017 vuelve a CABA por 1 día con viáticos pagos, por motivos no aclarados. --El 28/7/2017 viaja 3 días a un seminario internacional con viáticos por ser directora del Instituto Alberdi. No corresponde que lo pague el Poder Judicial de Entre Ríos. --El 4/9/2017 se ausenta 9 días por actividades que parecieran ser de AMJA. --El 19/9/2017 se vuelve a ausentar por 2 días, sin dar motivo alguno. --El 27/9/2017 vuelve a CABA por dos días. El primero de ellos dice que es por asuntos personales. --El 24/10/2017 dice que se ausentará desde el 3/11 al 17/11 por motivos personales sin dar ninguna justificación. --El 6/12 y el 20/12 de 2017 se ausenta 4 días sin dar motivo. --El 5/2 de 2018 dice que se ausentará por 6 días sin dar justificativo y luego empalma la compensatoria de feria por 11 días.--El 27/2/2018 se ausenta sin dar motivo. --El 13/3/2018 no va a Tribunales por 4 días por motivos personales. Uno de ellos fue porque tenía que dar una conferencia en un templo Masónico. --El 22/3/2018 se ausenta 8 días por participar como disertante en un evento, pero no da mayores detalles. Supuestamente tenía que estar solamente en una charla. Pero se tomó 8 días. --El 23/4/2018 se ausenta 2 días sin dar motivo. Al día siguiente comenzó otra compensatoria de feria. --El 9/5/2018 se ausentó otros dos días sin dar justificaciones. --El 19/5/2018 también faltó otros dos días sin motivos. --El 4/6/2018 se ausentó otros 11 días sin justificación. --El 19/6/2018 avisó que no concurriría por otros dos días, por actividades de interés puramente personal. --El 27/6/2018 también se ausentó otros dos días. Cobró viáticos por ser directora académica del Instituto Alberdi (no corresponde que pague Poder Judicial de Entre Ríos) y de modo confuso agrega que viaja por ser vicepresidenta del STJ. --El 23/7/2018 se ausenta 6 días por asuntos de interés personal (Corte Suprema, relaciones con la Embajada de EEUU, lo que empieza a ser una constante en sus viajes a Buenos Aires). --El 22/8/2018 se ausenta 2 días sin dar motivos. --El 27/8/2018 se ausenta otros 2 días para concurrir supuestamente a la Federación Argentina de la Magistratura, pero los tribunales de justicia no participan de FAM. Es un órgano gremial. --El 20/8/2018 indica que se ausentará por 8 días, invitada por la Corte Suprema de México. --El 6/9/2018 se ausenta 2 días para ir a la Legislatura porteña. O sea, una actividadtotalmente ajena al Poder Judicial de Entre Ríos. --El 3/10/2018 vuelve a Buenos Aires por 3 días, con viáticos, diciendo que viaja en misiónoficial por ser vicepresidenta del STJ, pero aclara que lo hace por asuntos de vocalía. --El 29/10/2018 se ausenta 3 días sin dar motivo. --El 20/11/2018 se ausenta por otros 8 días. Solo indica el término Capacitación. --El 4/2/2019 no concurre por otros 4 días. Dice solamente “otros motivos” en su escrito. --El 13/2/2019 falta dos días. Uno, sin motivo; el otro, porque indica que tiene una reunión en la Corte Suprema de Justicia, lo que es solo interés personal. --El 13/2/2019 presenta además otro escrito para ausentarse otros 2 días para ir a la Corte Suprema de Mendoza, pese a no ser titular del cuerpo. --El 27/2/2019 presentó un escrito diciendo que se ausenta por dos días, sin dar motivo y luego otros 7 días, sin actividad oficial prevista. Todo por interés personal. --El 2/5/2019 indica que se ausentará por 6 días. Todo por “capacitación”. --El 19/6/2019 se ausenta 2 días en Buenos Aires, concurre al acto de AMIA. O sea, asuntos de interés personal. --El 24/7/2019 se ausenta un día sin dar motivo. --El 29/7/2019 también no concurre dos días por supuesta capacitación. --El 1/8/2019 se ausenta otros 2 dias sin dar motivo. Solo “capacitación”. --El 8/8/2019 no concurre 4 días para asistir a una reunión en la Corte Suprema, pese a no representar al Poder Judicial entrerriano. --El 20/8/2019 se ausenta otros 4 días. Por capacitación. --El 20/9/2019 no concurre otros 3 días. Solo dice que es por capacitación. --El 30/9/2019 solicita viáticos para ir a Buenos Aires por otros 2 días. Dice que es por “asuntos de vocalía”, pero no da mayores especificaciones. --El 18/10/2019 vuelve a ausentarse por otros 2 días. --El 29/10/2019 se traslada hasta el 1 de noviembre, con viáticos, a San Luis, por “asuntos de vocalía”. No aclara en condición de qué viaja oficialmente. --El 11/11/2019 se ausenta 2 días con viáticos para ir a CABA. Solo dice “por asuntos de vocalía”. --El 17/2/2020 se ausenta otros 2 días, con viáticos, por “asuntos de vocalía”. --El 4/12/2020 -ya con pandemia declarada en el mundo- se ausenta 5 días sin motivo alguno. --El 14/12/2020 se vuelve a ausentar por otros 2 días. --El 5/4/2021 no concurre otros 4 días sin dar motivos. --El 22/6/2021 se ausenta 3 días con viáticos pagos y sin dar motivos. Solo consigna “asuntos vocalía”. --El 5/8/2021 no concurre otros 4 días, con viáticos y sin motivos. --El 21/9/2021 se ausenta 6 días sin dar motivo. --El 27/9/2021 regresa de la ausencia anterior y vuelve a irse durante 7 días para viajar al exterior. --El 4/10/2021 se ausenta 1 día, con viático y sin dar motivos. --El 26/11/2021 no concurre durante 4 días, con viáticos pagos para ir a CABA, pero sin dar sin dar motivo alguno. --El 15/12/2021 se ausenta 2 dias antes de la feria judicial sin motivo y empalma luego con los días de feria judicial de fin de año. (Más información en la edición gráfica de la revista ANALISIS, edición 1166, en un informe de 5 páginas del día 27 de noviembre de 2025)
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