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» El Ciudadano
Fecha: 29/11/2025 18:35
La investigación de una cadena de tráfico de cocaína que incluía desde el aprovisionamiento de la droga en el norte del país hasta la venta barrial en el gran Rosario desembocó en una serie de casi 30 allanamientos escalonados en las ciudades de Rosario, Roldán, Villa Gobernador Gálvez, Granadero Baigorria y Casilda. Los procedimientos concluyeron con la detención de 13 personas, el secuestro de 52 kilos de cocaína, armas y dinero. La red tenía al menos siete puntos de distribución en la zona. En principio, la sospecha es que la organización estaba compuesta por células de la banda Los Monos y grupos que estuvieron vinculados al asesionado líder de la barra de Rosario Central Andrés «Pillín» Bracamonte. La pesquisa fue coordinada entre la sede Rosario de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), a cargo del fiscal Federal Matías Scilabra, y la Unidad Fiscal Rosario del Ministerio Público Fiscal de la Nación, con intervención del fiscal Franco Benetti. En total, fueron 29 allanamientos realizados entre el miércoles y jueves últimos con apoyo operativo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). Las medidas fueron autorizadas por el juez federal Eduardo Rodríguez Da Cruz, quien dispuso su ejecución escalonada para asegurar el éxito de la investigación y el secuestro de evidencia relevante. Irrupciones exitosas La banda, de acuerdo a la información oficial, quedó desarticulada. Los allanamientos permitieron secuestrar 53 panes de cocaína, con un peso aproximado total de 52 kilos. También, droga sin especificar que estaba fraccionada y lista para su venta en al menos siete puntos de distribución. Entre el material incautado, hay 60.000 dólares y más de 55 millones de pesos en efectivo. A ello se suma el hallazgo de 13 armas de fuego y unas 800 municiones de distintos calibres. También se incautaron vehículos, teléfonos, dispositivos electrónicos, documentación contable y otros elementos clave para reconstruir la operación del grupo y definir el rol de sus integrantes. Los investigadores comprobaron que miembros del grupo viajaban de manera reiterada al norte del país para comprar cocaína de origen boliviano. Luego, la trasladaban y distribuían en Rosario y localidades vecinas. Además, quedaron localizados los lugares de acopio y fraccionamiento, donde se acondicionaba la droga para su posterior distribución. Los agentes intervinieron puntos de venta al menudeo instalados en barrios de Rosario, Granadero Baigorria, Casilda y Villa Constitución.
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