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  • Cuando la ambición y el poder superan a la realidad: la intendenta de Paraná Rosario Romero busca gobernar Entre Ríos en 2027 y ser la Presidente del PJ pese a la tremenda derrota que sufrió

    Parana » ER 24

    Fecha: 29/11/2025 16:55

    Cuando la ambición y el poder superan a la realidad: la intendenta de Paraná Rosario Romero busca gobernar Entre Ríos en 2027 y ser la Presidente del PJ en Entre Rios pese a su reciente derrota Por Pichi Blazquez para EntreRios24.com Aun tras perder en todas las seccionales de Paraná por cantidades de votos, menos en una que apenas la superó, en las últimas elecciones del 26 de Octubre, la intendenta vuelve a mostrarse aspirante a la gobernación provincial y ambiciona además liderar el partido peronista entrerriano. ¿Hasta dónde llega la estrategia política cuando los resultados electorales no acompañan? La tremenda derrota en las urnas de la actual intendenta de Paraná Rosario Romero —quien según allegados aspiraría a postularse para gobernar la provincia de Entre Ríos en 2027— no pareció frenar sus ambiciones. Pese a haber perdido en todas las seccionales menos en una, su propuesta logra visibilidad y sus seguidores en las estructuras del partido buscan renovar su mandato mediante una candidatura provincial y, al mismo tiempo, su ascenso al liderazgo del Partido Justicialista (PJ) en Entre Ríos. Para muchos analistas locales, la situación evidencia una paradoja: un proyecto político proyectado hacia la provincia basado en resultados contrarios en su propia ciudad. Esa pérdida generalizada en la capital provincial —una señal clara de quiebre de confianza con un electorado cercano— debería servir como señal de alerta sobre la falta de respaldo popular o de una gestión que no convenció. Sin embargo —argumentan sus aliados— la derrota corresponde a una elección municipal con particularidades que no se replicarían en una elección provincial, y confían en que aún existe espacio para reconfigurar la imagen pública. Pero a los electores y observadores inquieta una pregunta inevitable: ¿con qué legitimidad alguien puede pretender gobernar una provincia cuando no logró retener el voto en su distrito más cercano? Para quienes evalúan con espíritu crítico, el plan suena más a una ambiciosa maniobra de poder que a una propuesta sólida de gobierno. Y sumar el deseo de controlar la estructura del partido local genera desconfianza: muchos lo interpretan como un intento de consolidar influencia desde arriba, sin una base territorial real. Si bien en política —sobre todo dentro del justicialismo— las internas y reacomodamientos de poder son moneda corriente, esta jugada parece exceder los límites del pragmatismo electoral: arroja luz sobre una estrategia política que privilegia la ambición personal por sobre los fundamentos de representación y apoyo popular. Para la comunidad de Paraná y para quienes observan el escenario provincial, lo que está en juego es algo más que una candidatura: es la coherencia entre lo que se dice querer representar y lo que la propia ciudadanía determinó en las urnas. Porque el verdadero poder —sea municipal o provincial— descansa, en última instancia, en la legitimidad popular. La Intendenta de Paraná dijo seguir a los electos legisladores Adan Bahl y Guillermo Michel -a pesar de estar denunciados por corrupcción- y no le importó las causas millonarias que estos ambos llevan en sus espaldas.

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