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Parana » Informe Digital
Fecha: 29/11/2025 14:55
Si la economía argentina pretende contar con el agro como uno de los sectores clave para impulsar el crecimiento desde el año próximo, conviene atender la agenda que proponen diversas entidades del sector. No se trata de aplicar una receta única, sino de reducir la carga impositiva, mejorar la infraestructura y respaldar reglas de largo plazo que otorguen previsibilidad. La Federación de Acopiadores, en su reunión de cierre de año, propuso —en palabras de su presidente, Fernando Rivara— poner en marcha un cronograma de reducción de Derechos de Exportación (DEX). Tras la baja temporal de enero pasado y la suspensión momentánea, por apenas tres días, en septiembre, quedó claro que el agro necesita liberarse definitivamente de la mochila de las retenciones. “Uno ve la explosión de producción de energía, de Vaca Muerta, o de minerales, y todos son sectores que le han otorgado reglas claras y permanentes”, observó Rivara, y se preguntó: “¿Puede ser que un país que necesita exportar cada vez más, al mismo tiempo cobre impuestos a las exportaciones?”. Además apuntó: “los productores argentinos no deben seguir subsidiando a los productores brasileños y norteamericanos”, una idea que, según un artículo de Enrique Erize —analista del mercado de granos— publicado en la nacion, responde a las críticas de productores norteamericanos contra la baja a cero de los DEX en la Argentina, críticas que presentan esa medida como una ventaja adicional y no como un acto de justicia estricta. Rodolfo Rossi, presidente de Acsoja, durante el discurso Las entidades por cadena (Acsoja, Maizar, Asagir y Argentrigo) solicitaron, en relación con los DEX, previsibilidad “que evite los imprevistos en el camino de una reducción progresiva y efectiva, que no quite transparencia al mercado y que permita actuar con las valiosas herramientas comerciales”. Según expresó el presidente de Acsoja, Rodolfo Rossi, si eso se consigue “seguramente las inversiones se concretarán”. Las entidades por cadena buscan incorporar la cuestión de los DEX en la reforma fiscal que el Gobierno pretende impulsar en 2026. Señalaron que el sistema tributario debe dejar de “castigar la producción” y empezar a premiar “la inversión, la innovación y el arraigo”. Para las entidades debe existir “un régimen que, además de promocionar grandes inversiones, fomente las inversiones pymes que resultará en un enorme efecto expansivo en la producción y el empleo, y en la sostenibilidad de nuestro crecimiento”. Las cuatro cadenas pusieron especial énfasis en la infraestructura. “Sin logística, el desarrollo es solo una idea”, dijo Rossi, y manifestaron su apoyo al proceso de licitación de la hidrovía “a un calado de 40 pies de salida y con los correspondientes estudios de impacto ambiental, en el marco de una concesión privada y a riesgo empresario”. Además subrayó la necesidad de lograr “la puesta en valor de los ferrocarriles licitando todas las líneas en sucesivos procesos con acceso abierto y tarifas competitivas, única forma de colaborar con las zonas alejadas de los puertos”. De poco servirá vanagloriarse por récords de cosecha si, aunque bienvenidos, no cuentan con el respaldo de un sistema logístico (caminos, rutas, transporte y puertos) que permita optar por distintos modelos productivos. Otro punto crítico que señalaron las cadenas es el respeto a la propiedad intelectual, una discusión abierta desde hace décadas. En ese sentido propusieron “un trabajo colaborativo” para lograr “una ley de propiedad intelectual en semillas actualizada que proteja el conocimiento y garantice reglas claras para que los obtentores inviertan más en mejoramiento genético y biotecnología, y que permita la adopción de esos logros”. Según una nota de Belkis Martínez publicada LA NACION Campo en su página webLA NACION Campo en su página web, el acuerdo con los EE.UU. permitirá avanzar en la adhesión del país al convenio Upov´91 que impulsa el respeto a la propiedad intelectual en semillas. Seguramente abrirá las puertas a un fuerte debate entre quienes creen que debe haber una adhesión rápida y quienes sostienen que eso no debe dar pie a abusos sobre los derechos de los productores a sembrar semillas de uso propio. Si la discusión es franca y se trabaja en pos de un consenso habrá más posibilidades de cerrar una asignatura pendiente de la agricultura argentina, no solo por la posibilidad de lograr nuevas inversiones, sino por contar con todas las herramientas tecnológicas necesarias para alcanzar la mayor eficiencia productiva.
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