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  • Tapiando al “Chiqui”

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 29/11/2025 06:36

    Jugadores de Estudiantes le dan la espalda a los de Rosario Central Milei decidió ponerse a buen resguardo y canceló su viaje a Estados Unidos. Un saludable ejercicio de autopreservación. Se pierde la foto con Donald Trump, pero zafa de una selfie envenenada con Claudio “Chiqui” Tapia. Puede que Milei esté loco, pero queda claro que no come vidrio. El titular de la AFA se impone como un insumo tóxico para un oficialismo que intenta hacer pie frente a una realidad desafiante. Adorni anunció la decisión presidencial de quedarse en casa. No es momento de pegarse a la mancha venenosa del incandescente capitoste del fútbol. Tapia repartió premios y sanciones cual mandamás de la gran pasión nacional que cree representar. Esta vez se pasó de rosca. La decisión de sancionar con extrema dureza al presidente de Estudiantes de La Plata, Juan Sebastián Verón, y suspender a once jugadores por expresarse en contra de la premiación y el galardonaje a dedo de Rosario Central fue la gota fatal. Importa detenerse en un detalle: se sanciona a los jugadores y a Verón por expresarse pacíficamente en contra de una imposición de pretensiones imperiales; por dar la espalda a la arbitrariedad, un gesto de independencia de criterio, de libertad si se prefiere. Verón —suspendido por seis meses para toda actividad relacionada con el fútbol, con prohibición absoluta de representar al club platense ante los órganos de la AFA, impedido de firmar documentos y de ingresar a las áreas reservadas para directivos— parece tener clara la cuestión. “Si vos no podés hablar, manifestar u opinar, me da que pensar que esto termina siendo una dictadura. No me sorprende nada. Muchas veces sentar posición y hacer un comentario trae este tipo de consecuencias. La realidad es que la amenaza estuvo, vamos a tener que tener mucho cuidado y estar atentos con lo que pase”. “¿Pero esto se votó? ¿Qué pasó?”. No hubo votación. “¿Hubo un debate?”, se preguntó Verón en los medios. Chiqui Tapia en una Asamblea de la AFA Patricia Bullrich salió con los tapones de punta, tal vez preanunciando el parate que el Gobierno piensa aplicar a Tapia. “¿Qué poder de sanción tiene alguien que rompe la ley?”, se preguntó la ahora flamante senadora, quien calificó a la AFA como una institución retrógrada. “La AFA es una asociación sin fines de lucro que tiene el monopolio de todo. ¿Por qué tiene el monopolio de todo? ¿Cómo es la democracia interna? ¿Cómo es el sistema de elección? Acá hay muchas irregularidades y yo me voy a concentrar en el Senado para estudiar la transparencia. La AFA viene marcha atrás, en la discrecionalidad total, llena de figurones alrededor de Tapia, y veremos qué pasa con él, digamos, con fortunas millonarias”. Son preguntas que hoy también podrían aplicarse a otras situaciones que tienen que ver con la dimensión de la democracia en la que muchos queremos seguir viviendo. Está bueno que la hasta ahora ministra se lo pregunte. La atropellada de Tapia parece haber complicado aún más a su financista estrella. La fiscal Cecilia Incardona impulsó la denuncia penal de la Dirección General Impositiva contra Ariel Vallejo. Los investigadores de la DGI detectaron que, a través de la plataforma de Sur Finanzas, se hicieron transferencias por hasta $818.000 millones. La sospecha es por lavado. Monotributistas de bajísima capacidad económica, emisores de facturas apócrifas y sujetos fuera de todo registro operaron esos dineros de origen incierto. “No puede descartarse la existencia de una verdadera ingeniería financiera orquestada para procurar el blanqueo de capitales de origen ilícito”, sostiene el dictamen de la fiscal. El “espaldazo” fue un gesto que se celebra porque puede estar marcando un punto de inflexión. Ya se sabe: plantarse frente a la prepotencia del poderoso de turno tiene costos, pero subordinarse sin más puede ser infinitamente más gravoso. Algo de lo que puede dar fe la tropa de empresarios que llenaron los bolsos K, que fueron parte de la cadena de la felicidad kirchnerista y que ahora esquivan el ojo de la cámara de Zoom para evitar el bochorno. Estuvieron en la misa y ahora les toca la procesión. El desfile de decenas de empresarios por el vía crucis de Tribunales habla de las zonas más oscuras de una sociedad, esa en la que resisten cobardes y ventajeros que siempre vivieron al calor del vivero del poder. La causa Cuadernos expone de manera incontrastable el aceitado mecanismo que sustrajo cientos de millones de dólares del erario público para escurrirlos por los ductos de la corrupción. Lo que la acusación viene ahora a decir es que todos los canales confluyen en la misma terminal: CFK. El dictamen se basa en los manuscritos de Centeno y en 330 medidas de prueba. Lo dice la fiscalía: “Cristina Fernández era quien tomaba posesión final de la mayoría del dinero otorgado por los privados”. Impresiona conocer la audacia y el desparpajo con el que se articulaba la recaudación. El efectivo contante y sonante era acopiado en la Quinta de Olivos, la Casa de Gobierno y el departamento de CFK en Recoleta. Escandaliza el desenfado, la rapacidad, el volumen de lo acumulado. También la cantidad de gente involucrada en una trama delictiva cuyos detalles quedaron ocultos durante años bajo el sello de la omertà. Un armado diseñado por Néstor que Cristina supo continuar y perfeccionar. La causa de los Cuadernos no es el único barreal sobre el que se arrastra la maltrecha dignidad nacional. Una seguidilla de escandaletes anima la semana mediática con un pochoclo tóxico. Los audios de Spagnuolo conducen a otro asunto de proporciones insondables. Ornella Calvete Las puertitas del señor Calvete dan ingreso a un sumidero, un nefasto entramado diseñado para robar del recurso de los más vulnerables. Otra telaraña en la que lo público y lo privado se confunden en una organización perfectamente pensada para robar. No se trata de un esquema precisamente sofisticado. De hecho, las chapucerías del clan Calvete no dejan de aportar pruebas. Ya se sabe: el diablo está en los detalles. Calvete no solo dejó a la buena de Dios cuatro teléfonos, uno de los cuales aportó sustanciosos chats a la Justicia. Un imán en la heladera sumó otra autoincriminación. En el papel daba instrucciones precisas para el caso de que alguien preguntara por empresas como Indecom, Finfox, Profarma, Reposán y Vmax: “Acá no es”, era la respuesta indicada para un eventual allanamiento. El instructivo también ordenaba llamar de inmediato al abogado Camilo Cordero Fabbri. Ahora venimos a saber que Cordero Fabbri, quien efectivamente fue convocado y se presentó en el allanamiento, se desempeñó como Coordinador de Admisión y Derivación de Denuncias de la Oficina Anticorrupción, cargo al que renunció este miércoles por la tarde. De la saga “Todo tiene que ver con todo” cabe recordar que Sur Finanzas resultó allanada en la causa de coimas de ANDIS. El contexto de opacidad, corruptela y prepotencia permite echar luz sobre el “espaldazo” de los platenses. Un gesto de resistencia que evidencia que hay gente que antepone la libertad de expresarse a la sumisión que impone y humilla.

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