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  • La misteriosa muerte de Natalie Wood: una premonición en la infancia, un alarido trágico y décadas de silencio en Hollywood

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 29/11/2025 04:37

    Wood era hija de inmigrantes rusos. Su madre la empujó desde muy chica a tener una carrera en el cine. Murió trágicamente a los 43 años, en circunstancias que aún no se esclarecieron (Wikipedia) “Que tenga mucho cuidado con las aguas oscuras”, dijo la vidente en clave mística. Y también dijo: “La niña puede llegar a morir ahogada”. María, la madre de Natalia Nikoláievna Zajárenko, escuchó la advertencia y nunca la olvidó. Natalia era la hija de un matrimonio de inmigrantes rusos que vivían en Estados Unidos, y la hija de una madre muy ambiciosa. Sería, también, una estrella de cine de los años dorados de Hollywood y la protagonista de una muerte que ocurrió hace más de cuarenta años y que todavía no terminó de esclarecerse. El mayor deseo de María, que fue a consultar a la vidente para saber cómo sería la vida de su hija, era que Natalia brillara en la pujante industria cinematográfica del país en el que ella y su marido se habían instalado. No dudó en llevarla a cada casting y cada rodaje del que se enteró, e incluso no dudaba en sentarla sobre el regazo de los directores para que la registraran más que a cualquier otra niña. Un estrellato precoz A los cuatro años, Natalia ya tenía un nombre artístico que borroneaba sus orígenes y la adaptaba al país en el que crecía: Natalie Wood. A esa edad hizo su debut cinematográfico, en una escena de la película Happy Land, de 1943. No fue mencionada en los créditos pero llamó la atención de quienes la habían visto en el set. A los ocho años, después de varias participaciones más, saltó a la fama. Fue de la mano de un rol co-protagónico en la película Milagro en la calle 34, estrenada en 1947. Natalie representaba a una nena que no creía en Papá Noel y el film fue un éxito. Ese éxito no se detuvo: Wood fue de las primeras estrellas infantiles que logró sostener su popularidad ya siendo adulta. Fue co-protagonista de "Rebelde sin causa" junto a James Dean El último escalón que le faltaba subir para ubicarse en el centro de Hollywood llegó en 1955, cuando fue co-protagonista de Rebelde sin causa junto a James Dean. La Academia vio su trabajo y la nominó como Mejor Actriz de Reparto. Fue la primera de las tres nominaciones que recibió antes de los 25 años. Las otras fueron a Mejor Actriz por las películas Esplendor en la hierba (1961) y Amores con un extraño (1963). En la cima de la belleza junto a Liz Taylor Eran los años dorados de Hollywood y la belleza y la fama de Wood hicieron que se la comparara con otra de las grandes estrellas de la época: Elizabeth Taylor. Su carrera seguía creciendo. Su papel protagónico en West Side Story (1961) demostró la importancia que tenía para la gran pantalla. No era una actriz que pudiera cantar lo suficientemente bien como para encabezar un musical, pero el director no quería perderse su rostro, su ángel y la popularidad de la que ya gozaba, así que contrató a una cantante profesional que grabara las voces de las canciones y que permitiera que Natalie brillara una vez más. Además de la película que grabó con James Dean, también co-protagonizó obras nada menos que con Steve McQueen y Warren Beatty. Pausó su carrera artística durante varios años, un poco para priorizar la maternidad y otro poco porque su marido Robert Wagner, prefería que ella permaneciera en la casa. Wood y Wagner se casaron dos veces. Él fue involucrado por la justicia en la causa que investiga la muerte de Natalie (AFP PHOTO) Pero su regreso fue televisivo y con gloria. En 1979 ganó el Globo de Oro como Mejor Actriz por la miniserie De aquí a la eternidad, y en 1980 filmó su última película, destinada a la televisión, La memoria de Eva Ryker. Lo que vendría después sería su trágico final. La noche del misterio y la tragedia Robert Wagner, también actor, y Natalie Wood se casaron dos veces. La primera fue en 1957, ella tenía 19 y él, ocho más. Se divorciaron cinco años después y volvieron a casarse en 1972, tras una década separados. Tuvieron una hija, Courtney Wagner, y Natalie tuvo también otra de su matrimonio con Richard Gregson, un productor de Hollywood. Casi diez años después de que Wagner y Wood se reconciliaran, en noviembre de 1981, el matrimonio compartía la velada con el actor Christopher Walken, ya consagrado como una estrella del cine. Walken y Wood eran compañeros en el rodaje de Brainstorming y el matrimonio lo había invitado a compartir unos días a bordo de Splendour, su lujoso yate. La noche del 28 de noviembre de 1981, los tres cenaron en Doug’s Harbor Reef, un restorán en las inmediaciones de la isla Santa Catalina, en California. Tras una cena que incluyó dos botellas de vino y dos de champagne para los tres comensales, volvieron a embarcarse en el yate cuyo nombre remitía al film Esplendor en la hierba, uno de los mayores éxitos de la carrera de Natalie. Wagner, Wood y Walken: los tres estaban embarcados en el yate del matrimonio horas antes de que el cadáver de ella apareciera flotando Lo que sucedió a partir de allí permanece, más de cuarenta años después, en el terreno de las especulaciones y las hipótesis. El dato certero es que el matrimonio y su invitado volvieron al yate hacia las 22 y que a las 7.45 de la mañana del 29 de noviembre, hace exactamente cuarenta y cuatro años, el cuerpo de Natalie Wood fue encontrado flotando cerca de unas rocas. Tenía 43 años, vestía pijama y campera, y su muerte acababa de convertirse en un misterio. Sobre el yate, aparte de Wood, Wagner y Walken estaba Denni Davern, capitán de la embarcación. Los actores volvieron del restorán y sus conductas daban cuenta de que el consumo de alcohol había sido demasiado. La tensión entre el matrimonio empezó a escalar cuando Walken sugirió a Wood que volviera a meterse de lleno en su carrera artística: Wagner no quería saber nada. Los tres artistas discutieron. En sus memorias, Wagner llegó a reconocer que rompió una botella en medio de su pelea con Walken y, también, que la discusión con su esposa fue poniéndose cada vez más densa con el correr de los minutos. A la 1.30 de la madrugada, nadie podía encontrar a Wood sobre el yate. Su marido y el capitán de la embarcación denunciaron su desaparición ante la Guardia Costera, así como la falta del bote auxiliar. En ese instante, la Guardia inició su exhaustiva búsqueda. De ahogamiento a algo más La muerte de Natalie Wood fue la tapa de centenares de diarios estadounidenses y del mundo. Se trataba de una de las estrellas del firmamento de la industria del entretenimiento más poderosa del mundo. La muerte de Wood impactó en el mundo entero Demasiado rápidamente, la investigación inicial por el fallecimiento de la actriz se cerró apenas dos semanas después de que se produjera. Se consideró como un accidente por ahogamiento y se especuló con que el consumo de alcohol y la oscuridad conspiraron para que la actriz se resbalara en el yate y cayera al agua. Según esta hipótesis, Wood habría intentado subir al bote salvavidas para salvarse, pero su campera mojada, demasiado pesada, la hundió hasta ahogarla. Pero esa línea de investigación empezó a embarrarse. La autopsia de Wood reveló que la actriz presentaba moretones en los brazos y en el tórax, y una ulceración en una mejilla. Eran todos indicios de violencia física. Además, la Policía reparó en la fobia que históricamente Wood había presentado a las aguas abiertas. Es que las palabras de aquella vidente que visitó su madre habían condicionado su vida entera, y resultaba inverosímil que la actriz intentara escaparse en un bote inflable, algo que le resultaría terrorífico. Las dudas crecían pero el caso, burocráticamente, parecía cerrado. Hasta que en 2011 la Policía de Los Ángeles reabrió la causa vinculada a hechos ocurridos treinta años antes. Tenían nuevos testigos y cambios en declaraciones centrales. Robert Wagner en el funeral de su esposa, en 1981. (AP Photo/Reed Saxon) Es que Dennis Davern, el capitán del yate, modificó su testimonio: declaró que había habido una feroz pelea entre el matrimonio y que esa pelea podría haber desencadenado el asesinato de Wood en manos de Wagner. También aseguró que el marido de la actriz lo había amenazado para que no contara nada sobre esa discusión. También declaró Marilyn Wayne, que aquella noche de 1981 había anclado su embarcación en las cercanías del Splendour y que escuchó gritos desesperados. “Era una mujer que repetía todo el tiempo ‘que alguien me ayude, me estoy ahogando’”, sostuvo ante la justicia. En 2018, ante constantes cambios en las declaraciones de Wagner y dado que su relato “no encaja con los de los demás testigos”, la justicia de Los Ángeles lo consideró involucrado en el caso, aunque no presentó cargos concretos en su contra. El viudo de Wood, que todavía vive, se negó a hablar con los investigadores desde que se reabrió la causa. Sin una resolución concreta, las autoridades de Los Ángeles corrigieron el certificado de defunción de la actriz para que refleje que aún faltan respuestas. El documento dice que la muerte fue por “ahogamiento y otros factores no determinados”, y enfatiza en que “no están claramente establecidas” las circunstancias en las que Wood terminó en el agua de la costa californiana. Ese agua con la que la actriz no quería saber nada desde que una vidente había advertido sobre los peligros escondidos allí, casi como una premonición.

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