Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • Día Mundial del Oso Hormiguero: el curioso papel de la cola en la vida del gigante sudamericano

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 29/11/2025 02:54

    El oso hormiguero gigante utiliza su cola para equilibrarse, protegerse y regular su temperatura en los hábitats de Sudamérica/Fernando Flores - ArgentiNat FVSA Hoy es el Día Mundial del Oso Hormiguero, un mamífero conocido por su hocico alargado y una lengua fina y pegajosa, que utiliza para alimentarse principalmente de hormigas y termitas. Hay solo cuatro especies descritas de osos hormigueros y sus poblaciones habitan en América. Pero una de ellas también llama la atención por su gran tamaño y por su cola. Es el oso hormiguero gigante, que puede medir entre 1,20 y 2,20 metros de largo, si se incluye a la cola. Científicos de Brasil y el Reino Unido descubrieron cómo la cola de esa especie es el secreto mejor guardado de su supervivencia. Publicaron el estudio en la Journal of Ethology, de la editorial Springer Nature. Investigadores de Brasil y Reino Unido revelan que la cola del oso hormiguero gigante es clave para su supervivencia/ArgentiNat FVSA El equipo de trabajo estuvo formado por Alessandra Bertassoni, Arnaud Desbiez, Audrey Brisseau y Grazielle Soresini, de la Universidad Federal de Goiás y la Real Sociedad Zoológica de Escocia. Identificaron que la cola ayuda al animal a mantenerse en pie, llevar a sus crías, camuflarse, protegerse y hasta regular la temperatura del cuerpo. Sin su cola, el oso hormiguero gigante no podría vivir en libertad. Oso hormiguero gigante: dónde vive y qué come El estudio publicado en Journal of Ethology destaca la importancia de la cola en la vida diaria del oso hormiguero gigante./ArgentiNat FVSA El oso hormiguero gigante es un mamífero que llama la atención por su tamaño, su enorme cola peluda y un hocico largo y delgado. Vive solo en Sudamérica, especialmente en Brasil, Paraguay, Argentina y Bolivia, donde recorre sabanas, pastizales, selvas y bosques abiertos. Casi todo lo que come son hormigas y termitas. Usa su lengua larga, muy pegajosa y rápida, para sacar insectos de los nidos. Puede llegar a comer miles de hormigas o termitas en un solo día al meter su hocico en los montículos. Usa sus garras fuertes para abrirlos. No tiene dientes, así que tritura todo con la lengua y el paladar. El equipo de investigadores de Brasil y el Reino Unido se puso a estudiar la cola del oso, que es grande, peluda y diferenciadora. Así miraron la vida diaria de los osos La madre oso hormiguero emplea la cola como señal para sus crías y como herramienta de transporte y protección./ArgentiNat FVSA Durante casi tres años, los investigadores siguieron a varios osos hormigueros en el Cerrado de Mato Grosso del Sur con collares GPS, videos y fotos, sin alterar nunca sus rutinas. Detectaron que los animales tienen once formas de usar la cola: como apoyo para mantener el equilibrio, como cobija a la hora de dormir y como escudo contra el clima o los depredadores. El animal regula su temperatura corporal al cubrirse o al dejarse ventilar según las condiciones meteorológicas del momento. La madre siempre emplea a la cola como señal para sus crías: les indica si pueden subirse, alejarse o quedarse en calma. También los investigadores observaron que, desde pequeños, los osos hormigueros aprendían a darle múltiples usos a su cola. Es una herramienta constante desde los primeros días de vida hasta la adultez. En el Parque Nacional Iberá, en Corrientes, Argentina, el oso convive con el yaguareté que fue reintroducido/Archivo Administración Nacional de Parques Nacionales “El oso hormiguero gigante o yurumí (que significa “boca pequeña” en guaraní) es una especie emblemática de Sudamérica, aunque todavía se conocen pocos aspectos de su biología, con excepciones destacadas como la población reintroducida en el Parque Nacional Iberá“, contó a Infobae el biólogo y miembro de la Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos (SAREM) Sebastián Cirignoli. Para el experto, que forma parte del departamento de conservación del Parque Nacional Iberá de la Administración de Parques Nacionales y es consultor de la Fundación ProYungas, el estudio publicado en Journal of Ethology “aporta información clave para entender que la cola del oso hormiguero es mucho más que un rasgo llamativo, ya que cumple funciones claves para su supervivencia”. Sin cola, no hay vida normal La pérdida o lesión de la cola compromete gravemente la supervivencia del oso hormiguero gigante en libertad/ArgentiNat FVSA Los autores del estudio advirtieron que una lesión grande o la pérdida de la cola puede impedir que el oso hormiguero gigante sobreviva en la naturaleza. Sin cola, la hembra no puede transportar ni proteger bien a la cría y queda en desventaja para enfrentar peligros. Por eso, recomendaron que los centros de rescate y los zoológicos cuiden con especial atención la salud de la cola. Al evaluar si un oso puede volver a la vida silvestre, la cola pesa tanto como cualquier otra parte del cuerpo. Este hallazgo pone a la cola del oso en el centro: no es una rareza, es una herramienta danzarina y fundamental, imprescindible para que la especie siga existiendo en los paisajes de Sudamérica. El estado de la especie y las amenazas La especie está clasificada como Vulnerable por la UICN debido a la caza, atropellamientos y destrucción de su entorno./João Vitor Andriola /ArgentiNat FVSA “Este hallazgo es muy importante para el manejo de la especie, ya que indica que los individuos con lesiones graves en la cola tienen seriamente comprometida su posibilidad de sobrevivir en libertad. Los resultados del trabajo son cruciales para decidir su rehabilitación, cuidado y eventual liberación en la naturaleza”, afirmó Cirignoli. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la especie está clasificada como Vulnerable. De acuerdo con el biólogo, las principales amenazas que hoy ponen en riesgo al oso hormiguero gigante en toda su distribución son: La deforestación reduce el hábitat natural del oso hormiguero gigante y pone en riesgo su supervivencia en Sudamérica (Imagen Ilustrativa Infobae) Pérdida, degradación y fragmentación del hábitat: Este problema fue provocado por la deforestación y la expansión agrícola y ganadera, que generan poblaciones aisladas y más vulnerables. Mortalidad por atropellamientos: Se da más en rutas y caminos rurales, con fuerte impacto sobre las poblaciones. Caza y persecución directa: en la Argentina también se suma la matanza tras conflictos con perros en zonas rurales. Grandes incendios: Son desastres que destruyen su hábitat, su alimento (hormigas y termitas) y causan muertes directas de los animales. “La combinación de las amenazas en paisajes fragmentados puede conducir rápidamente a extinciones locales, incluso en áreas donde la especie aún sobrevive”, alertó Cirignoli.

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por