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  • Agustín Rossi: «Si la gente se queda en su casa, el que aplaude es Milei»

    » El Ciudadano

    Fecha: 31/08/2025 13:10

    Daniel Zecca Agustín Rossi se presentó por primera vez a una elección en 1987, como representante de la Juventud Peronista, en el marco de la renovación del partido, después de la dura derrota del 83 a manos de Raúl Alfonsín. Treinta ocho años después de aquella candidatura a concejal, es parte de una nueva renovación peronista, que esta vez echa mano de extrapartidarios como parte principal de la estrategia para sobreponerse al desencanto que generó en su electorado el último gobierno peronista. El ex jefe de bloque en Diputados durante buena parte del gobierno de Néstor y Cristina sabe que la parada es difícil, porque esta desilusión explica en parte la baja participación en las elecciones, pero a la vez advierte: «Si la gente se queda en su casa, el que aplaude es Milei». A la hora de definir la situación actual bajo el gobierno de Javier Milei, Rossi advirtió que «la urgencia es que el gobierno no siga deteriorando la vida de los argentinos» y explicó que este año fue el de mayor patentamientos de un auto de lujo como la Ferrari, pero también el de menor consumo de carne. «Está claro que Milei trata de trabajar con la plata de todos los argentinos defendiendo a la Argentina de los consumos suntuarios. Bueno, el resto de los argentinos la está pasando muy mal». Sobre el proceso de unidad que derivó en la lista de candidatos a diputados que encabeza la concejal de Ciudad Futura Caren Tepp y que lo tiene a él en segundo lugar, explicó: «El peor escenario era que el día lunes posterior al cierre de lista los peronistas se encontrasen con dos o más listas del peronismo en la provincia de Santa Fe». Para el referente peronista, «la conjunción de Ciudad Futura con el peronismo da una resultante positiva», que está llamada a «representar todo ese sentimiento anti-Milei que existe hoy en Argentina». —¿Cuál fue tu primera campaña? —Como candidato, año 87. Año 87. Fui encabezando la lista de concejales del peronismo en ese momento. Con un dirigente histórico muy prestigiado de la ciudad de Rosario, que hubiese merecido ser intendente, pero bueno, la política tiene esas cosas, que fue Gualberto Venecia. Yo con 26 años, 27 años, encabezaba la lista de concejales del PJ. Era un dirigente de la juventud peronista, que había tenido un protagonismo importante en todo lo que fue el proceso de la renovación peronista, y la legitimación de ese protagonismo nos permitió encabezar la lista de concejales. Y hace 20 años que fui por primera vez candidato a diputado nacional. —¿Cómo vivís a nivel personal una nueva candidatura en un marco de una experiencia inédita en el país, por lo extrema que es en todo sentido? —Lo vivo en principio con mucho entusiasmo, con muchas ganas. Y con mucha responsabilidad. Yo creo que lo que le está pasando a la Argentina es una catástrofe, económica, social, cultural, desde todo punto de vista, con un gobierno como el del presidente (Javier) Milei. Y yo sentí la responsabilidad de aportar todo lo que se podía aportar, en el marco de generar las condiciones para primero resolver la urgencia. La urgencia es que Milei no siga deteriorando la vida diaria de los argentinos. Y me parece que en ese sentido la elección de octubre es importantísima, fundamentalmente porque es la posibilidad de mejorar nuestra situación relativa de poder dentro de la Cámara de Diputados de la Nación. Hace 15 días hubo una sesión, menos, hace 10 días. En esa sesión tuvimos los votos necesarios para rechazar el método que declaraba la emergencia en discapacidad, pero no tuvimos los votos necesarios como para rechazar el veto a una ley que aumentaba el 7% de las jubilaciones y las pensiones y actualizaba el bono de 70.000 pesos para los jubilados que cobran la mínima. Si hubiésemos tenido una mayor cantidad de diputados, opositores, comprometidos, con coherencia, claramente antimileístas, seguramente eso hubiese estado vigente y hubiese significado un pequeño alivio para todos nuestros jubilados y pensionados, que son uno de los sectores más castigados. Entonces, primero hay que resolver la urgencia que es limitarle el poder a Milei, frenar el poder a Milei, y después hay que trabajar para reconstruir una nueva esperanza, una nueva expectativa, una nueva utopía, nuevos sueños, para el conjunto de la sociedad de Argentina. Así que son todos desafíos que a mí particularmente me entusiasman. Todo esto me compromete y estoy entusiasmado, por decirlo de alguna manera. Me compromete porque cuando uno está en el oficialismo habla la gestión y cuando uno está en la oposición lo que tiene que hacer es comprometerse. Comprometerse con todos aquellos sectores sociales que están siendo castigados y agredidos con las políticas que lleva adelante el gobierno del presidente y empezar a construir una idea de otra Argentina, una Argentina distinta a la que propone Milei. Una Argentina que recupere el valor de la justicia social, de la movilidad social ascendente, de la educación pública, de la salud pública, de la industrialización, del fortalecimiento de la ciencia, de la conjunción del mundo de la ciencia con el mundo de los sectores productivos, para generar mayor valor agregado, en una Argentina que explote correctamente sus recursos naturales, pero que esos recursos naturales también puedan servir para fortalecer el sistema previsional, como existe en Noruega, por ejemplo. Me parece que son todos desafíos que a mi criterio me entusiasman. Milito con las mismas ganas de aquella primera elección. —Si hay alguien que tiene experiencia dentro del Congreso entre los candidatos en Santa Fe, sos vos. Y vas a un Congreso, que pese a las dudas de muchos, funcionó como límite a los experimentos de Milei. —Sí, sin duda. Yo creo que los próximos dos años del poder legislativo van a ser importantísimos, porque hay que construir una arquitectura parlamentaria, una arquitectura legislativa que permita traducir en leyes, en iniciativas y en propuestas, esto que decimos de que hay que frenarlo a Milei. Porque las elecciones intermedias en cualquier país del mundo, con cualquier gobierno del mundo, es el momento en donde la sociedad opina sobre el rumbo de quién gobierna, sobre la gestión del presidente. Si hay argentinos que todavía siguen de acuerdo con el presidente, bueno, tendrán los candidatos de La Libertad Avanza para expresar ese acuerdo. Y si hay argentinos que están en desacuerdo con el presidente, lo que tienen que hacer es votar a los candidatos de la oposición. Yo creo que la oposición va a hacer una gran elección y que vamos a ganar las elecciones de octubre. Y eso nos va a dar un número de diputados y de senadores suficientemente importante como para resguardar la institucionalidad de la Argentina, pero al mismo tiempo generar las condiciones necesarias para que esta política que genera tanta crueldad empiece a revertirse. Porque es inentendible que el presidente vete un aumento del 7% a los jubilados y pensionados, cuando han perdido un montón de poder adquisitivo desde que el presidente asumió. Y es inentendible que haga esto por un lado y que por el otro lado baje los derechos de exportación, elimine los derechos de exportación de las mineras y pague intereses a tasa de interés altísima para mantener un dólar barato absolutamente ficticio. Lo que hay es un plan económico que está pensado al revés. La economía no es una ciencia exacta, la economía es una ciencia humana. Que tiene que tener como objetivo fundamental mejorar la calidad de vida de los habitantes de un determinado país. No hay un objetivo secundario, el principal objetivo es que después de dos años tu vida y la de todos los que estamos acá mejore. ¿Por qué? Por las medidas del gobierno. ¿Para qué está un gobernante? El gobernante no está para castigar a los argentinos. Bueno, entonces, el presidente lo que tiene es una mala asignación de prioridades, porque uno para gobernar lo que tiene que decir es decir ¿cuáles son las inversiones -no le llamo gastos a propósito- que son ineludibles? Tengo que pagar buenas jubilaciones, tengo que pagar buenas pensiones, necesito mantener el sistema universitario, necesito mantener un sistema de salud pública y puedo decir siete más para completar diez. A partir de eso tengo una orientación de cuál es mi necesidad de inversión. A partir de eso, bueno, trato de ver cuáles son los recursos para llevar adelante esta necesidad de esta inversión. El presidente hace al revés. El presidente hace absolutamente al revés, porque en realidad no mira ésto, sino que no le preocupa, aplica motosierra a los discapacitados, a los jubilados, a los pensionados, a los empleados del sector público, a la obra pública, a todo eso le aplica motosierra y achica ese nivel de inversión. Y después la plata se le va por el otro lado. Acá lo que está mal es la mirada de la economía. La economía tiene que mirar fundamentalmente al hombre. Y el peronismo tiene que retomar eso. Ahora, con el fallecimiento del Papa Francisco y la asunción del nuevo Papa, que eligió el nombre de León XIV, bueno, apareció León XIII, que fue el autor de la encíclica Rerum Novarum. ¿En qué momento hizo esa encíclica el León XIII? Bueno, esa encíclica se hizo en el momento de auge de la Revolución Industrial, de auge del capitalismo, y está destinada fundamentalmente a proteger al trabajo, al trabajo y al trabajador. Alienta a las organizaciones sindicales y demás. De esa encíclica, Perón toma una gran parte. Esa encíclica es la doctrina social de la iglesia y el peronismo siempre hace referencia a esa doctrina social de la iglesia. Bueno, fundamentalmente es poner la economía al servicio del hombre. Si no ponemos la economía al servicio del hombre, ¿qué estamos haciendo? No son un número de Excel los argentinos. —¿Cómo viviste este proceso de unidad que tuvo el peronismo y que repitió la lógica de la elección a constituyentes, aunque con menor dispersión que aquella vez? —Había un imperativo muy importante, que era tener una lista única del peronismo en las elecciones de diputados nacionales. Lo que no era fácil para el peronismo de Santa Fe, porque el peronismo de Santa Fe es un peronismo muy habituado a las PASO. Si nosotros hubiésemos tenido Paso, si hubiesen estado vigentes las Paso no había problema. No había problema, íbamos, nos presentábamos las Paso y ¿quién ordena la lista? La ordena la lista, el elector. Esto es lo que los que suspendieron las Paso no tuvieron en cuenta. Ahora la lista se ordena a partir de la opinión de los dirigentes y del peso relativo que pueda tener un dirigente en un determinado momento. Y la verdad es que es mucho más legítimo, mucho más genuino, que se ordene a partir de Paso. Bueno, pero no teníamos Paso. Hicimos una primera experiencia con la lista de convencionales constituyentes, que contuvo a una parte del peronismo, porque Marcelo Lewandowski y Roberto Sukerman habían ido aparte. Había que tratar de construir una lista que generase la mayor cantidad de consenso posible en la elección de diputados nacionales. Yo venía diciendo hace bastante tiempo que tenía expectativas de encabezar esa lista, entre otras cosas porque mi experiencia indica que para lograr escenarios de esas características tenés que tener un método. El método era así: a la cabeza va el más conocido, el que más mide, el que mejores posibilidades electorales pudiese dar. Así lo sostuve durante toda la durante toda la precampaña. En un momento no se podía ordenar de esa manera y salió esta alternativa de ordenarla con Caren a la cabeza. Y me pareció que había que sumarse ahí porque era lo que permitía tener una lista única. El peor escenario era que el día lunes posterior al cierre de lista los peronistas se encontrasen con dos o más listas del peronismo en la provincia de Santa Fe. Y eso no era bueno. Me parece que el mejor escenario era tratar de tener una lista única integrada por la mayor cantidad de sectores, los más representativos, incorporando algunos otros sectores que no habían participado en la de convencionales, por ejemplo, el sector de Marcelo Lewandowski está incorporado a través de la concejala mandato cumplido Silvana Teisa, también Fernanda Gigliani que es una consejera que en la última elección apoyó a Roberto Sukerman. Está la representación de los intendentes, con Pablo Corsalini, intendente de Pérez, representación de la Intersindical de Rosario, que es un núcleo sindical que agrupa gremios de la CGT, pero de la CTA también, bastante representativo. Está Javier Ojeda, que es el secretario general de Atsa Rosario. Entonces, me parece que se terminó conformando una muy buena lista. Una lista que combina de alguna manera las cosas que se venían hablando. Es de unidad, expresa renovación, reconoce coherencia. —¿Cómo definirías a Caren Tepp? —Una militante política, sin ninguna duda, con una gran convicción en las cosas que hace, en las cosas que lleva adelante, en las ideas que defiende, con mucha claridad desde el punto de vista ideológico, gran oradora, me parece que va a ser una enorme candidata. Va a ser una muy buena candidata en la medida que se vaya desarrollando la campaña. Me parece que esa conjunción de Ciudad Futura con el peronismo es una conjunción que da una resultante positiva. Ya lo vimos con Juan (Monteverde) en las elecciones a constituyentes y en las elecciones de concejales acá. Yo creo que vamos a hacer una muy buena elección, que vamos a retener seguramente los tres diputados que ponemos en juego y creo que existe claramente la posibilidad de ganar las elecciones. Esta es una elección de tercios en Santa Fe. —¿Vos la pensás así a la elección? ¿O puede estar más polarizada entre LLA y el PJ? —Lo que yo digo es que va a haber tres espacios que a la noche del 26 de octubre consigan representación parlamentaria. ¿Qué porcentaje tendrá cada uno? Bueno, eso se verá. Claramente es una elección donde va a haber un voto a favor de Milei y un voto en contra de Milei. Y el voto a Pullaro es un voto a favor de Milei. Si algo faltaba para clarificar el voto a Pullaro es la candidata que pone a primera diputada nacional, que es la vicegobernadora, que es una dirigente del PRO. Y el PRO es el partido que hizo la alianza a nivel nacional con Milei y seguramente no me imagino a la actual vicegobernadora, si asume como diputada nacional, ir a la cámara de Diputados a oponerse a Milei, sino que va a ir a levantar la mano con las iniciativas de Milei. Así que claramente me parece que la elección va a estar en esos términos. Y nosotros lo que tenemos que hacer es tratar de representar todo ese sentimiento anti-Milei que existe hoy en Argentina y que existe hoy en Santa Fe. Un sentimiento que yo veo cada vez más creciente, cada vez más creciente sobre todo en los grandes núcleos urbanos. Nosotros venimos de hacer muy buenas elecciones en elecciones municipales en los núcleos urbanos. En 10 de las 15 ciudades con mayor cantidad de habitantes ganamos las elecciones. Me parece que eso nos pone en un lugar de muchísima expectativa para las elecciones de octubre. —En medio de un escenario de crisis como el que estamos viviendo está creciendo la violencia política. ¿Qué mirada tenés? —Que el responsable de la violencia política hoy en la Argentina tiene nombre y apellido y es Javier Milei. Han incorporado Milei y su grupo de libertarios un grado de violencia discursiva, un grado de descalificación discursiva, de estigmatización para todo aquel que es opositor en la Argentina, de manera notable. Como nunca se había visto en la democracia argentina, utilizando además un lenguaje agresivo, incisivo y chabacano. Desde Milei, el candidato a primer diputado nacional de la de la provincia de Buenos Aires, todo eso es así. ¿Qué tiene que hacer el campo nacional y popular? No entrar en esa. El campo nacional y popular, los peronistas, no tenemos que entrar en ese escenario, ni en la violencia y menos aún en la violencia física. Pero yo creo que los argentinos no van a valorar una posición que sea el espejo o la cara de la otra moneda de lo que expresa Milei. No, los argentinos van a valorar una oposición que le devuelva normalidad a este país. Porque este país a partir de que está gobernado por anormales, digamos, parece anormal. Esto es así. Digo, es un país en donde el jefe de Gabinete es una figura decorativa, que está en la planta baja de la Casa Rosada utilizando el despacho del Ministerio del Interior. Y entonces tenés un poder bicéfalo, entre Milei y Karina, y esta figura de Karina Milei que cada vez está más sospechada de ser el vértice de un sistema de recaudación ilegal en base a sobornos y coimas, que se está generando en el estado. Conocemos lo de Andis, tenemos la sospecha de $Libra, que ahora se conformó la comisión investigadora, pero siempre aparece el nombre de Karina Milei. Como antes aparecía el nombre cuando se decía de las entrevistas al presidente, incluso la desde la venta de candidatura… Entonces, me parece que nosotros lo que tenemos que ofrecerle a los argentinos es volver a tener un país normal. El peronismo tiene la obligación de reconvocar a un escenario de apertura, porque Milei va a dejar a la Argentina tan destrozada, que va a haber que reconstruirla con el esfuerzo absolutamente de todos. Entonces, me parece que ese escenario significa tener políticas de diálogo con todos los actores políticos y sociales de la Argentina y volver a un escenario de normalidad. El presidente asumió y habló de espaldas al Congreso. Va al Congreso de la Nación, acusa a los diputados, dice que va a mandar un proyecto de ley para sancionar penalmente a los diputados y senadores que voten determinados tipos de proyectos, violando claramente la Constitución Nacional. Bueno, todo esto en el medio de una cantidad de cuestiones de esoterismo y ese tipo de cuestiones que, bueno, no parece ser lo lógico que tenga que tener un gobierno de un país como la Argentina. Mientras tanto, los dueños del circo -porque este es el payaso-, los grandes grupos económicos en Argentina, van a seguir recaudando. Y si este escenario de debilidad que hoy tiene el gobierno, producto del fracaso de su plan económico, si las corporaciones económicas financieras, de los cuales Clarín y La Nación son sus grandes voceros, ven que este es un gobierno débil, van a cambiar apoyo poniéndole condiciones. Y las condiciones van a ser siempre para maximizar su tasa de ganancia. De esto es lo que se trata en Argentina. ¿A quién le beneficia este dólar barato? Aquellos que tienen posibilidades de consumo suntuario. Fíjate ahora, el otro día leía, «este año va a ser el año que se patentaron la mayor cantidad de Ferraris en la Argentina» y es el año de menor consumo de carne por habitante en la historia de la Argentina. Bueno, está claro que hay dos argentinas. Y que Milei trata de trabajar con la plata de todos los argentinos defendiendo a esa Argentina, la Argentina de los consumos suntuarios. Bueno, el resto de los argentinos la está pasando muy mal. —De todo esto que vos describías, los casos de corrupción, la agenda legislativa, ¿qué crees que es lo que más pega en la baja que se está midiendo ya de su imagen? —Yo creo que se está agotando la paciencia, hay hartazgo social y el hartazgo social viene porque el rey está desnudo. Durante el año pasado todavía había muchísimos argentinos que querían que el ajuste lo iba a pagar la casta. Hoy ya nadie cree ese discurso. Ya nadie cree que el ajuste lo paga la casta. Todo el mundo piensa que la casta está en el gobierno, que la corrupción está en el gobierno y que el ajuste lo pagan los jubilados, los pensionados, los docentes, los docentes universitarios, la falta de obra pública, los trabajadores del sector público, los trabajadores en general. Ahí está el ajuste. Entonces, el rey hoy está desnudo. Me parece que eso, sumado a que claramente el gobierno tiene problemas en el sostenimiento de su política económica, es lo que más lo que más siente el ciudadano de a pie. No es que se ha producido un deterioro brusco de la vida diaria y cotidiana de los argentinos. Es que se ha corrido el velo. Porque el año pasado muchos argentinos decían «bueno, tenemos que hacer esto porque en algún momento las cosas se tienen que…». Bueno, ya nadie cree que el presidente esté pensando en cómo hacemos para recuperar la Argentina. Los que están en contra de Milei son sentimientos muy duros, tienen bronca, tiene angustia, odio en algún momento. Ese sentimiento es un sentimiento muy duro, que no creo que vaya a cambiar. Entonces, si a todo este combo le aparecen flagrantemente casos de corrupción. Bueno, entonces claramente empieza a ser la gota que rebalsa el vaso, digo, bueno. Tenés $Libra, tenés la las valijas de Scatturice, tenés los contratos de la familia Menem con el Banco Nación, tenés ahora el tema de la Andis. Bueno, aparecen una cantidad de cuestiones que van generando la sensación de que estamos en un gobierno que castiga al conjunto de la sociedad, mientras su dirigencia se termina enriqueciendo. —Hay un estudio reciente de la UBA que dice que entre los que no van a votar hay muchos desencantados de Milei, pero que también hay muchos desencantados del peronismo. —Bueno, este es el desafío nuestro. El desafío de la oposición es ver de qué manera nosotros generamos una propuesta para la coyuntura y para el futuro, que vuelva a enamorar a la Argentina. Lo que tenemos que lograr es que los argentinos se reconcilien con la política. En tanto que es la única herramienta que tiene el pueblo argentino para producir transformaciones sociales. No hay otra herramienta posible como para producir las transformaciones sociales y económicas que los argentinos necesitan. Esa apatía o esa distancia tiene una parte en origen a que nosotros en el último gobierno no dimos las respuestas que la sociedad nos reclamaba. Y tiene argentinos que confiaron en Milei, que hoy ya no confían, y que se sienten más cómodos yendo a no votar que votando una alternativa de la oposición. Y hay también una situación inducida por el oficialismo. Porque el oficialismo es como que le dice al votante de ellos «Vení a votar» y al que no lo va a votar le dice «Quédate en tu casa». ¿Cómo hace esa inducción el oficialismo? Criticando la política. Milei sigue descalificando la política. Entonces también hay que entender eso. Nosotros tenemos que recuperar confianza, acortar distancias con esos sectores de la sociedad y también decirles que si quieren cambiar algo, quedarte en tu casa es indirectamente votar a Milei. Si vos estás en desacuerdo con lo que hace Milei y no vas a votar por un candidato opositor, si te quedás en tu casa el que aplaude es Milei. Lo que necesitamos es que vengas a votar a un candidato opositor, el que te parezca, el que te genere más confianza. Nosotros creemos que lo mejor, lo más potente, está dentro del peronismo, para ir a ponerle freno a Milei. Pero me parece que la derecha juega con eso. La derecha no quiere un escenario de alta participación electoral. La derecha no quiere un escenario de gente movilizada, de gente activa, la derecha quiere que la gente que está en desacuerdo se quede en su casa y que los que están de acuerdo lo vayan a votar a ellos. Nosotros tenemos que tratar de generar una propuesta para despertar expectativas, pero también advertir que Milei gana también si vos te quedás en tu casa.

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