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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 29/08/2025 18:44
A pesar de su juventud, la ingeniera agrónoma María Victoria Cachero, tiene una larga trayectoria en la actividad ganadera, que incluye su paso por Nueva Zelanda y Australia (Instagram) Haber trabajado en el sector agropecuario sin limitaciones de género es, para María Victoria Cachero, uno de los pilares de su carrera. “Siempre fui valorada por mis aptitudes y herramientas, muchas adquiridas en la facultad, y acompañada por ingenieros que me brindaron oportunidades”, afirmó en Chacra Agro Continental. Su experiencia internacional comenzó en Nueva Zelanda, donde se desempeñó dos años en el sector lácteo. Allí, vivió de cerca sistemas estacionados con pariciones masivas y equipos de trabajo mayoritariamente femeninos. “Creo que la mujer, al asistir a un animal joven, tiene un abordaje más cálido y compasivo. La frustración no aparece tan rápido y se busca resolver sin recurrir a la fuerza”, explicó. Posteriormente, trabajó tres años en Australia, participando en sistemas de confinamiento ovino, producción porcina y diferentes escalas de ganadería bovina, incluida una experiencia en un feedlot de 36.000 cabezas coordinado por mujeres. En ese contexto, destacó la influencia de la metodología Temple Grandin como referente de bienestar animal. “Me gustaría que más mujeres se animen a ocupar estos espacios. La diversidad de miradas siempre enriquece las decisiones”, asegura María Victoria Cachero (Instagram) Consultada sobre las diferencias entre la ganadería oceánica y la argentina, Cachero señaló que es fundamental aprovechar las herramientas digitales que ellos ya tienen incorporadas para gestionar y lograr mayor estabilidad en el sistema. Resaltó especialmente la trazabilidad: “Es clave para el consumidor final saber de dónde viene el producto. En agricultura ya lo aplicamos hace años; en ganadería, podemos y debemos hacerlo”. Para la ingeniera, la experiencia de haber trabajado en entornos diversos, con equipos internacionales y en sistemas productivos distintos, le dio herramientas que hoy busca transmitir en Argentina. “Me gustaría que más mujeres se animen a ocupar estos espacios. No hay tareas que no podamos realizar, y la diversidad de miradas en un equipo siempre enriquece las decisiones”. Finalmente, instó a los productores a adoptar registros y metodologías simples para el seguimiento animal. En su opinión no es necesario tanta tecnología sofisticada, “se puede empezar con herramientas prácticas y eficientes que conecten al equipo de campo con el asesor”, señaló.
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