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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 29/08/2025 04:51
No importan la edad ni el lugar, siempre es buen momento para reinventarse (Imagen ilustrativa Infobae) Jueves, 19 horas. Evento privado. Era uno de mis últimos eventos en Buenos Aires. En una ronda íntima con amigos y colegas, compartí la noticia: con mi pareja nos íbamos a vivir a España. No por una crisis, no por necesidad, sino por una mezcla de deseo, convicción y un proyecto que veníamos soñando hacía tiempo. Las reacciones fueron una mezcla de sorpresa, admiración y miedo proyectado: —“¿Dejar todo a esta edad?” —“¿Arrancar de cero?” —“¿Y todo lo que lograste?” Tenían razón: era mucho lo que parecía “dejar”. A los 47 años, con una carrera profesional consolidada, un rol global y una buena vida en Buenos Aires, hice algo que muchos no entendían del todo: decidí volver a empezar. Muchos me decían: “Pero si acá tenés todo”. Y sí, pero me faltaba una parte esencial: desafiarme a mí mismo. Quise ver qué quedaba de mí cuando tenía que volver a explicar quién soy. El silencio del que recién llega Madrid me recibió con las puertas abiertas, pero en silencio. Nadie sabía quién era. Y eso me dio la oportunidad de observar, de escuchar, de entender cómo se mueven los códigos, las jerarquías, los afectos y los negocios en un país que es familiar y extranjero a la vez. Y aprendí que ese anonimato también era un don, porque me forzó a crecer desde la escucha y el aporte. Otro de los grandes desafíos fue reconstruir el capital social. En esta oportunidad, me propuse no forzar los vínculos, sino dejarlos florecer con autenticidad. Fui compartiendo ideas, generando espacios, organizando eventos, escuchando más de lo que hablaba. Y poco a poco, el ecosistema me empezó a reconocer. No importaba lo anterior (y eso también fue liberador) A nadie le importaba que hubiese empezado mi carrera con Rodolfo Terragno, ni que hubiese trabajado junto a Eduardo Eurnekián, Ernesto Gutiérrez o Rafael Bielsa en Corporación América y Aeropuertos Argentina 2000. Tampoco que hubiese sido presidente del Buró de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires, vicepresidente de ACI-LAC (Airport Council International para Latinoamérica y el Caribe), ni que haya organizado —junto al sector privado de las Américas— más de 10 asambleas empresariales del continente. Mucho menos que hubiera liderado dos cumbres interamericanas con empresarios de alto nivel: una en Mar del Plata y otra en Trinidad y Tobago, junto a la OEA, durante la era de José Miguel Insulza y con Albert Ramdin, quien hoy lidera la organización como secretario general. Ni siquiera era relevante que hacía más de 10 años fundé SIMPLE Communications para ayudar a las organizaciones a desarrollar su marca y conectar con su público. Tampoco pesaban mis campañas premiadas, como la de Manu Ginóbili, ni las colectas humanitarias en aeropuertos para ayudar a Haití. Ni siquiera que hubiera impulsado a La Dolfina junto a Pablo Ramírez en la pasarela de Nueva York. Todo eso era parte de un CV que no hablaba por mí. Emigrar a esta edad es un acto de fe en uno mismo. Es confiar en que la experiencia acumulada no pesa, sino que impulsa. Que no se trata de replicar lo que fuiste, sino de traducirlo a otro idioma, a otro código, a otra cultura. Tres verdades que me regaló la reinvención: Lo más valioso es lo intangible, no lo que dice tu CV: la visión regional, el criterio, la templanza, la intuición para detectar cambios y adaptarte rápido. Eso no se enseña. Se vive. Repetir no es escalar: lo que funcionó allá, no siempre funciona acá. El contexto lo es todo. Y entenderlo es una muestra de inteligencia emocional y profesional. No hay edad para redefinirse: reinventarse no es solo para los veinteañeros, es para quien tiene el coraje de hacerle espacio a una nueva versión de sí mismo. Hoy también me reinventé en lo profesional desde la tecnología y la IA. Fui pionero, junto a mi equipo, al crear en diciembre de 2021 la primera campaña de comunicación hecha con IA generativa a nivel mundial: WE ARE NEOS, que obtuvo más de 20 de premios internacionales en Argentina, Brasil, México y España. Además, me convertí en divulgador en temas de IA, con más de 300 artículos escritos, 20 conferencias dictadas, y una comunidad que crece semana a semana. No esperes estar vacío para moverte. A veces, el mejor momento para migrar,(hacia el exterior o hacia tu interior) reinventarte o resetear es cuando todo está bien. Porque ahí elegís desde la plenitud, no desde la urgencia.
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