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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 09/04/2025 06:36
Las autoridades buscan al agresor (Télam) Una joven de 20 años denunció haber sido secuestrada y abusada sexualmente por un hombre de su barrio en Las Heras, Mendoza. El hecho conmocionó a la comunidad local. La familia de la víctima perdió contacto con ella alrededor del mediodía, cuando regresaba de la facultad. La joven fue raptada por un vecino, quien la mantuvo cautiva y abusó de ella durante varias horas. Tras lograr escapar, la joven recibió ayuda de un colectivero, quien la llevó de regreso a su hogar. El hecho ocurrió el lunes, en la zona de El Borbollón. Alrededor de las 21 horas, Adrián, un chofer de la línea 665, se vio involucrado en una situación inesperada mientras realizaba su habitual recorrido. Una joven apareció frente a su unidad y le hizo señas para que la dejara subir. Aunque al principio no la reconoció, debido a que llevaba una capucha puesta, pronto se dio cuenta de quién se trataba. “La conozco porque es pasajera de todos los días y además sabía que la estaban buscando”, relató Adrián a Radio Nihuil. Con una voz entrecortada y llena de angustia, la joven subió al colectivo y, sin perder tiempo, le confesó al chofer el sufrimiento que había padecido. “Lo único que me dijo fue: ‘Me hicieron de todo’ y lloraba”, recordó el chofer, quien no dudó en desviar su recorrido para llevarla rápidamente hasta el cruce de la Ruta 40 y la calle San Ramón, donde se encontraban los padres y vecinos de la joven, reunidos en busca de su paradero. El cruce de la Ruta 40 y la calle San Ramón, donde se encontraban los padres y vecinos de la joven La desaparición de la joven había sido reportada por sus padres alrededor de las 13:30 horas del mismo día. Tras salir de la facultad, la chica se había subido a un colectivo del Grupo 300 y se bajó en la Ruta 40, en El Borbollón. En ese tramo, debía atravesar una zona desolada, y estaba en constante comunicación con su madre, hasta que repentinamente dejó de responder. La joven de 20 años pasó por la vivienda del hombre, señalado como el presunto agresor, quien le pidió que se aproxime. Era alguien que ella conocía, ya que había realizado trabajos de albañilería en su casa, por lo que la víctima se acercó para hablar con él. En cuestión de segundos, el agresor la tomó y la ingresó a la fuerza a su domicilio. En su relato, la joven mencionó que su abusador la amenazaba con matarla, mientras ella trataba de escapar y le suplicaba por su vida. Aún no se descarta la participación de otras personas en el hecho, dado que la joven siempre utilizó el plural para referirse a sus atacantes. Esta hipótesis está siendo analizada por los investigadores. Tras el abuso, fue liberada por la parte trasera de la casa del agresor, lo que le permitió escapar y correr hasta pedir auxilio. Los vecinos de Las Heras se organizaron para iniciar la búsqueda del agresor. Compartieron información de la búsqueda a través de un grupo de WhatsApp, pero el hombre también era parte del chat y no lo sabían. Llevaba tres meses viviendo en el barrio sin que fuera reconocido plenamente por la comunidad. Por esto mismo, creen que utilizó la información que difundían a su favor para evitar ser descubierto. La Policía desplegó un operativo con helicópteros y drones para dar con el paradero del hombre. Aunque los testigos señalaron que el presunto agresor se encontraba en el interior de su casa y que los oficiales se demoraron en detenerlo, por lo que logró huir por un oscuro descampado que hay detrás de su vivienda. “Recién a las 23 llegó un helicóptero acompañado de drones para buscarlo cuando vaya a saber ya dónde estaba”, declaró una vecina. El enojo de los habitantes del barrio de Las Heras creció aún más por la decisión de poner una custodia policial en la casa del agresor, mientras que en el domicilio de la víctima no había ni un solo oficial. Mientras tanto, la joven fue internada y quedó en observación, tras haber sufrido un trauma físico y emocional por el secuestro y abuso del que fue víctima.
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