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Parana » Plazaweb
Fecha: 05/04/2025 03:04
Las imágenes estilo Studio Ghibli, que recrean el estilo japonés del animador y productor Hayao Miyazaki, fueron furor durante los últimos días. Millones de usuarios en todo el mundo se divirtieron pidiéndole al Chat GPT que realice esa conversión simpática: basta con suministrar una foto propia para que el algoritmo haga la magia y uno pueda sentirse protagonista de una película como El viaje de Chihiro. ¿Cuánta agua se necesita para generar una imagen con IA? Los centros de datos que alojan los modelos de inteligencia artificial utilizan grandes cantidades de energía, lo que genera calor. Para evitar el sobrecalentamiento, estas instalaciones requieren sistemas de refrigeración basados en agua. Cada vez que se genera una imagen con IA, se activan estos procesos de enfriamiento, contribuyendo al consumo de este recurso vital. Un estudio publicado en Nature en 2023 reveló que los centros de datos de compañías como OpenAI, Google y Microsoft consumen miles de millones de litros de agua al año solo para refrigeración. En términos individuales, convertir una imagen en una ilustración estilo Ghibli puede requerir aproximadamente 3,45 litros de agua, equivalente a 17 vasos de agua potable. De hecho, Aunque es imposible saberlo a ciencia cierta, se estima que se consumieron nada menos que 200 millones de litros de agua, necesarios para el enfriamiento de los servidores que se encargan de realizar el trabajo y responder a la demanda incesante de los usuarios. Según datos del MIT Technology Review, el consumo de agua de los centros de datos ha aumentado un 30 % en los últimos cinco años debido a la popularidad de los modelos de IA. La combinación de una creciente demanda y una falta de regulaciones específicas sobre el consumo de agua en la industria tecnológica plantea serios desafíos ambientales que deben abordarse de inmediato. Alternativas sostenibles para reducir el impacto A pesar del alto consumo de agua, existen estrategias para reducir el impacto ambiental de la IA. Algunas empresas tecnológicas han comenzado a utilizar sistemas de enfriamiento más eficientes, como refrigeración con aire o el uso de aguas residuales tratadas en lugar de agua potable. Además, en 2024, la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA) propuso normativas para regular el consumo de agua en centros de datos. Empresas como Google y Microsoft también han anunciado compromisos para mejorar la eficiencia de sus instalaciones y reducir su huella hídrica en un 30 % para 2030. Uso responsable de la IA: recomendaciones para usuarios Los usuarios también pueden contribuir a mitigar el impacto ambiental del uso de IA. Una de las formas más efectivas es utilizar estas tecnologías de manera consciente, evitando generar imágenes de forma masiva sin un propósito específico. También es recomendable optar por herramientas de IA que implementen prácticas sostenibles. Según un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el sector tecnológico debe trabajar en conjunto con los gobiernos para desarrollar regulaciones que equilibren la innovación con la protección ambiental. El diálogo entre empresas, científicos y políticos será clave para garantizar que la IA continúe evolucionando sin comprometer los recursos naturales. El futuro de la IA y la sustentabilidad A medida que la inteligencia artificial se expande, también aumentan los desafíos ambientales que plantea. La industria tecnológica enfrenta el reto de optimizar sus procesos para reducir su impacto en el planeta. Investigaciones actuales buscan desarrollar modelos de IA que requieran menos recursos, mejoren su eficiencia y empleen energías renovables en su funcionamiento. La regulación y la innovación jugarán un papel crucial en la sostenibilidad de la IA. Iniciativas como el "AI for Good" de la ONU buscan impulsar el desarrollo responsable de estas tecnologías, asegurando que su crecimiento no comprometa el equilibrio ecológico. Fuente: Clarín
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