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» La Capital
Fecha: 04/04/2025 18:23
Un centro de cuidados intensivos. Sueldos malos y jornada interminables. Dos enfermeras de turno noche cometen un error que deviene en fatalidad. La jefa de enfermería descubre el hecho al volver de una protesta sindical. En tono de comedia, emergen las miserias y el desgaste psíquico que conlleva una existencia consagrada al cuidado. De esto se trata “La paciencia. Fatídica sindical”, la obra de teatro porteña que homenajea a los trabajadores de la salud y que este fin de semana llega por primera vez a Rosario. Escrita y dirigida por Macarena García Lenzi y protagonizada por Karina Elsztein, Valeria Giorcelli y Noelia Prieto, se podrá ver el sábado 5 de abril, a las 21, en el Gran Salón de la Plataforma Lavardén (Mendoza 1085). Trabajadores de la salud tienen 2x1 , comprando sus entradas en la boletería del teatro (promoción con cupos limitados). La precariedad laboral, el poco reconocimiento de su labor dentro del sistema sanitario y el predominio de la mirada médica hegemónica en la toma de las decisiones, que conduce a dejerarquizar y cuestionar los saberes específicos de la enfermería, forman parte central de este relato donde se ponen en juego a la vez lo más cruel y lo más generoso de la humanidad. A pesar de lo que podría sospecharse, “La paciencia” nació antes de la pandemia. “Estuve en una sala de espera mucho tiempo durante algunos meses, por un ser querido, y pasé largas horas por la noche observando los movimientos de las enfermeras y todo lo que ocurre alrededor. Creo que para distanciarme del dolor, y como soy dramaturga, se me venían muchas historias”, contó Macarena García Lenzi en diálogo con La Capital. Esa escucha involuntaria se volvió atenta, y la directora percibió que había algo inherentemente cómico en algunas dinámicas e interacciones propias de ese espacio. De esa manera, las historias que fueron armando la obra eran propias de un género que Macarena ya trabajaba y le era cómodo: la llamada comedia negra, esa estrategia de supervivencia para reírse de las miserias humanas. “El paradigma es el velorio, donde hay personas atravesando quizás el peor momento de su vida y alguien se tienta porque pasa algo tremendo. Si uno pone una lupa deformante sobre eso, se puede distanciar y hasta reírse de la angustia, del dolor y del horror”, explicó García Lenzi. “En los ensayos hablábamos de que los personajes están sufriendo todo el tiempo en realidad. Entonces, la idea es que aunque es una comedia y da risa, los personajes nunca quieren hacer reír, siempre están metidas en esa fatídica que es casi como un género”, agregó. “Se abrían de tramas subsidiarias: los pacientes que hablan con los familiares, los familiares que después hablan por teléfono con otros familiares. Así fui cosiendo historias, por estar todos los días en esa sala de espera, que de otra manera no hubiera conocido. Ese lugar que nos iguala a todos y nos pone de frente ante la posibilidad de la muerte”, detalló. Embed Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de La Paciencia (@lapacienciateatro) >> Leer más: Se estrena la obra "Astronautas", una revancha sudamericana de los viajes espaciales La pandemia, referencia obligada Todo eso nutrió los cimientos de “La Paciencia”, pero rápidamente las injusticias del sistema tomaron centralidad en la trama. “Cuando empecé a investigar sobre las enfermeras, di enseguida con su lucha por ser reconocidas como personal de la salud y entonces aparece con mucha contundencia en la obra lo político: cómo se pone a gente que es esencial para el funcionamiento de la sociedad en un lugar de vulneración de derechos y poca valoración”, contó Macarena. Y todavía no había ocurrido la pandemia, momento paradigmático de la contradicción entre admiración y desidia hacia quienes pusieron el cuerpo en primera línea. “La pandemia reforzó la historia porque de repente los trabajadores de la salud eran los héroes y heroínas, se los aplaudía todos los días, y la pandemia terminó las enfermeras están igual o peor que antes, sin ningún reconocimiento. Eso marcó mucho la hipocresía de la sociedad y lo injusto de este sistema en el que vivimos”, subrayó la dramaturga y directora. Si bien la obra plantea una situación aparentemente insólita, el equipo de “La paciencia” descubrió más temprano que tarde que, como suele ocurrir, la realidad supera a la ficción. “Cuando empezamos a ensayar con las tres actrices y con la asistente de dirección, Laura Visconti, nos pusimos en contacto con enfermeras y nos juntamos con ellas. Las cosas que pasan en la obra son muy delirantes. Y cuando cotejábamos con ellas cuán verosímiles podrían ser las situaciones descritas en la obra, pensando que era una locura lo que estábamos planteando, nos decían que esas cosas suceden, y también otras peores. Era increíble escuchar las historias que tenían para contar y lo que viven día a día”, relató Macarena. Embed Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de La Paciencia (@lapacienciateatro) >> Leer más: El sueño del teatro propio: inicia el ciclo "En obra" con obras de otras latitudes En esos encuentros también se dieron todas las referencias técnicas necesarias: vocabulario específico, manipulación de objetos, movimientos instrumentales, lógicas de tratamiento. La obra de teatro no se toma a la ligera el universo profesional y la serie de conocimientos particulares que busca retratar. “La paciencia” estrenó hace tres años en El Camarín de las Musas en Buenos Aires, y se sostuvo en cartelera por la notable respuesta de la audiencia. “Sigue siendo una sorpresa la recepción del público. Tuvimos muy buenas críticas y un muy buen renacimiento también de las enfermeras, lo cual era muy importante para nosotras”, recuperó García Lenzi. Las protagonistas de la historia no sólo empezaron a recomendarse la obra entre unas y otras, sino que un grupo de la Asociación de Licenciadas en Enfermería gestionó un reconocimiento: la pieza teatral fue declarada de interés social y cultural por la Legislatura porteña. “Creo que las enfermeras tienen una capacidad de humor muy elevada, porque es parte de la supervivencia, y además tienen mucho sentido del humor sobre ellas mismas”, reflexionó Macarena. “Hace poco fuimos a Entre Ríos y ahora vamos a Rosario, viajes muy esperados para nosotras así que estamos muy contentas”, cerró la directora. Tras su función en Lavardén, “La Paciencia” volverá a Buenos Aires para presentar tres funciones en el ex CCK, antes de volver en mayor a El Camarín de las Musas. Después, emprenderán un viaje a España para su primera gira internacional.
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