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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 03/04/2025 14:55
Las peras son una fuente rica en fibra, ideal para la salud digestiva (Imagen Ilustrativa Infobae) Las peras son mucho más que una fruta dulce y jugosa. Su alto contenido en fibra, antioxidantes y compuestos antiinflamatorios las convierte en un alimento esencial para mantener una buena salud digestiva, cardiovascular y general. Con más de 3.000 variedades disponibles en todo el mundo, ofrece una amplia gama de nutrientes esenciales que pueden contribuir a la prevención de enfermedades crónicas y al bienestar general. El valor nutricional de una pera Son una excelente fuente de nutrientes esenciales. Según precisó el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), una pieza mediana de esta fruta aporta, además de fibra, vitaminas y minerales que son fundamentales para el funcionamiento del cuerpo. Entre los antioxidantes presentes en las peras se encuentran la vitamina C y la quercetina, que ayudan a combatir los radicales libres y a reducir la inflamación. Este último beneficio es especialmente relevante, ya que la inflamación crónica está asociada con enfermedades como la diabetes tipo 2 y los problemas cardíacos. Además, las peras tienen un bajo índice glucémico, lo que significa que su consumo no genera picos significativos en los niveles de azúcar en sangre. Esto, combinado con su contenido en fibra, las convierte en una opción ideal para personas que buscan controlar su glucosa o prevenir la diabetes. De acuerdo con el estudio citado, consumir cinco o más porciones semanales de frutas ricas en antocianinas, como las peras rojas, puede reducir el riesgo de diabetes tipo 2 hasta en un 23%. Los beneficios de la pera para la salud Uno de los principales beneficios de las peras es su impacto positivo en la salud digestiva. La fibra que contienen, en su mayoría insoluble, facilita el tránsito intestinal al aumentar el volumen de las heces, lo que previene problemas como el estreñimiento. Según la Sociedad Estadounidense de Nutrición, menos del 10% de los adultos en Estados Unidos consume la cantidad diaria recomendada de fibra, lo que resalta la importancia de incluir alimentos como las peras en la dieta. En cuanto a la salud cardiovascular, las peras también juegan un papel importante. La fibra soluble presente en esta fruta ayuda a reducir los niveles de colesterol LDL, conocido como “colesterol malo”, y mejora los marcadores sanguíneos relacionados con el corazón. Además, los antioxidantes como las procianidinas y la quercetina contribuyen a mantener la salud arterial y a prevenir enfermedades cardiovasculares. Otro aspecto destacado es el efecto de las peras en el microbioma intestinal. Los prebióticos presentes en esta fruta fomentan el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino, lo que no solo mejora la digestión, sino que también fortalece el sistema inmunológico y la salud general. Más de 3.000 variedades de peras se cultivan en todo el mundo (Imagen Ilustrativa Infobae) ¿Es recomendable comer cáscara de pera? La cáscara de la pera es una parte fundamental de su valor nutricional. Según los del USDA, esta contiene una gran cantidad de fitonutrientes, compuestos que ayudan a proteger el cuerpo contra los daños de los radicales libres. Además, la fibra insoluble que se encuentra en la cáscara es clave para mejorar el tránsito intestinal y prevenir problemas digestivos. Sin embargo, es importante lavar adecuadamente la fruta antes de consumirla, especialmente si no es orgánica, para eliminar posibles residuos de pesticidas. Consumir la pera con cáscara no solo maximiza su aporte de fibra, sino que también permite aprovechar al máximo sus antioxidantes y otros compuestos beneficiosos. Ideas para incorporar la pera a la dieta diaria Las peras son una fruta extremadamente versátil que puede integrarse fácilmente en diversas preparaciones culinarias. Estas se pueden consumir frescas como un refrigerio saludable o utilizarse como ingrediente en recetas dulces y saladas. Algunas opciones incluyen añadir rodajas de pera a ensaladas, utilizarlas en batidos o combinarlas con quesos para un aperitivo sofisticado. Además, las peras pueden ser la base de mermeladas, salsas o postres horneados, como tartas y crumbles. También se pueden cocinar en almíbar o utilizarse en la elaboración de licores. Para quienes buscan opciones más innovadoras, las hojas del peral pueden emplearse para preparar tés con propiedades relajantes.
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