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» Elterritorio
Fecha: 03/04/2025 11:51
La medida alcanza a los imputados Gustavo Rocha, Lucas González Bonomo y Alex Iñeguez. Se mantiene la búsqueda de cuatro prófugos: Agustina Atrio, Walter Atrio y su hijo Matías Atrio, además de Néstor Rebottaro. miércoles 02 de abril de 2025 | 15:00hs. El misionero fue víctima de un violento crimen en Buenos Aires. //Foto: Facebook. El Juzgado de Garantías 3 de Mercedes, provincia de Buenos Aires, resolvió dictar la prisión preventiva de los tres detenidos que actualmente permanecen privados de la libertad en la causa que investiga el asesinato del albañil misionero Jeremías Sosa. El atroz crimen ocurrió en la noche del sábado 22 de febrero en la localidad de Olivera, partido de Luján, durante un feroz linchamiento. El juez Patricio Arrieta rechazó los pedidos de excarcelación formulados por las defensas de los imputados Gustavo Rocha y Lucas González Bonomo, representados por la Defensoría Oficial, así como el presentado por la abogada de Alex Iñeguez. Asimismo, señala el semanario El Civismo, se mantuvo la calificación de "homicidio agravado por su comisión con alevosía" que en una tercera instancia estableció la Fiscalía 10, atribuyendo distintos roles en el crimen a los acusados: Rocha y González Bonomo fueron considerados coautores, mientras que Iñeguez fue señalado como partícipe necesario del crimen. De confirmarse esta decisión en instancias superiores, los tres imputados afrontarán el juicio oral en prisión. Los cuatro prófugos La medida adoptada por el Juzgado se basó en la reconstrucción del hecho mediante diversas pruebas y testimonios recabados por la Fiscalía en todo este tiempo. Sin embargo, la resolución se demoró debido a las apelaciones presentadas por las defensas de otros seis imputados en la causa. Cuatro de ellos, fueron declarados formalmente prófugos tras librarse sus órdenes de captura, mientras que Franco Gutiérrez permanece en esa condición casi desde el inicio de la investigación. Los nuevos prófugos son Agustina Atrio, Walter Atrio y su hijo Matías Atrio, además de Néstor Rebottaro. La Fiscalía solicitó la captura de estos cuatro individuos y, tras incorporarse al sistema judicial, son considerados oficialmente fugitivos de la justicia. Reconstrucción Según la Fiscalía, se encuentra acreditado con el grado de certeza provisoria necesario para dictar una medida coercitiva de la libertad que la noche del 22 de febrero de 2025, aproximadamente a las 22:18, Jeremías Sosa transitaba por la vía pública en la localidad de Olivera, cuando fue perseguido por un grupo de vecinos, entre ellos Franco Gutiérrez, quien vestía una remera de color verde. Al darle alcance, Gutiérrez habría derribado a Sosa y comenzado a golpearlo en el rostro. Con el correr de los minutos, otras personas se sumaron a la agresión, incluyendo a Alex Iñeguez, quien a las 22:19 se ubicó cerca de la víctima y lo sujetó de la mano derecha para inmovilizarlo mientras se encontraba boca abajo en el suelo. Durante aproximadamente 10 minutos, Sosa pidió auxilio sin obtener respuesta, mientras continuaba siendo golpeado. Gustavo Rocha y Lucas González Bonomo también participaron del ataque, propinándole golpes letales en la cabeza. Algunos de los agresores se retiraron con el correr de los minutos, entre ellos Iñeguez a las 22:32, pero la golpiza se extendió hasta las 22:35. Durante este tiempo, ataron a Sosa con una soga para evitar cualquier posibilidad de escape, a pesar de que ya había recibido múltiples golpes y se encontraba gravemente herido. "Es decir que Sosa habría sido agredido brutalmente en forma continua por un lapso de 17 minutos, procediendo en un momento dado a atar a la víctima convaleciente con una soga, con el objetivo de frustrar cualquier posibilidad de escape, ello pese a que ya habría recibido múltiples golpes todo lo cual habría sucedido ante la mirada de decenas de vecinos de la zona dando algunos aviso al 911", argumentó la Fiscalía. A las 22:36, arribó personal policial, encontrando a Sosa inconsciente y con una soga atada a su cuerpo. Fue trasladado de urgencia al Hospital Nuestra Señora de Luján, donde se constató su fallecimiento por un shock neurogénico con traumatismo grave de cráneo. Alevosía y agravantes Tras la reconstrucción del hecho, publicó el citado semanario, la Fiscalía justificó la calificación de "homicidio agravado por su comisión con alevosía", argumentando que el modo de ejecución del crimen aseguró la muerte de Sosa sin darle oportunidad de defenderse. La fiscal María Laura Cordiviola destacó que los acusados "actuaron con superioridad numérica, atacando a la víctima de forma ininterrumpida durante más de 15 minutos". A pesar de los gritos de auxilio de Sosa, ninguno de los -al menos- 40 testigos que presenciaron el ataque intervino para detener la agresión. En cuanto a los detenidos, varios testigos los señalaron como parte activa del grupo agresor. Gustavo Rocha fue identificado por siete testigos como uno de los atacantes que golpeó a Sosa y solicitó una soga para atarlo. Lucas González Bonomo fue señalado por cinco testigos como otro de los agresores, aunque un testimonio menciona que pidió que cesaran los golpes. Respecto a Alex Iñeguez, ningún testigo declaró haberlo visto golpear a Sosa, pero su participación fue considerada crucial. La Fiscalía sostuvo que "su acción de inmovilizar a la víctima permitió que otros lo golpearan con impunidad". Aunque Iñeguez declaró que su intención era proteger a Sosa, la Fiscalía desestimó esta versión por falta de pruebas que la respalden. Además, se señaló que muchos de los atacantes eran conocidos o familiares suyos, lo que refuerza la hipótesis de su complicidad. Las imágenes registradas en video mostraron que, tras la retirada de Iñeguez, su lugar fue ocupado por Néstor Rebottaro, lo que indica que su papel en la agresión era clave. Con esta evidencia, la Fiscalía concluyó que los acusados aprovecharon el estado de indefensión de la víctima para atacarla sin riesgo alguno, provocando su muerte de manera brutal. La causa sigue su curso, mientras la justicia busca a los prófugos y las defensas de los imputados analizan nuevas estrategias legales.
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