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» Diario Cordoba
Fecha: 28/02/2025 17:06
Sucedió cerca de la Navidad, el 21 de diciembre de 1988. Los 259 pasajeros y miembros de la tripulación del vuelo 103 de Pan Am, un Boeing 747 que viajaba de Londres a Nueva York, perdían la vida tras la detonación de un artefacto explosivo oculto en los equipajes. Con ellos fallecían, además, once personas de la tranquila localidad escocesa de Lockerbie, sobre la que cayeron los restos del avión. Fue el atentado terrorista más mortífero de la historia en suelo británico y el que más víctimas estadounidenses (190 personas) se cobró antes de la tragedia del 11-S. Una sentencia divisiva En las últimas décadas, los vecinos de Lockerbie han hecho lo imposible por recuperar una idea de normalidad y tener luz y color en sus barrios, incluidos los más tocados, Rosebank Crescent y Sherwood Crescent. Pero este año les ha tocado enfrentarse de pleno a su trauma. En primer lugar con el estreno de 'Lockerbie: en búsqueda de la verdad' (estreno hoy, viernes, en España a través de SkyShowtime), serie creada por el dramaturgo David Harrower a partir de un libro coescrito por el verdadero doctor Jim Swire, quien perdió a su hija Flora en el atentado y acabó convertido en portavoz de las familias de víctimas de Reino Unido. Como vemos en la ficción, Swire emprendió un largo viaje de décadas, a través de naciones diversas, en busca de la verdad. O de su verdad. La justicia escocesa condenó en 2001 a cadena perpetua al agente secreto libio Abdelbaset al-Megrahi por su implicación en el atentado. Murió en Trípoli en 2011, dos años después de haber sido liberado, no sin poca controversia, por razones humanitarias; sufría un cáncer de próstata. Pero Swire y sus seguidores no quedaron satisfechos con esa sentencia. Consideraban a Meghari un chivo expiatorio y apuntaban hacia la responsabilidad de Siria e Irán. "Existe además la responsabilidad indirecta de Estados Unidos, el Reino Unido y Alemania por no hacer públicas las amenazas y las advertencias que les habían hecho llegar los servicios de espionaje e incluso los mismos terroristas", decía Marina Larracoechea, hermana de Nieves, única víctima española, en declaraciones a 'El País' en 1992. El poder del duelo Familiares de víctimas, sobre todo, estadounidenses han criticado que en 'Lockerbie: en búsqueda de la verdad' se omita que la sentencia del único condenado fue confirmada no una, sino dos veces, tras apelaciones, o que se muestre a Megrahi "como un hombre inocente con el que se debería empatizar". Pero David Harrower opina de otro modo sobre su propia serie. En su opinión, no se presenta al Dr. Swire como dueño de una verdad única, sino como un narrador no del todo de fiar. "Es un hombre obstinado, tenaz, absolutamente seguro de lo que cree", ha dicho a 'The New York Times'. "Pero hay otras personas en el mundo que creen cosas diferentes. Así que no podía hacer un drama sin preguntarme, '¿y si todo esto estuviera motivado en realidad por el duelo?'". La producción de Carnival Films ('Downton Abbey', 'Chacal') cuenta como protagonista de lujo con Colin Firth, que aporta a Swire su mejor intensidad contenida. La televisión no es un medio extraño para el famoso actor, que mucho antes de ganar el Oscar por su papel de Jorge IV en 'El discurso del rey', protagonizó la miniserie 'Los imperios perdidos', y que solo hace tres años nos brindó uno de sus mejores trabajos como ambiguo antihéroe del 'true crime' ficcional 'The staircase'. A su lado brilla también Catherine McCormack (antigua protagonista femenina de 'Braveheart') como Jane, esposa que intenta en vano que su marido deje a un lado su obsesión y mire hacia otros paisajes en la vida. Pero la sutileza no es fácil de encontrar en otros aspectos de la producción. Familiares de los fallecidos han puesto en cuestión esa exhibición obscenamente gráfica de los efectos de la explosión. Donde pudo haber, simplemente, un fundido en negro, hay puro espectáculo catastrofista. El director Otto Bathurst captura la caída de material del aparato sobre Lockerbie y alrededores como J. J. Abrams imaginó la secuencia del descarrilamiento del tren en 'Super 8'. Ciulla Lipkin, hija de uno de los pasajeros del vuelo y portavoz del grupo Victims Of Pan Am Flight 103, ha calificado las imágenes de "porno de tragedia" en la web sobre la industria de Hollywood 'Deadline', indignada por "la cantidad de cuerpos que mostraban y lo atroz de convertir algo así en una película de acción en la que caen cosas del cielo". También habrá serie en Netflix Este mismo año llegará a BBC One y, después, globalmente a Netflix 'Lockerbie', escrita por Jonathan Lee (el autor de 'El gran salto', novela centrada en uno de los atentados más graves de la historia del IRA) y Gillian Roger Park y producida por la compañía detrás del fabuloso 'thriller' 'Line of duty'. En esta ocasión, se observará el atentado desde la perspectiva de la investigación conjunta entre Escocia y Estados Unidos, desde la búsqueda exhaustiva de pruebas sobre el terreno al discutido juicio de Megrahi en la antigua base militar de Camp Zeist (Países Bajos). En su lujoso reparto, nombres como Eddie Marsan, Peter Mullan o Merritt Wever. Por la parte puramente documental, SkyShowtime ofrece la miniserie de 2023 'Lockerbie', reconstrucción de los detalles que rodearon al atentado y exploración de las distintas teorías que emergieron de la investigación; CNN acaba de lanzarla en Estados Unidos. BBC Scotland estrenará en algún momento del año 'Lockerbie: Our story', documental de una hora que explicará, a través de familiares y amigos, quiénes fueron seis de las víctimas. No poca cobertura mediática tendrá, el próximo 12 de mayo, el arranque del juicio al presunto fabricante de la bomba en Washington. Es el también libio Abu Agila Masud, de 72 años, que niega todos los cargos. Según se acaba de saber, el juicio podría ser pospuesto por petición del gobierno estadounidense, desbordado por los actuales problemas de salud de Masud y la inmensa complejidad del caso.
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