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» on24
Fecha: 28/02/2025 10:11
El acto de apertura de sesiones ordinarias que encabezará el presidente Javier Milei en el Congreso estará marcado por la ausencia de la mayoría de los gobernadores del país. Mandatarios del peronismo opositor, de partidos provinciales y de la exliga de Juntos por el Cambio anticiparon que no asistirán al discurso presidencial, evidenciando el deterioro del vínculo entre la Casa Rosada y las provincias. En contraste con esta tendencia, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, se destaca como uno de los pocos mandatarios confirmados para presenciar el acto en el recinto legislativo. Junto a él, solo un reducido grupo de gobernadores podría estar presente, mientras que la mayoría opta por ausentarse, ya sea por desavenencias políticas o por compromisos en sus respectivas provincias. Entre los ausentes más prominentes figuran los peronistas Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), quienes buscan expresar su rechazo a la política de Milei hacia las provincias. A ellos se suman gobernadores de diversos espacios políticos que también declinaron la invitación, justificando su ausencia en actividades locales o compromisos internacionales, como el caso de Marcelo Orrego (San Juan), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Gustavo Saénz (Salta), quienes asistirán a una cumbre sobre minería en Canadá. El vacío de gobernadores se enmarca en el fracaso del denominado Pacto de Mayo, propuesto por Milei en la anterior apertura de sesiones. La falta de un diálogo fluido y la ausencia de una discusión seria sobre la coparticipación federal han erosionado la relación entre la Casa Rosada y los mandatarios provinciales, generando un clima de desconfianza y distancia. A pesar de este contexto adverso, Pullaro se posiciona como una de las excepciones dentro de la liga de gobernadores, alineándose con la convocatoria presidencial y marcando una diferenciación respecto de sus pares. Su presencia en el Congreso podría interpretarse como un gesto de acercamiento y diálogo con la administración libertaria en un momento de tensiones políticas y financieras entre la Nación y las provincias.
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