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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 27/02/2025 08:37
Las epidemias de mayor magnitud se registraron en Argentina durante 2023 y 2024 (Imagen Ilustrativa Infobae) Desde la reemergencia del dengue en la Argentina en 1998, las dos epidemias de mayor magnitud se registraron durante 2023 y 2024. Esos períodos concentraron el 83% del total de casos históricos registrados en el país hasta el momento, según la última edición del Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud de la Nación. Los picos se produjeron durante los meses de marzo y abril. Ya llega marzo 2025 y la pregunta que surge es si otra vez habrá brotes de dengue. El Servicio Meteorológico Nacional pronosticó precipitaciones para esta semana en la zona de AMBA, Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba y San Luis. ¿Varios días consecutivos de lluvias podrían contribuir a la circulación del virus que causa la infección? Científicas en ecología, entomología e infectología consultadas por Infobae dieron sus respuestas. Las lluvias y la circulación del mosquito del dengue Las lluvias podrían favorecer al vector del virus, el mosquito Aedes aegypti, pero no necesariamente impulsan una mayor circulación del virus del dengue (Imagen Ilustrativa Infobae) La doctora Sylvia Fischer, investigadora en ecología y mosquitos del Departamento de Ecología, Genética y Evolución y el Instituto de Ecología, Genética y Evolución de Buenos Aires, que depende del Conicet y la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, respondió: “Que se produzcan lluvias no necesariamente influye en el que haya una mayor circulación del virus del dengue”. A partir de la primera semana de 2025, hubo un aumento progresivo de casos con una curva que tiende al ascenso. Se reportaron 62 casos de personas con dengue en promedio por semana, de acuerdo con la cartera de Salud. La situación de hoy no llega a considerarse como un brote epidémico como en los años anteriores. Sin embargo, las medidas de prevención deben seguirse de manera permanente. “Actualmente hay poca circulación de dengue”, aclaró Fischer. “Pero no es por falta de mosquitos Aedes aegypti, que son los insectos vectores del virus”. Este verano se observa un aumento progresivo de casos de dengue en Argentina, aunque no se considera una epidemia. REUTERS/Javier Corbalan/Archivo Las abundancias de las poblaciones de mosquitos están en los niveles típicos para esta época del año. “Pero por alguna razón que falta investigar este año hay menos circulación del virus en todo el Cono Sur, incluyendo a la Argentina”, reconoció. De acuerdo con la científica, la menor tasa de casos este verano austral tiene que ver con la variabilidad interanual cuyas causas falta estudiar, “pero podrían relacionarse en parte con el grado de inmunidad que haya quedado de la epidemia pasada”. Que haya menos casos que los años pasado “no quita que, por supuesto, haya que sostener la prevención para evitar los criaderos de mosquitos. Deberíamos incorporar los hábitos independientemente del momento del año y la circulación viral del momento. Es decir, no es buena práctica esperar a que haya un brote para empezar con las medidas”, resaltó la investigadora. Los síntomas del dengue incluyen fiebre alta, dolor de cabeza intenso, molestias oculares y dolores musculares y articulares (AP Foto/Natacha Pisarenko) Por su parte, la médica infectóloga Analía Urueña, directora del Centro de Estudios para la Prevención y Control de Enfermedades Transmisibles (CEPyCET) de la Universidad Isalud, comentó a Infobae: “El dengue tiene un comportamiento particular. Hasta hace unos años hablábamos de brotes epidémicos cada tres y cuatro años. Sin embargo las últimas temporadas no tuvimos tregua”. Las epidemias se produjeron durante los dos años, incluso en la región del Noreste los casos se siguieron registrando en invierno. No solo impactaron en la Argentina. También países como Brasil, Colombia y México fueron golpeados por la infección, según la Organización Panamericana de la Salud. “Esta temporada la circulación del virus está mostrando una actividad menor y los casos reportados hasta la fecha están muy por debajo de los observados en los últimos años epidémicos. Sin embargo en las últimas semanas hubo un aumento de casos”, mencionó Urueña. Para la experta, “las lluvias podrían favorecer la circulación del vector. Hay que seguir la situación epidemiológica con atención. Vigilar y monitorear los nuevos casos para determinar la tendencia definitiva de la temporada”, dijo. ¿Qué le pasa a una persona con dengue? Según la doctora Sylvia Fischer, hay menos circulación del dengue en 2025 en el Cono Sur, probablemente debido a una mayor inmunidad residual tras las epidemias anteriores y a factores aún no investigados. REUTERS/Javier Corbalan/Archivo Una persona con dengue puede presentar fiebre alta, generalmente a partir de los 38 grados. Este síntoma suele acompañarse de dolor de cabeza intenso y molestias detrás de los ojos. También pueden aparecer dolores musculares y articulares que generan un gran malestar general. Algunas personas experimentan náuseas, vómitos y episodios de diarrea, lo que puede agravar el cuadro si no reciben una adecuada hidratación. En ciertos casos, la piel muestra un sarpullido que puede extenderse por diversas partes del cuerpo. El dengue no se contagia de persona a persona ni a través de objetos o la leche materna. La única forma de transmisión ocurre cuando un mosquito Aedes aegypti pica a alguien enfermo y luego a una persona sana. Ante la presencia de estos síntomas, es fundamental buscar atención médica para evitar complicaciones. Qué se sabe sobre los mosquitos que transmiten el dengue El mosquito Aedes aegypti pasa por un ciclo de vida de cuatro etapas: huevo, larva (como se ve en la imagen), pupa y adulto/CDC Archivo Como otras especies de mosquitos, el Aedes aegypti pasa por cuatro estados durante su ciclo de vida. El primer estado es el de huevo. Las hembras de mosquitos los depositan en recipientes con agua y con borde liso generalmente, como floreros, macetas, cubiertas de goma, platitos debajo de las macetas. Después del estadio de huevo, el Aedes aegypti se convierte en larva durante 8 a 10 días y luego pasa a ser pupa durante unos dos días. Hasta que finalmente emerge como un adulto. Los mosquitos pueden adquirir el virus del dengue al picar a una persona que ya tenía la infección. Luego, pueden transmitir el patógeno a otras personas. La limpieza constante de los espacios donde puede haber huevos y larvas de mosquitos es fundamental para la prevención del dengue (Archivo Télam) En diálogo con Infobae, la doctora Victoria Micieli, investigadora en entomología médica y directora del Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores, una institución que depende del Conicet y la Universidad Nacional de La Plata y está asociada a la CIC de la provincia de Buenos Aires, dijo que “febrero y marzo son los meses de mayor abundancia poblacional de mosquitos. Abril es un mes en el que algunos años se registraron aumentos de oviposiciones, es decir del número de huevos que dejan las hembras”. Para la experta, las lluvias sí podrían favorecen a los mosquitos con la eclosión de sus huevos. “La humedad también es importante para la supervivencia de los adultos”, dijo. Sin embargo, no se puede pronosticar que la abundancia de mosquitos se traslade inexorablemente a una epidemia como la del año pasado, pero podría haber brotes. “Igualmente la situación actual es un escenario de riesgo que no hay que subestimar. Se debe usar repelente durante el día, especialmente en las piernas y los tobillos, y eliminar o mantener limpios los recipientes que pueden tener huevos y larvas”, expresó Micieli.
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