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» Voxpopuli
Fecha: 26/02/2025 18:30
En redes sociales, el Partido Justicialista nacional comunicó que «En el día de la fecha se designaron como interventores de nuestro Partido en la Provincia de Salta al compañero Sergio Berni y a la compañera María Luz Alonso. A su vez, se nombraron como interventores de nuestro Partido en la Provincia de Misiones a los compañeros Gustavo Arrieta y Máximo Rodríguez. Este último se desempeñó, hasta el día de hoy, como co-interventor (junto a la compañera Teresa García) del PJ en el distrito Corrientes, cuya normalización culminará el día 9 de marzo con el acto electoral para autoridades partidarias y cargos electivos. Apenas conocida la decisión de intervenir el distrito misionero, Myrian Comparín, Mario Tessmar y el diputado nacional pejotista libertario Manuel Arrúa, rechazaron la medida dispuesta por el Consejo Nacional presidido por Cristina Fernández de Kirchner (CFK) y acusó a las autoridades partidarias nacionales de “intento de golpe institucional”. En un comunicado, firmado por la presidenta del Consejo Provincial, Myrian Comparin; el titular del Congreso Provincial, Mario Tessmar; y el diputado nacional Alberto Arrúa, secretario general, el PJ misionero aseguraron que “no hay motivo explícito por el cual promover dicha intervención” y que el partido “se encuentra con todas sus autoridades con mandato vigente hasta el mes de noviembre de 2025, sus estados contables, sus presentaciones judiciales, sus órganos administrativos, todo al día”. “Entendemos esto como una intervención política y no institucional, ya que la única intención que podemos dilucidar es la especulación electoral, sin tener en cuenta que atrás de este sello hay miles de compañeros afiliados que están esperando hace muchos años tener la posibilidad de que los peronistas misioneros nos podamos hacer cargo del peronismo de Misiones y no una birome del centralismo porteño”, reza el documento. “Apelamos al sentido común de las autoridades nacionales de nuestro partido para allanar un camino al diálogo político y poder encontrar lazos en un camino de unidad del peronismo, como lo promueve la presidente del Consejo Nacional Justicialista”, agrega el pronunciamiento en un último párrafo y cierra con una frase acuñada en la antigua Roma que el peronismo hizo suya: “Solo los hechos dan fe a las palabras”, cerraron, utilizando para ello palabras del líder de la Renovación misionera, Carlos Rovira, que convirtió al PJ provincial en furgón de cola del oficialismo provincial desde más de 20 años. El reclamo de las autoridades provinciales no tuvo efecto alguno por lo que Arrúa y Comparín advierten que judicializarán el asunto, confiando en una justicia que siempre se ha mostrado afín a los intereses del Gobierno provincial. Según Arrúa, cuya presencia en la prensa nacional fue solamente cuando CFK lo cuestionó por votar el veto del presidente Javier Milei al financiamiento universitario, la intervención del PJ Misiones es producto de “la desesperación por el hecho de que el kirchnerismo viene perdiendo intendentes y dirigentes” en todo el país. “En la desesperación están buscando a los más cercanos para ponerlos de candidatos este año y la única forma es la forma autoritaria y quedarse con el partido”, argumentó Arrúa e informó: “Nosotros vamos a hacer una presentación judicial porque estamos en regla y no hay razones institucionales para una intervención”, remató quien -dicen los comentarios de pasillo- es un fiel y obediente ejecutor de las órdenes de Carlos Rovira, quien obviamente no es autoridad partidaria justicialista ni está afiliado al partido. Así las cosas, lo cierto es que una vez que se cumplan los trámites formales ante la Justicia, Arrieta y Rodríguez podrían estar tomando posesión de la sede de López y Planes, en la capital provincial, en el transcurso del próximo mes. Otras corrientes internas (en las últimas surgieron nuevas), consideran que las autoridades partidarias habían cerrado el partido, no permitían el ejercicio democrático interno se habían entregado a las decisiones de un frente electoral sin tener la menor ingerencia en el debate de los temas que importan a nivel provincial y menos aún a nivel nacional.
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