Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • Qué hará el peronismo sin la herramienta de las PASO

    Parana » Pagina Politica

    Fecha: 26/02/2025 15:22

    Con la excepción de 2017, cuando el entonces gobernador Gustavo Bordet habilitó la competencia interna y se anotaron nueve listas, el PJ de Entre Ríos siempre evitó las PASO. Es que desde que existen las primarias obligatorias el peronismo siempre estuvo en el gobierno de la provincia. Las primarias, se sabe, son una buena herramienta para ordenar las internas de la oposición, donde la competencia es horizontal. Tras su caída en las elecciones de 2023, los peronistas entrerrianos atraviesan una crisis de liderazgo a la que no están acostumbrados, luego de la conducción que desde 2003 ejercieron consecutivamente los gobernadores Jorge Busti, Sergio Urribarri y Gustavo Bordet. Las PASO representaban, en este contexto, una valiosa herramienta para el ordenamiento de su interna. Con gastos de logística a cuenta del Estado, podrían resolver sus discusiones en las urnas y medir cuántos votos tiene cada uno. El peronismo provincial nunca necesitó tanto de las PASO como ahora. No las precisó en los 20 años de gobierno continuado. Y tampoco antes (si hubieran existido), en los tiempos en los que contaban con un “líder indiscutido” como Jorge Busti. Tan indiscutido, que llegó a gobernar la provincia tres veces sin la ayuda de la cláusula de reelección. El PJ opositor a Rogelio Frigerio luce atomizado, por momentos desconcertado. La suspensión de las PASO ha puesto a su dirigencia en un brete. Está claro que lo mejor en este momento sería una interna ordenadora. Pero organizarla sin el auxilio del Estado sale mucha plata. De todas las alternativas a las PASO, lo más lógico sería que se vuelva al sistema anterior de primarias abiertas, aunque no simultáneas ni obligatorias, claro. Eso cuesta mucho dinero, requiere montar una enorme estructura en toda la provincia. Y en esta etapa opositora, el PJ de Entre Ríos apenas si alcanza a pagar sus gastos administrativos. “El que quiera dar la interna la tendrá que poner”, sintetizó un dirigente. “Ya no te pagan la boleta, no te organizan el acto eleccionario en las escuelas. El PJ debería salir a hablar con el gobierno provincial para montar toda esa estructura. Es un gasto multimillonario”, acotó. Esta limitación financiera podría, en teoría, operar como el principal insumo del consenso. Si nadie “la pone”, habrá que sentarse a negociar. Pero esa necesidad se choca con una realidad nueva para una dirigencia que en las últimas dos décadas hizo política dentro de un partido que se organizó en torno a liderazgos bien definidos, los de los tres últimos gobernadores del PJ. Podían gustar más o menos. Pero estaba claro que eran los que mandaban. Hoy nadie manda en el PJ, más allá de los pesos específicos lógicos de quienes tienen responsabilidades de gobierno en las intendencias. No hay un liderazgo provincial claro. Sólo una interna puede definir cuánto tiene cada uno. Diálogo Aunque para las elecciones de octubre hay tiempo, las conversaciones para explorar el consenso ya se han iniciado entre la dirigencia. No hay, eso sí, una fecha de definiciones a nivel orgánico. La dispersión dificulta el diálogo. En particular con posiciones como las del intendente de Santa Elena, Daniel Rossi, a quien muchos ven jugando para Frigerio. Este lunes se despachó con un pedido de internas a la conducción partidaria para definir candidaturas. Quiere ser senador nacional y que el PJ vote con boleta única, como los radicales en su interna partidaria. ¿Podría Rossi dar una interna? Algunos creen que sin el apoyo de José Allende y la estructura provincial de UPCN, el intendente de Santa Elena no llega a ningún lado. Para la interna partidaria del año pasado, Allende apoyó la postulación de Rossi a la presidencia del PJ. Pero el jefe de UPCN fue clave para que el intendente de Santa Elena declinara su candidatura. El Ruso terminó cobrando mucho más que El Dani en el armado de la lista de consenso con la que se renovó el Consejo Provincial que preside José Cáceres. Si Rossi no se atrevió a dar una interna partidaria sin el apoyo de Allende, mucho menos se arriesgaría a una interna para cargos electivos, en cualquiera de sus tres variantes: a padrón abierto, con el voto de afiliados e independientes, o a padrón cerrado sólo a los afiliados. Salvo que su interés no sea precisamente ganar. En la relación con Frigerio, Allende hace lo que siempre hizo con los gobernadores. Pega y negocia y luego apoya. A la cabeza del gremio estatal mayoritario, aporta gobernabilidad. Y la cobra. Para las elecciones de este año, revivió al ex senador Héctor Maya –cuyo punto político más alto fue haber sido candidato a gobernador en 1999, hace 26 años– y lo lanzó, ya el año pasado, en virtual fórmula con la ex senadora por Nogoyá, Flavia Maidana. Dentro del PJ, muchos lo interpretaron como un juego clásico: primerear para forzar un arreglo. Frente a Frigerio El daño que hace al PJ la suspensión de las PASO es importante. Muchos creen que una interna de verdad, sin lista oficial, es lo que requiere el peronismo para recomponerse de su caída. Al menos para definir su rol opositor frente a Frigerio, que hoy tiene múltiples versiones: -Están los intendentes con sus responsabilidades ejecutivas, donde conviven referentes con historia y al frente de ciudades grandes, como Rosario Romero (Paraná), José Lauritto (Concepción del Uruguay) y Adrián Fuertes (Villaguay) con miembros de las nuevas generaciones como Damián Arévalo (Feliciano); Gustavo Bastián (San José); y Mauro Díaz Chávez (Aldea San Antonio). -Están los senadores, que reparten su tiempo entre legislar y gestionar para sus departamentos y, en consecuencia, son más proclives a la negociación con el Poder Ejecutivo provincial. -Están los diputados, con la lengua más suelta para hacer política y votar distinto a los senadores. -Están los referentes instalados como el ex gobernador Gustavo Bordet y emergentes como Guillermo Michel, el más agudo crítico a Frigerio. Está el útimo candidato a gobernador, Adán Bahl, todavía mirando más de afuera. Y además, claro, están Rossi y Allende, jugando sus propias partidas. Desde lo que en este desorden podría llamarse “oficialismo” partidario, no ven a Rossi con chances de armar nada para dar pelea interna, luego de haber dinamitado los puentes con legisladores e intendentes. “Critica más al peronismo que a Frigerio”, resumen en la sede del PJ. La foto que ilustra esta nota retrata la última instancia de diálogo interno, lograda para el congreso del pasado 7 de septiembre y con el propósito de superar esa instancia institucional postergada por 13 años en el PJ. A nadie convenía en ese momento la imagen de una pelea a cielo abierto y Rossi terminó sentándose a la mesa del congreso, agregando años al ya alto promedio de edad en la conducción del máximo órgano del principal partido político de Entre Ríos, hoy más desarticulado que nunca. Fuente: Página Política

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por