Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • El lado oscuro del éxito: amenazas y vulnerabilidad en el deporte

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 26/02/2025 12:48

    Raducanu vivió una pesadilla en el WTA 1.000 de Dubai con el acoso de un fanático obsesivo (Crédito: YouTube) En el Abierto de Dubai, la tenista británica Emma Raducanu, ex campeona del Us Open, se vio obligada a interrumpir su partido debido a un incidente inquietante. Mientras disputaba un encuentro en el Dubai Duty Free Tennis Championships, un fanático con un comportamiento obsesivo la inquietó de tal forma que se vio obligada a alertar al árbitro. Con lágrimas en los ojos, Raducanu se ocultó detrás de la silla del juez mientras su oponente, la checa Karolina Muchova, la consolaba. Este momento, aunque alejado de los ataques violentos que marcaron la historia del deporte, subraya los peligros que enfrentan las figuras deportivas, particularmente las mujeres, al exponerse a la admiración pública. Este incidente de acoso no solo destaca la vulnerabilidad emocional de las jugadoras de élite, sino que también recuerda los oscuros episodios del pasado, como el ataque que sufrió la legendaria Monica Seles hace más de tres décadas. En este contexto, el caso de Raducanu se convirtió en una triste muestra de cómo el mundo del deporte profesional sigue siendo un terreno peligroso, en especial para las mujeres que, aunque admiradas y celebradas, a menudo se enfrentan a situaciones que amenazan su bienestar tanto físico como mental. El incidente en Dubai El 18 de febrero de 2025, durante un partido en el Dubai Duty Free Tennis Championships, Emma Raducanu alertó al árbitro sobre un hombre en la multitud que mostraba un comportamiento obsesivo hacia ella. La organización del torneo retiró al individuo, quien ya había mostrado actitudes inapropiadas en días previos, como entregarle una carta a la jugadora. Emma Raducanu detuvo su partido en Dubái tras sentirse acosada por un espectador en la multitud (REUTERS/Amr Alfiky) La Asociación de Tenis Femenino (WTA) condenó su comportamiento, prohibiéndole participar en futuros eventos hasta evaluar la amenaza. Además, ofreció apoyo a Raducanu y su equipo para garantizar su seguridad. Se descubrió que el hombre ya había seguido a Raducanu en ocasiones anteriores, aumentando la sensación de vulnerabilidad de la tenista. El impacto del acoso en Raducanu Este no es el primer episodio de acoso que vive Raducanu. En 2021, la joven estrella del tenis ya había sido víctima de un fanático que caminó 37 kilómetros hasta la casa de su familia, donde robó un zapato como “recuerdo”. Además, dejó flores, un mapa y una carta que decía: “37 kilómetros caminados por ti”. En ese entonces, Raducanu admitió sentir miedo y aprensión, afirmando que este tipo de situaciones la hacía sentirse constantemente observada. La experiencia alteró profundamente su sensación de seguridad, algo que volvió a ser evidente durante el incidente en Dubai. “Desde que pasó todo esto, me siento asustada. Siento mucha ansiedad si salgo. Siento que me arrebataron mi libertad y estoy constantemente mirando por encima del hombro”, comentó Raducanu en 2021. Esta frase refleja cómo el acoso y las amenazas a las que se enfrentan las figuras públicas afectan seriamente su calidad de vida. Monica Seles: el recuerdo de un ataque El ataque sufrido por Monica Seles en 1993 sigue siendo uno de los incidentes más escalofriantes en la historia del tenis. Durante un cambio de lado en un partido en Hamburgo, un hombre que era fanático de Steffi Graf se acercó a Seles y la apuñaló en la espalda con un cuchillo de 23 centímetros. El atacante, Günter Parche, confesó que su objetivo era “darle una lección” a Seles, quien en ese momento era la número uno del mundo. Aunque sobrevivió al ataque, Seles sufrió una profunda depresión y un largo período de recuperación tanto física como emocional. Un fanático de Steffi Graf apuñaló a Monica Seles en 1993, alterando para siempre su trayectoria en el tenis (Reuters/Archivo) Este ataque, aunque excepcionalmente violento, es un recordatorio de lo vulnerables que pueden ser las figuras públicas, incluso en un entorno aparentemente controlado como el tenis. La cercanía entre los jugadores y el público aumenta la exposición, generando riesgos para su seguridad personal. La amenaza del acoso digital El acoso cibernético ha ganado mucho terreno en los últimos años y se convirtió en un riesgo creciente para los atletas profesionales. Serena Williams y Katie Boulter fueron víctimas de este fenómeno, donde los límites de la admiración se desbordan a través de las redes sociales. En 2021, un fanático alemán, Albrecht Stromeyer, acosó a Williams durante un torneo en Roma e intentó violar la seguridad en Wimbledon. Stromeyer justificó su comportamiento diciendo que “no la odiaba, la amaba”, lo que llevó a su arresto. Un acosador persiguó a Serena Williams de Roma a Wimbledon (REUTERS/Mike Segar) Katie Boulter, por su parte, también enfrentó el acoso en las redes sociales. En una entrevista el medio The Guardian, la tenista británica compartió que tanto ella como su novio, el tenista Alex de Minaur, fueron perseguidos por un automóvil después de salir del Queen’s Club en Londres. En otro incidente, mientras jugaba en un torneo en Nottingham, Boulter recibió una amenaza directa a través de las redes sociales, con un mensaje que decía: "Te voy a hacer daño si sales“. La jugadora, al ser consultada sobre este tipo de situaciones, respondió con una inquietante normalidad: "Nos pasa a todas“. El acoso en otros deportes En el fútbol, el caso de Trent Alexander-Arnold también resalta las peligrosas repercusiones de la obsesión de los fans. El jugador del Liverpool y la selección de Inglaterra fue acosado por una mujer que le enviaba cartas explícitas y se presentaba en lugares como restaurantes y campos de entrenamiento del club. Ante el riesgo que esto representaba para su seguridad, el jugador de 26 años recurrió a un guardaespaldas y un detective privado, además de incrementar las medidas de seguridad en su hogar. Trent Alexander-Arnold contrató seguridad privada tras ser acosado por una mujer que lo perseguía fuera de los campos de entrenamiento (REUTERS/Phil Noble) En el baloncesto, la joven estrella de Indiana Fever, Caitlin Clark, también sufrió las consecuencias de la obsesión de los fans. La jugadora enfrentó a un hombre que, a través de mensajes en redes sociales, le envió amenazas explícitas, incluyendo mensajes como “He estado conduciendo alrededor de tu casa tres veces al día. Pero no llames a la ley todavía”. Este acoso llevó a Clark a buscar apoyo legal para frenar la situación. Según informó The Times, el acosador está siendo procesado judicialmente, lo que subraya cómo el acoso a las atletas trasciende los límites de lo físico para convertirse en una amenaza digital igualmente peligrosa.

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por