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Concordia » Diario Junio
Fecha: 25/02/2025 18:40
El año pasado, la cooperadora compró 10 baldes de pintura látex blanca. Comenzaron a pintar las paredes de la guardia. Luego siguieron por la farmacia y el sector de diagnóstico por imágenes. Además desde la Dirección del hospital comenzaron con la tarea del recambio de pisos. «Quedó un remanente para este año», dijo el médico. El 11 de febrero comenzaron la campaña por las redes sociales y al día siguiente, una pinturería hizo una donación muy importante. Bepre destacó ese gesto al igual que muchos particulares que no quisieron darse a conocer. «De a uno o de a cuatro tachos», indicó. El médico dijo que están bien de reservas. Aunque no sabía si iba a alcanzar para cubrir todos los sectores que requieren una mano de pintura. «Son muchos metros cuadrados. Tené en cuenta que además de las paredes hay que pintar muchos cielorrasos», dijo. Con las donaciones recibidas comenzaron a pintar este año las salas del segundo piso, Allí se encuentran las dos salas grandes de internación que comprenden diversos servicios como: cirugía, clínica médica, urología, neurología, oncología y traumatología. La tarea, de la que se encargan los empleados, no es sencilla. «Hay que ir corriendo los pacientes, liberando una pieza, pintando de a una. Es toda una logística que lleva su tiempo», explicó. Bepre sostuvo que en algunos sectores la pintura existente es la que tenía el nosocomio al momento de inaugurarse hace 20 años. Pero, en otros, se renueva periódicamente. El problema radica en que por el nosocomio transita mucha gente diariamente teniendo en cuenta que hay 250 habitaciones de internación, con dos camas por cuarto, sumado a los consultorios externos y la guardia. «A ese número tenés que multiplicarlo por la cantidad de familiares y acompañantes», dijo el secretario de la Cooperadora, el traumatólogo Germán Margaritini. Además, más de 1.200 empleados que trabajan cotidianamente. «Es la ‘empresa’ de Concordia con más empleados junto a la municipalidad», indicó. Pero el esfuerzo que se realiza desde la comunidad cae en saco roto cuando se recorren las salas y los pasillos. Quedan marcadas las huellas de las suelas debido a que las personas apoyan los pies en las paredes cuando deben esperar. Y están las inscripciones con fibra en las paredes. «Si te acercas a la escalera que sube a terapia, está toda la pared rayada con frases de aliento a gente que está grave», dijo Bepre. El médico sostuvo que entendía el dolor que atraviesan los familiares, pero remarcó que, con los graffitis, no los ayudan. Por otra parte, Margaritini destacó que las donaciones son una forma concreta de demostrar el aprecio al hospital en un momento crítico para la comunidad. «Más de la mitad de la población de la ciudad está sin cobertura social. La demanda obligatoria es el hospital», dijo. Al mismo tiempo, el vicepresidente de la cooperadora remarcó que el incremento de la demanda coexiste con el decrecimiento de las partidas hospitalarias que vienen de la Provincia. «Han ido decayendo y hay que manejarse con recursos muy escasos. Todo este tipo de apoyos son bienvenidos», dijo. Margaritini remarcó que en el presupuesto del nosocomio hay prioridades y hoy no hay posibilidad de adquirir pintura, ya que existen otras urgencias. De la misma forma, aclaró que la cooperadora no tiene injerencia en las decisiones que toma el nosocomio en materia presupuestaria. «Una cosa es la Dirección del hospital con sus políticas de salud dentro del hospital en la cual la cooperadora no participa y otra es la función de la cooperadora que viene a contribuir con las necesidades que el hospital no está pudiendo llegar», dijo. En la dirección esta mañana había dos cajas con dos ventiladores nuevos que tenían previsto instalarse en las salas de espera de los consultorios. Fueron adquiridos por la Cooperadora. «Esta semana tendrían que estar en funcionamiento», remarcó Bepre. También han instalado tela mosquitera en las ventanas de los cuartos de internacion y muchas veces las encuentran rotas. A veces para arrojar una colilla de cigarrillo. En otras oportunidades, advierten que se llevan los picaportes, las canillas o las boyas de los inodoros de los sanitarios públicos del nosocomio. Muchas veces, cuando alguien advierte esas situaciones, «lo primero que hace es criticar pero no pregunta porque ese baño llegó a ese estado». «Estaria bueno que tomen consciencia de que el hospital no es de nadie; es de todos. Y no creo que la gente vaya y rompa su baño a propósito. Este es un baño y debería verlo asi pero eso no sucede. Y eso nos duele», dijo Bepre. Por último, el presidente de la cooperadora recordó que una forma para hacerse con fondos genuinos es la cuota que abonan los asociados que aportan $ 3.000 mensuales que se les descuenta de forma automatica de sus cuentas bancarias. «Con eso vamos recaudando», dijo. Pero admitió que no cuentan con muchos asociados actualmente. También admiten donaciones extraordinarias de gente que fue a consultar a la guardia y quiere devolver la atención de alguna forma o de alguna empresa particular. Por su parte, Margaritini invitó a la comunidad a que se haga socia de la cooperadora. «Pretendemos que nuestro principal fuente de ingreso sea la cuota social», remarcó.
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