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» El litoral Corrientes
Fecha: 13/01/2025 11:25
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) expuso los aspectos que promueven el bienestar de los animales. Para ello, debe gozar de buena salud, tener un buen alojamiento, estar bien alimentado y contar con la posibilidad de expresar el comportamiento propio de la especie. Para Leandro Langman -referente en bienestar animal e investigador del Instituto Tecnología de Alimentos del INTA Castelar- es “esencial” garantizar un ambiente físico confortable para los animales que asegure su bienestar. Es que, según detalló, las olas de calor o los cambios bruscos con aumento pronunciado de temperatura y humedad impactan de manera negativa en los animales. El nivel de severidad dependerá de la intensidad, duración y frecuencia con la que se dan estos eventos meteorológicos. En este punto, señaló la importancia de entender que “cuando un animal sufre estrés térmico pierde la capacidad de lidiar con el entorno y contrarrestar las condiciones adversas, lo que genera cambios drásticos en diversas de sus funciones biológicas”. Porque -explicó Langman-, si bien los bovinos son organismos homeotermos capaces de mantener su temperatura corporal más o menos constante aun ante fluctuaciones en la temperatura ambiente, tienen un límite. A su vez, Langman consideró “clave” tener presente que la susceptibilidad de los bovinos: “Ante un mismo manejo y mismas condiciones ambientales, el estrés térmico varía entre animales”. En este sentido, dio un paso más y agregó: “Un bovino de una raza británica es más susceptible al calor que uno perteneciente a una raza índica, o que alguna de las cruzas sintéticas como Brangus o Braford. Para evitar el estrés por calor, lo primero es realizar un seguimiento de las condiciones meteorológicas, considerando las variables de temperatura ambiente, humedad relativa, radiación y velocidad del viento y, a partir de estas variables, el de los índices térmicos. En este punto, el pronóstico del tiempo es una herramienta clave de prevención. “Cuando el índice térmico lo alerte, es recomendable evitar cualquier tipo de movimiento de los animales en las horas más críticas -las de mayor temperatura, humedad relativa y radiación-, así como el suministro del alimento en los horarios de menor temperatura dentro de la jornada”, detalló el referente en bienestar animal. Estrategias Ante temperaturas efectivas muy elevadas, Langman recordó que gran parte de la carga calórica del animal lo aporta su alimentación. De allí que, ante eventos de altas temperaturas, los animales pueden disminuir su consumo. Para mitigar esto, se debe brindar una dieta de verano que minimice la carga calórica y, al mismo tiempo, que posibilite que se alcancen los índices productivos establecidos. Además, deben alimentarse a la mañana temprano o cuando cae el sol. Por su parte, Germán Cantón -especialista en sanidad animal del INTA Balcarce, Buenos Aires- advirtió sobre los riesgos de presencia de micotoxinas, como los ergoalcaloides, producidas por diferentes especies de hongos que puede infectar varias gramíneas y exacerbar la problemática. “Entre los diversos efectos que produce en los animales se destaca la incapacidad de mantener una temperatura termoneutral”, detalló Cantón. A su vez, se puede observar dificultad respiratoria, anorexia y alteraciones del comportamiento, aumento de consumo de agua, búsqueda de sombra, entre otros signos a tener en cuenta. “Es importante evaluar las características de los alimentos que los animales consumen para poder detectar tempranamente la presencia de algunos de estos hongos o toxinas y evitar sus efectos adversos”, recomendó Cantón. En cuanto a la disponibilidad de agua de bebida, es importante asegurar que los bovinos cuenten con este recurso a una temperatura adecuada -cercana a los 18°C- y se debe tener en cuenta que, en ambientes con más de 35°C, el requerimiento de consumo de agua aumenta considerablemente. Debe estar siempre limpia, disponible y accesible. Además, de acuerdo con Langman, para mejorar la calidad del microambiente es importante contar algún recurso que promueva el confort térmico. Entre estos, el recurso sombra, que puede ser natural o artificial, la provisión de un sistema de aspersión, así como la provisión de un sistema de ventilación que, en general, suele estar acompañado a un sistema de aspersión en el caso que se utilice. En cuanto al manejo, Langman recomendó “modificarlo y ajustarlo, teniendo en cuenta que todo tipo de actividad que realicen los bovinos genera un aumento en su temperatura corporal”. En este sentido, el horario del movimiento del ganado es una de las cuestiones que hay que tener en cuenta: o bien se realiza a la mañana temprano o cuando cae el sol. Y, en el caso de condiciones extremas, evitar moverlos. Bienestar en el transporte Ante las altas temperaturas, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) recomienda a los transportistas de animales adoptar medidas preventivas para minimizar los efectos del estrés calórico en el traslado. En este sentido, al momento de tener que transportar ganado, el Senasa sugiere adoptar las siguientes medidas de prevención: Planificar las actividades y preparar los documentos necesarios para minimizar el tiempo de espera de los animales en corrales. También se recomienda cargar la hacienda a última hora de la tarde o primera hora de la mañana, evitando las tareas previas y el transporte de los animales durante las horas de más calor. No correrlos o apartarlos inmediatamente antes de la carga, hacerlo con tiempo, dejándolos en un potrero a la sombra y con disponibilidad de agua limpia y fresca. Se recomienda utilizar vehículos habilitados y adecuados para la especie y categoría, respetar la densidad de carga permitida. Cuando las temperaturas sean elevadas, brindar mayor espacio en el transporte. Evitar realizar paradas durante el viaje. De ser necesario detenerse, buscar un lugar a la sombra y por el menor tiempo posible. Asegurar suficiente ventilación en el vehículo. Cuando se utiliza el cobertor removible en el techo, asegurarse que el camión se encuentre en movimiento, permitiendo la circulación del aire. Planificar la descarga junto con el establecimiento de destino, evitando que los animales queden esperando en el vehículo. “Contemplar estas medidas colaborará en mejorar el bienestar animal y redundará en beneficios para los diferentes actores de las cadenas pecuarias”, señalaron desde el organismo sanitario.
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